Voces magistrales: Roberto Alagna

A veces hay situaciones en el mundo de la ópera que llevan a dar una imagen poco afortunada de un cantante. En el momento de recibir aplausos o silbidos de los que pagan una entrada, hay cantantes que prefieren hacer de tripas, corazón y seguir cantando, olvidar ese presente doloroso;pero también hay otros que deciden salir de la escena indignados. Es lo que sucedió al tenor franco-italiano Roberto Alagna en el Teatro alla Scala de Milán en 2006 y por el que, por cierto, tuvo que dar más de una explicación.Todo ello en una época en la que, además, su relación con Angela Gheorghiu, aún siendo muy productiva, también era problemática para los que lo contrataban.

Pero comencemos por el principio. Nacido en 1963 en Clichy-sous-Bois, es un tenor franco italiano ya que sus padres eran emigrantes sicilianos. Autodidacta, pero con la ayuda del contrabajista Rafael Ruiz, sus orígenes musicales son bastante particulares: cantó en cabarets de joven, influenciado además por la gran película de Enrico Caruso se acercó a la ópera.Ganó un concurso musical Pavarotti en 1988 y debutó como Alfredo Germont en Glyndebourne. Desde ese momento su carrera fue creciendo, acudiendo a los grandes teatros, siendo el rol de tenor en La traviata como uno de sus primeros referentes. En lo personal, su primer bache llegó con el fallecimiento de su primera mujer, con la que tenía un hijo en los primeros años de carrera operística.

Dos años después se casó con la soprano Angela Gheorghiu con la que compartió presencias en los principales teatros pero también varios recitales. Trece años en los que ambos ligaron una relación musical importante. Sin embargo, su carrera atravesó otro mal momento como fue el hecho de descubrir un mal que tenía en la cavidad sinusal en 2007, un tumor que le fue extirpado pero, como comentó en entrevistas, le impedía un buen desarrollo en su ejercicio vocal. Recuperado, volvió con fuerza a los escenarios donde no puede dejar una imagen, en cierto sentido, injusta.

Su repertorio le ha permitido estar en una zona de cantantes cotizados(Verdi, Puccini,parte de repertorio francés,etc), además de una buena discografía que, además de las óperas, incluye recopilatorios de sus grandes papeles. Tiene pendiente en un par de años, así se desprende de varias entrevistas, su estreno en el Festival de Bayreuth con el rol principal en “Lohengrin”.

Terminamos con la visita clásica a su página oficial que aporta, en su apartado de vídeos, en sí interesantes-aunque hay que reconocer que hay que tener un buen nivel de francés-, eso sí, poco actualizados. Eso sí, pulsando sobre el icono de Facebook. El vídeo con el que concluyo la entrada puede que lo hayan visto o no en otras ocasiones. Si no lo han visto, disfrutarán de su interpretación del brindis de “Marina”, de Emilio Arrieta.