Voces magistrales: Ileana Cotrubas

Una vez más, para realizar esta entrada debo poner de relieve un aspecto en mis inicios de este mundo lírico. Ileana Cotrubas es la soprano de las dos primeras óperas que escuché. Aquí comencé a saber quién es Ileana Cotrubas, en este dúo con Piero Cappuccilli, en una versión de Rigoletto. Poco después fue una retransmisión de TVE de una versión de “La bohème”, con Neil Shicoff desde el londinense Royal Opera House Covent Garden.

Nacida en 1939 en Gala?i, una ciudad de Rumanía, se mostró casi como un prodigio musical con una vocación inmensa, en la que influye su padre,tenor en un coro amateur. Con nueve años, entró en un coro de niños y, poco después, ya tenía un papel importante. Estudió en Bucarest en una escuela especial de música(piano, violín y acordeón) pero no pudo acceder hasta los 19 años en el Conservatorio para las clases de canto.

Su debut llegó en 1964 con el rol de Ynoid en “Pélleas et Melisande”,de Debussy en el Teatro de la Ópera de Bucarest.Tras un ganar un premio en un concurso de canto en la holandesa Bolduque, su carrera de soprano se hizo más internacional.Entre 1968 y 1971 estuvo en la Ópera de Frankfurt tras varios éxitos anteriores.Ya comenzaba, pues, a ser un valor tenido en cuenta.Fue una época prolífica donde debutó en Glyndebourne como Melisande o Tatiana(“Eugene Oneguin”, de Tchaikovsky) en el ROH Covent Garden o Pamina(“Die Zauberflöte”, de W.A. Mozart) en la ópera de Viena. El inicio de su definitivo éxito internacional llegó en 1975 con “La bohème” a un cuarto de hora de comenzar la representación, en la que debía sustituir a Mirella Freni.


Durante diez años actuó en varias ocasiones en el Metropolitan Opera House, desde su debut en 1977 como Mimì en “La bohème” hasta Micaela en 1987, en la ópera Carmen.Volvió a una gala cuando ya se había retirado de los escenarios en 1990. Casada con el director de orquesta Manfred Ramin, esa relación también ha ayudado a guiar su recorrido musical y vocal, asumiendo nuevos roles y dejando otros. Con todo, resulta llamativo que dejase la interpretación en los escenarios con apenas 51 años.En sus últimos años sobre el escenario comenzó su periplo en recitales hasta que decidió terminar su recorrido por el mundo lírico.

Tras ese paso por los recitales,dedicó su vida a la formación de jóvenes valores en el mundo de la lírica,realización de masterclass,etc. Otra faceta llamativa es su actitud crítica con los directores escénicos, tanto en su época de cantante como posteriormente. En más de una ocasión decidió irse de una representación tras enfados con varios directores de escena.