Voces magistrales: Philippe Jaroussky

Creo que esta sección debía de abrir a un tipo de voz que, para el iniciado en la ópera, le puede llamar la atención y que es la del “contratenor”, una voz aguda pero en la que prevalece más la técnica de resonancia de la cabeza mucho más que el registro de pecho. Hablar de falsete, a mi parecer, sería incluso duro e injusto porque ese tipo de voz puede aparecer en un momento determinado y crear un atmósfera extraña a poco que suene mal(un ejemplo es el esfuerzo en el “Credeasi misera” de “I Puritani” y que, para muchos tenores es un riesgo que no sale bien)pero esta voz requiere alcanzar un registro determinado y, a su vez, contar con una buena técnica que permita desplegar una voz clara. Aunque no se les puede asimilar al 100% con los famosos “castrati” de la época barroca, lo cierto es que su tipo de voz les permite abarcar determinados roles que cantaban los castrati y que, por supuesto, hace que determinadas óperas puedan ser interpretadas o grabadas para no perderse en el remoto pasado. Entre los grandes contratenores, destaca Philippe Jaroussky.

Nacido en 1978, su vocación musical le había llevado en un principio por el aprendizaje para la interpretación con el violín y piano, aparte de armonía y contrapunto.Con 18 años y un concierto de música barroca con la voz del contratenor Fabrice de Falco, su destino viró hacia el canto. El hecho de poder cantar en ese registro de contratenor le llevó a encaminar los estudios en esa línea.

Debutó en 1999, con 21 años, en Royaumont con el rol de Ismael en el oratorio “Il Sedecia, Re di Gerusaleme”, de Scarlatti. Su evolución musical le llevó también a crear el “Ensemble Artaserse”. Hasta la actualidad ha estado cantando, grabando a excepción un período sabático durante 2013 para poder dar descanso a una voz que él considera que tiene fecha de caducidad y es que un registro, el de contratenor, de cierta exigencia pero que él asume que, cuando no se sienta cómodo, seguirá en la música en otras facetas.

Sus interpretaciones dentro de la música barroca han hecho que la inmensa mayoría de su discografía verse en óperas de Haendel, Vivaldi, Monteverdi, Bassani, Scarlatti. Aparte, cuenta con las recopilaciones e intervenciones en obras tales como el réquiem de Fauré o el “Stabat Mater” de Pergolesi. Aparte, hay que destacar los recitales que lleva a cabo, destacando los que realiza como “padrino” de IRIS, una asociación sobre la deficiencia inmunitaria primitiva.

Terminamos la entrada dedicada a este gran contratenor francés accediendo a su página oficial donde podrán saber algo más.Además, os pongo aquí un enlace vía IVOOX de un masterclass que se emitió en el programa “Voz y salud” de DO FA Radio con la soprano Ana Luisa Espinosa como presentadora.

Voces magistrales: Cecilia Bartoli

Cecilia Bartoli lleva, sin duda, el canto en sus venas. Su irrupción recuerda a la de José Carreras cuando interpretó, de pequeño, un papel de la obra “El retablo de Maese Pedro”, de Falla. En esta ocasión, la mezzosoprano nacida en Roma hace 48 años llevó adelante con ocho años el rol de pastorcillo en el tercer acto de Tosca, de Giacomo Puccini.Perfeccionó su técnica, irónicamente, en en la Academía Nacional de Santa Cecilia, aparte de la ayuda que significa que sus padres también eran cantantes líricos(Pietro Angelo Bartoli y Silvana Bazzoni). Con diecinueve años logró convencer, vía programa de talentos, a Riccardo Muti y después con su voz a Herbert von Karajan o a Daniel Barenboim.Con 22 años ya interpretaba a Rosina, la pupila de don Bartolo en “El barbero de Sevilla”.

Por su voz y su capacidad, se le dirigió a un repertorio belcantista y clásico(Mozart, Händel, Vivaldi, Glück, Haydn o Salieri) que ha permitido, en muchos casos, recuperar óperas del ostracismo, aunque sea a fuerza de interpretarlas en conciertos y ganarse un espacio entre los mejores cantantes con esa particularidad de divulgar fragmentos, si no inéditos, que no eran conocidos para el gran público. Su capacidad para interpretar, incluso, algunos roles de soprano.

Todo ello sin descuidar su faceta sobre los escenarios, como vemos en este vídeo de la célebre “canzonetta sull’aria” del acto tercero de “Las bodas de Fígaro” junto a René Fleming, como condesa Almaviva. Fue apareciendo en los grandes teatros de la ópera, destacando el Metropolitan en 1996 con el rol de Despina. Zerlina, tres años antes en La Scala. Tanto Rossini como Mozart repletan su repertorio sobre las tablas.

Terminamos esta entrada dedicada a esta gran mezzosoprano romana con su faceta mediática, con su dedicación, aparte de los escenarios, a lograr interpretar el estilo de la gran María Malibrán, la soprano española, hija del famoso Manolo García, tenor de finales del siglo XVIII y hermana de otro gran cantante y artífice de uno de los estudios más conocidos de canto.La fama y la muerte temprana convirtieron a María Malibrán en un mito que Cecilia Bartoli quiso homenajearla con un disco. Finalizamos con la recomendación para ver su web oficial. http://ceciliabartolionline.com/homepage/