Atril de honor: Tullio Serafin

Como he hecho en otras ocasiones, recuerdo que mi primer recuerdo de una grabación con Tullio Serafin llegó en los primeros años como aficionado a la ópera. Era una versión memorable de “La forza del destino” con Richard Tucker, Maria Callas y Carlo Tagliabue en los roles principales.Gracias a un documental visionado poco después, supe que hubo una relación profesional muy estrecha entre Maria Callas y Tullio Serafin, hasta el punto de ser el director quién ayudó a la soprano en sus primeros pasos en la lírica. Junto con Arturo Toscanini, comparten una época gloriosa entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Es más, Tullio Serafin llegó a ser asistente del propio Toscanini en el teatro milanés en 1901 y estar en la orquesta dirigida por el director parmesano.

Nacido en Rottanova di Cavarzere , al sur de Venecia, en 1878, emigró a Milán con 11 años, donde estudió en el Conservatorio que, durante su período de instrucción, se pasó a llevar el nombre de Giuseppe Verdi- con gran enojo del compositor que aún estaba vivo en esa época de muy finales del siglo XIX. ALlí estudió para tocar la viola, el violín además de composición.En 1898, con el seudónimo de Alfio Sulterni, dirigió la orquesta en “L’elisir d’amore”.Cuatro años más tarde ya lo hizo con su propio nombre.

Pasó a ser asistente del propio Toscanini a dirigir en los teatros más importantes del mundo, destacando además, la sucesión en el cargo de director musical de la Scala de Milán. Milán, Londres, Turín,París le vieron dirigir las orquestas . Nueva York y su Met tardaron un poco más en verlo, tras llegar en 1924.Tras una década en la ciudad norteamericana, su siguiente destino sería la Ópera de Roma(1934-1943). Fue el encargado de dirigir la orquesta del teatro milanés en el concierto tras la reconstrucción del teatro, que sufrió las consecuencias de la II Guerra Mundial. El año 1947 supuso el encuentro con Maria Callas para llevarla a Verona a interpretar “La Gioconda”. La relación laboral fue importante, reconociéndolo así la propia soprano, que comenzaba a dar sus primeros pasos fuera de Grecia.
Pero no es sólo Maria Callas. Tullio Serafin, debido a su gran labor desde el atril, llegó a dirigir desde Enrico Caruso(1908) hasta Joan Sutherland(1959), con lo que imaginen la inmensa cantidad de artistas que han estado sobre el escenario con él dirigiendo la orquesta.

Aparte de un repertorio de óperas que alcanza los 250 títulos, dirigiendo cerca de cincuenta estrenos de compositores del siglo XX. También fue muy importante su paso por los estudios de grabación, especialmente de EMI, bajo la dirección de Walter Legge, productor de música.Si bien las grabaciones no son tantas en comparación con otros grandes directores, sí es importante la calidad que tiene.

Terminamos esta entrada con un documento en el que vemos al maestro en los ensayos del verdiano “Falstaff” y del que lamento que su sonido no sea algo mejor. Sin embargo, creo que es un curioso documento que se puede entender con cierta facilidad a pesar de estar en italiano.

Atril de honor: Riccardo Chailly

Riccardo Chailly forma parte de ese grupo “top” de directores que, sin ser mediáticos(por ejemplo, Barenboim, Levine, Georgiev) tienen un papel destacado ante el atril de la orquesta. Nacido en una familia de músicos, contó con la ayuda inestimable de su padre a la hora de comenzar sus pasos por la música, aprendiendo composición. Cuenta, además, con una hermana que se dedicó al arpa(además de compositora y escritora). También pasó por los conservatorios de Perugia, Milán y Roma.Aprendió dirección de orquesta con el director Franco Ferrara. Con veinte años ya era ayudante de dirección de Claudio Abbado en Milán aunque su debut llegó en Chicago con Madama Butterfly. En 1978 ya dirigió en el Teatro alla Scala, un éxito para un milanés como él Prácticamente, en estos años había conseguido dirigir en los mejores teatros del mundo como director invitado.

Junto a sus direcciones de orquesta también están sus irrupciones en lo que ya es un tema más serio como la dirección musical y artística.Entre 1982 y 1989 dirigió la Deutsches Symphony Orchester Berlin mientras que, por esas fechas(1986-1993) se hizo cargo del Teatro Comunale de Bolonia(vamos, Teatro municipal). Contó con el director milanés como director principal, la Real Orquesta del Concertgebouw entre 1988 y 2004 y emérito. Después de Amsterdam, su destino fue Leipzig, como Kapellmeister de la Gewandhausorchester desde 2005 hasta que termine el próximo año. Leipzig no es una ciudad cualquiera, es la ciudad donde nació Richard Wagner. Una vez terminado su periplo en la ciudad alemana, ya está preparado su regreso a Milán a partir de 2017. Entre 1999 y 2005 ya había dirigido la milanesa Orquesta Sinfónica “Giuseppe Verdi” .Otro lugar a destacar será la Orquesta del Festival de Lucerna y que, en su día, fue dulce retiro de Claudio Abbado, aquel director al que ayudó en 1973.

Obviamente, como todo director de orquesta que se precie con cierto caché, destaca su carrera discográfica, ese legado que dejará a posteriores generaciones con sus grabaciones en las que destaca tanto las óperas como el resto de música clásica en la que se destaca la obra de Gustav Mahler, Anton Bruckner, Brahms, Schumann o Edgar Varèse. Firmó un contrato de exclusividad con la firma británica DECCA con la que ha grabado un buen repertorio.

Terminamos esta entrada con los habituales clásicos. Por un lado, la recomendación a la página que Decca le pone en la web oficial del sello discográfico (http://www.deccaclassics.com/en/artist/chailly/biography) donde, como han leído, tiene un contrato en exclusividad. De ese contrato tenemos, además, unos ensayos enriquecedores con Cecilia Bartoli para la representación de “La cenerentola”, de Rossini. También fue llevada a grabación discográfica.