Momentos memorables: Recondita armonia

Tosca es, posiblemente, una de las mejores óperas que compuso Giacomo Puccini y eso que las otras son también de enjundia(Manon Lescaut, La bohème, Madama Butterfly, Turandot, por no hablar de otras un poco menos conocidas para el público). Aquí, en esta sección, ya hemos tratado el Vissi d’arte o E lucevan le stelle. En esta ocasión, os traigo unas pinceladas-nunca mejor dicho cuando tratamos del aria del pintor Mario Cavaradossi en su primera intervención- con esta “Recondita armonía” en la que aparece una frases aparte del sacristán, ante la mirada del cuadro que está retratando. Suele ser habitual en las galas líricas y es ampliamente reconocida fuera de los escenarios.

Recondita armonia nos conduce al personaje del pintor, Cavaradossi, enamorado de su Floria Tosca, un mujer que es cantante, pía… y celosa. Es más, el malvado Barón Scarpia, jefe de la policia romana, pretende incitarle, cual Yago, los celos para que ella delate a su Mario, sospechoso de haber escondido a un preso político(Angelotti). Sin embargo, esta aria, al estar al principio nos predispone, como se dice, al “buen rollo”.En estas sencillas líneas, Mario pone en una balanza a su amada Tosca y la María Magdalena que está dibujando en la iglesia(para más inri, coge, de modelo de inspiración, a una mujer que acaba siendo la hermana de ese preso que antes mencionábamos): una es morena, otra es rubia; una tiene los ojos negros, otra los ojos azules mas la balanza está desequilibrada porque, como Cavaradossi dice…”mi pensamiento , Tosca, eres tú”.

Para analizarlo músicalmente, haríamos bien en ir unos compases más atrás, a ese “Dammi i colori” en el que la flauta es la guía que nos llevará a la aria(más bien estaríamos hablando de dos grupos de flauta), clarinete en si bemol y arpa. A grandes rasgos,sin incidir en el detalle minúsculo. Diría que las primera estrofa(Recondita armonia…l’ardente amante mía) domina los instrumentos de cuerda. En la segunda estrofa(E te, beltade ignota…Tosca ha l’occhio nero) acaba siendo seducida por el melódico sonido de las cuerdas del arpa mientras los instrumentos de viento(sea madera, sea metal) se van posicionando poco a poco para la tercera estrofa(L’arte nel suo mistero…Tosca, sei tu), donde dos grupos de flautas comienzan a coger protagonismo hasta que, al final, la orquesta nos lleva desde apaciguado inicio hasta el final concluyente, bello, impresionante.

La escena elegida en el vídeo es de una versión interpretada por Plácido Domingo, Hildegard Behrens y Cornell McNeil en los tres principales roles.

Aria: Recondita armonia

Recondita armonia
di bellezze diverse!…
È bruna Floria,
l’ardente amante mia…

SAGRESTANO
(a mezza voce, come brontolando)
Scherza coi fanti
e lascia stare i santi!

(s’allontana per prendere l’acqua
onde pulire i pennelli)

CAVARADOSSI
E te, beltade ignota,
cinta di chiome bionde!
Tu azzurro hai l’occhio,
Tosca ha l’occhio nero!

SAGRESTANO
(ritornando dal fondo e sempre
scandalizzato:)
Scherza coi fanti
e lascia stare i santi!

(riprende a lavare i pennelli)

CAVARADOSSI
L’arte nel suo mistero
le diverse bellezze insiem confonde;
ma nel ritrar costei
il mio solo pensiero,
il mio solo pensiero,
Tosca, sei tu!


Momentos memorables: O Mimì, tu più non torni

La Bohème, la ópera que compuso Giacomo Puccini y estrenada 1896, tiene gran cantidad de grandes momentos que, en esta página, hemos ido comentando. Uno de esos instantes inolvidables es este inicio del acto IV desde que se levanta el telón, mostrándonos el mismo escenario del primer acto, hasta que irrumpen los amigos Schaunard y Colline en escena. Durante ese tiempo, Marcello y Rodolfo se pican sobre la supuesta fortaleza que tienen en su nueva situación de “solteros”. Rodolfo ya no ve a Mimì y Marcello tampoco a Musetta. El recuerdo de ese pasado de amor y felicidad nos traen a dos jóvenes sin esa “coraza” sino meláncolicos. Las echan de menos, más en el caso de Rodolfo porque su “ruptura” fue más dolorosa por la enfermedad de la joven enamorada, y eso se refleja en el sentir de ambos . Ese toque íntimo volverá a irrumpir al final de la ópera cuando llegue el reencuentro de Mimì y Musetta con ambos en un ambiente más triste en la buhardilla donde están viviendo los dos bohemios.

En sí, sería difícil comentar una escena como ésta sin incidir en esas tres momentos claves: el diálogo inicial, el comienzo en sí de ese dueto(O Mimì, tu più non torni) donde cada uno de ellos muestran sus sentimientos hacia las que fueron sus parejas y, por último, cuando Rodolfo encuentra el sombrerito que le regaló a Mimì en el segundo acto, cuando iban en dirección al Café Momus y que le despierta un amargo recuerdo de amor perdido, corazón muerto por la ausencia(Ven a mi corazón, sobre este corazón que ha muerto, cuando ha muerto el amor…). Por cierto, el sombrerito va a estar ahí: cuando es regalado, cuando Mimì le dice que se lo puede quedar como recuerdo de amor(acto III) y cuando la joven, ya enferma de muerte, lo reconoce(hacia el final de la ópera) y quiere recordar con Rodolfo esos bonitos momentos de amor.

Aparte del vídeo que va con esta entrada, os sugiero pulsar este enlace donde se podrá ver a dos grandes de la escena, Luciano Pavarotti(Rodolfo) y Plácido Domingo(Marcello) en la celebración del 25º Aniversario del Metropolitan en su actual ubicación(1991) cuando estaba aún reciente el éxito de los Tres Tenores en Caracalla un año antes.

Escena: In un coupé?…O Mimì, tu più non torni.

MARCELLO
(continuando il discorso)
In un coupé?

RODOLFO
Con pariglia e livree.
Mi salutò ridendo.
To’, Musetta! Le dissi:
e il cuor?
“Non batte o non lo sento
grazie al velluto che il copre”

MARCELLO
(sforzandosi di ridere)
Ci ho gusto davver !

RODOLFO
(fra sè)
Loiola, va! Ti rodi e ridi.

(Ripiglia il lavoro.)

MARCELLO
(Dipinge a gran colpi di pennello.)
Non batte? Bene!
Io pur vidi…

RODOLFO
Musetta?

MARCELLO
Mimì.

RODOLFO
(Ardentemente, smette di scrivere.)
L’hai vista?

(Fingendo noncuraza)

Oh, guarda!

MARCELLO
(Smette il lavoro.)
Era in carrozza
vestita come una regina.

RODOLFO
(allegramente)
Evviva ! Ne son contento.

MARCELLO
(fra sè)
Bugiardo, si strugge d’amor.

RODOLFO
Lavoriam.

MARCELLO
Lavoriam.

(Riprendono il lavoro, ma subito
gettano penne e pennello)

RODOLFO
(Getta la penna)
Che penna infame!

(sempre seduto e molto pensieroso.)

MARCELLO
(Getta il pennello.)
Che infame pennello!

(Guarda fissamente il suo quadro, poi
di nascosto da Rodolfo estrae dalla
tasca un nastro di seta e lo bacia.)

RODOLFO
(Fra sè)
Oh, Mimì tu più non torni.
Oh, giorni belli,
piccole mani,
odorosi capelli,
collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
(Fra sè. Ripone el nastro ed
osserva di nuovo il suo cuadro)
Io non so come sia
che il mio pennello
lavori ed impasti
colori contro la voglia mia.

RODOLFO
…collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
Se pingere mi piace
o cieli o terre
o inverni o primavere,
egli mi traccia due pupille nere
e una bocca procace,
e n’esce di Musetta
e il viso ancor…

RODOLFO
(Dal cassetto del tavolo leva la
cuffietta di Mimì).
E tu, cuffietta lieve,
che sotto il guancial
partendo ascose,
tutta sai la nostra felicità,
vien sul mio cuor!
Sul mio cuor morto,
poichè morto amor.

MARCELLO
E n’esce di Musetta
il viso tutto vezzi e tutto frode.
Musetta intanto gode
e il mio cuor vil…
la chiama e aspetta il vil mio cuor…

Momentos memorables: Nulla, silenzio

Michele, un rudo capitán de una barcachuela junto al río Sena, nos vuelve a acercar al mundo de los celos en la ópera. Como escribí en su momento, Otelo era el ejemplo de los celos pero hay muchos personajes en el mundo lírico que, como se dice, “unos cardan la lana y otros se llevan la fama”. Esta aria al final de la ópera “Il tabarro”(El tabardo) de Giacomo Puccini nos trae a un ser triste porque su mujer, Giorgetta, no atiende a su intento de recuperar el amor perdido. Algo siente en su interior y es la sospecha de ser ella, objeto de galanterías por parte de alguien. Mira a sus empleados y, ni siquiera, se plantea que sea Luigi. Un ambiente de miseria humana que acaba mal().

Musicalmente, una característica básica de esta aria es la perfecta asociación entre el turbio pensamiento de Michele y la utilización de los instrumentos musicales de la orquesta, en especial, los de viento(tanto madera como metal) para crear esa atmósfera agobiante cuando se pregunta quién será el responsable del cambio de Giorgetta. Los instrumentos de cuerda que, en principio, secundan ese ambiente cogen fuerza cuando Michele ansía un destino que le lleve a él y al amante al fondo del río, dando la sensación de que Puccini quería reflejar con ello ese movimiento violento de las mareas en el río Sena, alegoría del momento que se vivirá al final de la ópera.

Esta escena y el final(en el enlace) llevan la firma de la espléndida voz de Joan Pons, el barítono menorquín que, recientemente, ha dejado los escenarios y que, por cierto, tendrá su merecida página en la sección de “Voces magistrales”

Aria: Nulla, silenzio

MICHELE
(lentamente, cautamente, se acerca a la cabina. Escucha atentamente. Dice:)
Nulla! Silenzio!

(strisciando verso la parete e spiando
nell’interno.)

E là!
Non s’è spogliata…
non dorme… Aspetta…
Chi? Che cosa aspetta?

(con la dolorosa duda en su corazón)

Chi?…chi?…
Forse il mio sonno!…
Chi l’ha trasformata?
Qual ombra maledetta
è discesa fra noi?
Chi l’ha insidiata?…

(mira a sus empleados con el dolor de la sospecha)

Il Talpa?…
Troppo vecchio!…
Il Tinca forse?
No… no… non pensa…beve.
E dunque chi?
Luigi… no… se proprio
questa sera voleva
abbandonarmi… e m’ha
fatto preghiera di
sbarcarlo a Rouen!…
Ma chi dunque?
Chi dunque?
Chi sarà? Squarciare
le tenebre!…
Vedere! E serrarlo così,
fra le mie mani!
E gridargli: Sei tu! Sei tu!…
E gridargli: Sei tu!
Sei tu!
Il tuo volto livido,
sorrideva alla mia pena!
Sei tu! Sei tu! Su! su! su!
Dividi con me questa
catena!
Travolgimi con te
nella tua sorte…
giù insiem nel gorgo
più profondo!…
Dividi con me questa
catena!…
Accomuna la tua con
la mia sorte…
La pace è nella morte!

(ve aparecer a Luigi y lo atrapa por el cuello)
T’ho colto!

También existe una aria alternativa que fue la original, antes de la modificación que realizó Puccini para darle mayor fuerza y, sobre todo, sentido a la escena siguiente, donde Michele mata a Luigi: Scorri, fiume eterno, cuyo texto es más melancólico.

Tosca en película – De Bosio

Tosca, de Giacomo Puccini
Un film de Gianfranco de Bosio, 1976

Floria Tosca : Raina Kabaivanska
Mario Cavardossi : Placido Domingo
Barone Scarpia : Sherril Milnes

Ambrosian Singers
New Philharmonia Orchestra
Dirige : Bruno Bartoletti