Momentos memorables: Obertura de Don Giovanni

Cuentan varias historias, relatos que Giuseppe Verdi, en sus años de estudio en Milán, estudió por recomendación de Vincenzo Lavigna la ópera “Don Giovanni”. Verdi, que había sido rechazado por el Conservatorio de Milán-que, para más inri, llevaría su nombre posteriormente- fue pupilo del mencionado Lavigna que, en esa época,era maestro concertador en el Teatro alla Scala y profesor de solfeo en el Conservatorio de Milán.

“Don Giovanni” es, quizás, una de las grandes óperas que se hayan compuesto. Tiene un cierto halo de madurez musical del propio Wolfgang Amadeus Mozart que casi se puede decir, no logra extender a “Così fan tutte”( más cercana a “Las bodas de Fígaro”) y a “Die Zauberflöte”. Es, en definitiva, la cúspide de la obra operística mozartiana. Aquí ya hemos tratado algunos instantes conocidos como la aria del catálogo, la más conocida de Don Ottavio, “Il mio tesoro intanto” o de Donna Anna, “Non mi dir”.

Sobre la obertura, igualmente, han surgido infinidad de leyendas, historias varias sobre el momento en que fue compuesta, resumiendo que fue realizada la noche antes del estreno en Praga. Sí que se sabe que fue lo último que se compuso de la ópera y, con la mente puesta en la ópera, concibió la obertura con la esencia propia de la obra.Se percibe lo sombrio de los instrumentos de viento metal y madera con el uso mayoritario(sobre todo al principio) de notas redondas y blancas(es decir, de forma fácil de entender, con sonidos que se extienden, creando esa atmósfera que acompaña y que, en sus primeras notas, recuerda a la irrupción de la estatua del comendador al final de la ópera. La grandeza de la obertura hace difícil analizarla, desmenuzarla. Lo más recomendable sería, en esta ocasión, es coger unos auriculares y escuchar los matices que Mozart va ligando entre los instrumentos de cuerda(sobre todo un grupo de violines) y los del viento, con permiso de los timbales.

Momentos magistrales: obertura “Così fan tutte”

Considerada la menor de las tres óperas compuestas por Wolfgang Amadeus Mozart con la colaboración de Lorenzo da Ponte como libretista, “Così fan tutte” ha sido menos tenida en cuenta en los teatros de ópera en comparación con “Las bodas de Fígaro” y, nada más y nada menos, “Don Giovanni”. Eso sí,supuso el regreso del compositor a Viena tras el estreno de Don Giovanni en Praga, lejos de la corte imperial. Diríamos que es, quizás, la más “inocente” de las tres óperas mozartianas con la mencionada colaboración del libretista, cosa que no es difícil cuando “Las bodas de Fígaro” partía de una obra polémica en Francia y, en “Don Giovanni”, la figura del galán burlador condenado tenía cierto toque moralista. “Così fan tutte” podría ser una ópera de divertimento, de embrollo emocional: dos jóvenes ámigos(Ferrando y Guglielmo) que, convencidos por una apuesta con Don Alfonso, se disfrazan y tratan de “conquistar”, cada uno, a la pareja del otro …con el firme deseo de que su creencia en la fidelidad de su pareja les haga vencer la apuesta, mas la pierden al ver que ellas no son tan fieles como ellos creían. Con todo, tiene un final feliz por la música pero agridulce para los personajes principales.

La pieza que hoy traemos a esta sección de Momentos memorables es su obertura, unas primeras notas que ya reflejan el carácter de esta ópera. Tiene más que ver, obviamente, con “Las bodas de Fígaro” que con un sombrío Don Giovanni. Se percibe una alternancia entre los instrumentos de cuerda y los de viento, un diálogo “juguetón” donde se van cediendo la melodía(y, en ocasiones, entre flautas, oboes y fagots también se alternan como si cada grupo de instrumentos, a su vez, fuera cogiendo un personaje de la ópera y lo fuera desarrollando en este embrollo que antes mencionaba en la ópera y que, en cierto sentido, en sus últimas notas nos va a anticipar el final enrevesado de la ópera. También mencionar que, durante un instante, la melodía que llevan a cabo tanto los instrumentos de cuerda como los de viento-madera es la misma como un breve recordatorio de un destino unido de los personajes durante la ópera(o como ambos amantes consiguen vencer la resistencia de ellas a enamorarse).