Atril de honor: Ataúlfo Argenta

Era justo dedicar este espacio a uno de los grandes directores de orquesta que ha tenido España. Además, con la sensación de preguntarse cómo se habría desarrollado la carrera de este cántabro llamado Ataúlfo Argenta si no hubiese ocurrido ese fatal accidente-independientemente de tabús que han salido recientemente tras el libro de Ana Arambarri ” Ataúlfo Argenta.Música interrumpida”- que supuso el fallecimiento a la edad de cuarenta y cuatro años. Con una vida más o menos como la de otros grandes. De hecho, si lo comparamos con Georg Solti-nacido un año antes- podríamos ver en lo que se habría convertido en este mundo de la música clásica.

Nacido en 1913 en Castro Urdiales, su vocación musical llegó bien pronto y le permitió recibir pronto clases en su tierra natal como en Madrid, en el Real Conservatorio de Música. Destacar que sus primeros pasos profesionales llegaron con el piano. De hecho, con apenas diecisiete años ganó un Premio Extraordinario. Tras la muerte de su padre, su vida le llevó a Bélgica, donde siguió con su progresión. Añadió otro campo importante tras volver a Madrid: la dirección orquestal y que le permitió debutar en 1934.En su figura como director de orquesta destaca la figura importante de Juana Pallarés, su mujer.

La guerra civil cortó las alas temporalmente al director, movilizado en Segovia. Incluso en sus propias filas debió de luchar por no sufrir consecuencias. Durante tres años estuvo en Alemania(1940-1943) con su evolución musical, gracias a la intervención del pianista Winfried Wolf, primero convenciéndole de dar el paso, después gestionándole los medios para estar en Alemania. Durante ese periplo perfeccionó sus cualidades ante el piano hasta el punto de lograr un puesto de profesor en Kassel. En esa época vivió dos penalidades importantes: la primera fue el problema de la tuberculosis y también el inicio de los bombardeos en ciudades alemanas en lo que ya era el inicio del fin del III Reich. Haber estado con el ejército “nacional” en la guerra civil, estar en la Alemania durante el “nazismo”-sin implicar ello que estuviera de acuerdo con sus principios- no le salvó, sin embargo, de críticas dentro del estamento cultural español tras su regreso. De hecho, le costó lo suyo recuperar el camino perdido en España. Por desgracia, en España volvió a sentir ese defecto clásico de no valorar a sus artistas.

La Orquesta Nacional de España lo nombró director en 1947 en sustitución de su primer director, Bartolomé Pérez Casas.Además forma la Orquesta de Cámara de Madrid con la ayuda económica de Luis Urquijo en 1950. Por esa época también hace su debut con la Orquesta Sinfónica de Londres(London Symphonic Orchestra). Prácticamente, va creciendo con el paso de los años dirigiendo orquestas pero hay una que será relevante a partir de 1954: La Orquesta de la Suisse Romande. Estuvo dirigiendo hasta poco antes del accidente que le segó la vida en enero de 1958. Su legado discofráfico tiene un alto componente de música clásica española: desde zarzuela, música clásica española…e incluso un disco con música compuesta por compositores extranjeros con temática española.

Terminamos esta entrada no queriendo olvidar la figura de su hijo Fernando Argenta, quien ayudó a popularizar entre el público infantil la música clásica a través de una divulgación especial y que será objeto de una futura entrada en esta página. El propio Fernando Argenta reconoció que sus estudios pudieron ser sufragados mediante una beca de la Orquesta Suisse Romande. También recomendamos el visionado del reportaje que se realizó en 2013, con motivo del centenario del nacimiento del director de orquesta. Igualmente, recomendamos la lectura de su web oficial