Momentos memorables:C’en est donc fait… Salut à la France

Es “La fille du régiment”, de Gaetano Donizetti, una ópera llamativa, muy formada a base de pequeños grandes momentos en cuya cúspide está, claramente, el célebre “Pour mon âme“, pero sin olvidar otros instantes como la otra aria de Tonio “Pour me rapprocher de Marie“. Pero ello no quiere decir que Marie, la hija del regimiento, no tenga sus episodios de lucimiento como “Chacun lo sait, chacun lo dit”(la canción del regimiento), “Il faut partir”(al final del primer acto) y, sobre todo, este “Salût a la France” que, obviamente, entusiasmó al público asistente al Teatro Nacional de la Opéra-Comique en 1840. No es que fuera a considerarse en sí un leit-motiv pero también es cierto que Donizetti quiso acabar la ópera recurriendo a estas notas y a este entusiasmo, al que se unía la alegría de la feliz pareja.

En sí, aria en la que se percibe una fase más melódica en relación con una Marie más desanimada. Ella que quiere a Tonio se ve obligada a casarse con otra persona, por no hablar de echar de menos a sus compañeros del reglamento, cuando su vida era más feliz. En esa línea melódica participan los instrumentos de cuerda, destacando los dos grupos de violines y la de violonchelo para acentuar esa melancolía que tiene Marie. Los sonidos de un tambor militar la revitalizan, ya vemos una Marie más animada por reencontrarse con sus compañeros del regimiento, lo que se percibe en una mayor capacidad vocal(que no exigencia, que también tenía en ese primer momento que antes mencionábamos) y transmitiendo su nueva alegría, quién sabe si esperanza por poder cambiar su triste destino.

 

 

 

Aria Salût a la France

MARIE

C’en est donc fait
et mon sort va changer,
Et personne en ce lieu ne vient me protéger!
Par le rang et par l’opulence,
En vain l’on a cru m’éblouir;
Il me faut faire ma souffrance
Et ne vivre que de souvenir!
Sous les bijoux et la dentelle,
Je cache un chagrin sans espoir.
Ah!
A quoi me sert d’être si belle,
Lui seul, il ne doit pas me voir.
Ah!
Ô vous à qui je fuis ravie,
Dont j’ai partagé le destin.
Je donnerais toute ma vie
Pour pouvoir vous serrer la main!
Pour ce contrat fatal
Tout prend un aire de fête…
Allons, allons signer
Mon malheur qui s’apprête!

(Elle va pour sortir, mais s’arrête
tout à coupe en entendant au loin
une marche militaire; elle écoute
attentivement et avec joie)

Mais qu’entends-je au lointain? Ciel!
Ne rêve-je pas?
Cette marche guerrière…

(Elle ouvrit la fenêtre)

Ah! voilà bien leurs pas.
Oh! transport! oh! douce ivresse!
Mes amis, mes amis!
Souvenirs de jeunesse,
Revenez, revenez avec eux!

(Enthousiasmée)

Ah! salut à la France!
À mes beaux jours!
À l’espérance!
À mes amours!
Salut à la France!
À l’espérance!
À mes amis!
Salut à la gloire!
Voilà pour mon coeur,
Avec la victoire,
L’instant du bonheur!

SOLDATS
(Entrent tumultueusement de tous côtés
et se groupent autour de Marie)
C’est elle! notre fille!
Notre enfant! quel destin!
Tes amis, ta famille,
Te retrouvent enfin!

MARIE
Mes amis! mes amis!
Votre main! dans vos bras!
De plaisir, de surprise, ah!
L’on ne meurt donc pas!
O mes amis, ô mes amis!

SOLDATS
C’est elle! c’est elle!

MARIE
Salut à la France!

SOLDATS
Salut à la France!

MARIE
Salut à la gloire!

SOLDATS
Salut à la gloire!

Atril de honor: Richard Bonynge.

La vida artística es complicada por su gran exigencia ante el público. Algunos artistas cuentan con una pareja alejada de este mundo-que puede ayudar, pero también pueden estorbar-; otros están emparejados con personas que también se dedican a los escenarios. En algunos casos, la pareja renunciaba y prefería ayudar al que destacaba pero, en otros casos, directamente colaboraban. Este texto que puede parecer un galimatías se resume con tres parejas que reflejan los caminos emprendidos: Maria Callas-Aristóteles Onassis(por lo que hablaba de ayudar o estorbar), Montserrat Caballé-Bernabé Martí( el tenor tuvo una carrera entre 1956 y 1985, si bien interrumpida en 1972,siendo después una persona muy importante para la soprano barcelonesa) y, en el último caso, Richard Bonynge-Joan Sutherland(colaboraciones en el teatro o en los estudios de grabación).

En esta ocasión, y tras haber tratado en Voces Magistrales a Joan Sutherland, el “Atril de honor” se dedicará al director de orquesta australiano Richard Bonynge.Nacido en Sydney en 1930, sus primeros pasos, a partir del Conservatorio de Música de la ciudad australiana, se dirigieron a la perfección con el piano. En 1954 se casó con Joan Sutherland y también la ayudó a decidir parte de su repertorio.Fue una ardua colaboración que alimentó la fama de ambos artistas y que se extendió hasta los últimos días de la soprano australiana, medio siglo.

En el podio de director debutó en Vancouver en 1963. Su primera ópera fue Fausto pero destaca una Norma con Sutherland y Marilyn Horne en la misma ciudad canadiense.Unos años después acabó siendo uno de los artífices de la Vancouver Opera Orchestra, ya que las anteriores producciones se llevaban a cabo con la Orquesta Sinfónica de Vancouver.Director Artístico de la Ópera de Vancouver entre 1974 y 1982, le dotó de la mencionada orquesta.

Entre 1966 y 1991 estuvo dirigiendo en el Metropolitan Opera House-en muchos ocasión dirigiendo a su mujer-, aparte de otros teatros norteamericanos. Aparte destaca también sus colaboraciones con la Ópera de Australia, del que fue director musical en 1976 y luego emérito en 1984.

Finalizamos esta entrada con un vídeo curioso que se puede ver, donde Richard Bonynge está al piano junto a Sutherland, Pavarotti y Horne acerca del bel canto. Está en inglés pero sin subtítulos. Con todo,me parece lo suficientemente interesante para disfrutarlo.El tenor de Módena fue ayudado por esta pareja para obtener un mayor reconocimiento internacional.

Momentos memorables: O Mimì, tu più non torni

La Bohème, la ópera que compuso Giacomo Puccini y estrenada 1896, tiene gran cantidad de grandes momentos que, en esta página, hemos ido comentando. Uno de esos instantes inolvidables es este inicio del acto IV desde que se levanta el telón, mostrándonos el mismo escenario del primer acto, hasta que irrumpen los amigos Schaunard y Colline en escena. Durante ese tiempo, Marcello y Rodolfo se pican sobre la supuesta fortaleza que tienen en su nueva situación de “solteros”. Rodolfo ya no ve a Mimì y Marcello tampoco a Musetta. El recuerdo de ese pasado de amor y felicidad nos traen a dos jóvenes sin esa “coraza” sino meláncolicos. Las echan de menos, más en el caso de Rodolfo porque su “ruptura” fue más dolorosa por la enfermedad de la joven enamorada, y eso se refleja en el sentir de ambos . Ese toque íntimo volverá a irrumpir al final de la ópera cuando llegue el reencuentro de Mimì y Musetta con ambos en un ambiente más triste en la buhardilla donde están viviendo los dos bohemios.

En sí, sería difícil comentar una escena como ésta sin incidir en esas tres momentos claves: el diálogo inicial, el comienzo en sí de ese dueto(O Mimì, tu più non torni) donde cada uno de ellos muestran sus sentimientos hacia las que fueron sus parejas y, por último, cuando Rodolfo encuentra el sombrerito que le regaló a Mimì en el segundo acto, cuando iban en dirección al Café Momus y que le despierta un amargo recuerdo de amor perdido, corazón muerto por la ausencia(Ven a mi corazón, sobre este corazón que ha muerto, cuando ha muerto el amor…). Por cierto, el sombrerito va a estar ahí: cuando es regalado, cuando Mimì le dice que se lo puede quedar como recuerdo de amor(acto III) y cuando la joven, ya enferma de muerte, lo reconoce(hacia el final de la ópera) y quiere recordar con Rodolfo esos bonitos momentos de amor.

Aparte del vídeo que va con esta entrada, os sugiero pulsar este enlace donde se podrá ver a dos grandes de la escena, Luciano Pavarotti(Rodolfo) y Plácido Domingo(Marcello) en la celebración del 25º Aniversario del Metropolitan en su actual ubicación(1991) cuando estaba aún reciente el éxito de los Tres Tenores en Caracalla un año antes.

Escena: In un coupé?…O Mimì, tu più non torni.

MARCELLO
(continuando il discorso)
In un coupé?

RODOLFO
Con pariglia e livree.
Mi salutò ridendo.
To’, Musetta! Le dissi:
e il cuor?
“Non batte o non lo sento
grazie al velluto che il copre”

MARCELLO
(sforzandosi di ridere)
Ci ho gusto davver !

RODOLFO
(fra sè)
Loiola, va! Ti rodi e ridi.

(Ripiglia il lavoro.)

MARCELLO
(Dipinge a gran colpi di pennello.)
Non batte? Bene!
Io pur vidi…

RODOLFO
Musetta?

MARCELLO
Mimì.

RODOLFO
(Ardentemente, smette di scrivere.)
L’hai vista?

(Fingendo noncuraza)

Oh, guarda!

MARCELLO
(Smette il lavoro.)
Era in carrozza
vestita come una regina.

RODOLFO
(allegramente)
Evviva ! Ne son contento.

MARCELLO
(fra sè)
Bugiardo, si strugge d’amor.

RODOLFO
Lavoriam.

MARCELLO
Lavoriam.

(Riprendono il lavoro, ma subito
gettano penne e pennello)

RODOLFO
(Getta la penna)
Che penna infame!

(sempre seduto e molto pensieroso.)

MARCELLO
(Getta il pennello.)
Che infame pennello!

(Guarda fissamente il suo quadro, poi
di nascosto da Rodolfo estrae dalla
tasca un nastro di seta e lo bacia.)

RODOLFO
(Fra sè)
Oh, Mimì tu più non torni.
Oh, giorni belli,
piccole mani,
odorosi capelli,
collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
(Fra sè. Ripone el nastro ed
osserva di nuovo il suo cuadro)
Io non so come sia
che il mio pennello
lavori ed impasti
colori contro la voglia mia.

RODOLFO
…collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
Se pingere mi piace
o cieli o terre
o inverni o primavere,
egli mi traccia due pupille nere
e una bocca procace,
e n’esce di Musetta
e il viso ancor…

RODOLFO
(Dal cassetto del tavolo leva la
cuffietta di Mimì).
E tu, cuffietta lieve,
che sotto il guancial
partendo ascose,
tutta sai la nostra felicità,
vien sul mio cuor!
Sul mio cuor morto,
poichè morto amor.

MARCELLO
E n’esce di Musetta
il viso tutto vezzi e tutto frode.
Musetta intanto gode
e il mio cuor vil…
la chiama e aspetta il vil mio cuor…

Momentos memorables: Una furtiva lagrima

Un bonito ejemplo para comprender que no todo en las óperas acaba mal es que hay obras como la de Donizetti, “L’elisir d’amore”, que tiene un bonito y feliz final(salvo para el pretencioso Belcore,claro). Eso sí, al joven enamorado Nemorino le cuesta llegar al corazón de su amor platónico, Adina. Ella, sin embargo, no accedía a ese amor. Confiando en un charlatán medico ambulante como es Dulcamara, cree comprar un elixir de amor. Dañado en su amor, cruelmente humillado quiere meterse a soldado por conseguir algo de dinero para comprar otro elixir. Desconoce que se ha convertido en un heredero de rica fortuna y se ve rodeado de mujeres que intentan seducirlo, sabiendo su nueva situación mas él cree que se debe al elixir; en ese momento, Adina lo ve y comienza a sentir un sentimiento de haberlo tratado mal…que empieza a amarlo, ignorante también de la riqueza del joven Nemorino, creyendo que esas mujeres se habían enamorado de él.

Tras una breve escena de Adina con Dulcamara, con el escenario vacío es cuando nos llega el momento de disfrutar de esta aria que comienza con el uso del arpa para separar el momento anterior de éste que es diferente en todos los aspectos. Sobre todo, logra trasladar al espectador una música, un tono pausado gracias al fagot que, poco a poco, nos lleva a ese personaje que sólo ansía “confundir sus suspiros con los míos”. Tras una breve diálogo con Adina se llega al momento en que ella le reconoce que le quiere, de ahí al final, sólo queda ese final alegre por todos conocido.

Aria: Una furtiva lagrima

Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò…
quelle festose giovani
invidiar sembrò…
Che più cercando io vo?
M’ama, lo vedo.

Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!..
Co’ suoi sospir confondere
per poco i miei sospir!…
Cielo, si può morir;
di più non chiedo.


Arias memorables: Vesti la giubba

Sin duda, esta aria y, sobre todo, la escena es una de las más emblemáticas de la ópera, compartiendo ese hito con otras como La donna è mobile(Rigoletto),Vissi d’arte(Tosca),Celeste Aida(Aida) o el Libiamo. Aunque podrán leer la sinopsis en esta web referente a I Pagliacci, de Ruggero Leoncavallo, les explicaré el contexto que rodea esta aria para que tenga tal relevancia. Brevemente, les indico que un grupo de payasos llegan a un pueblo para hacer una representación. Dos de ellos están casados(Nedda y Canio), otro componente del grupo(Tonio) está enamorado de Nedda pero se ve rechazado por ella. Tonio, que averigua que Nedda tiene un amante en el pueblo(Silvio), se lo comenta a Canio, sabiendo que éste es considerablemente celoso. Enojado y dolorido, Canio se tiene que vestir para comenzar la representación. Es la demostración más desgarradora de un dolor que tiene que ser envuelto por el disfraz de la obra(“La gente paga e rider vuole qua”…la gente paga y quiere reir aquí) y las risas mientras el tormento del amor roto “envenena el corazón”. Musicalmente, es una escena que se separa fácilmente de la línea de la ópera, fácil para lograr lo que cualquier tenor desea: poder lucirse con un aria de las que marcan época.

Aria: Vesti la giubba!
Recitar!
Mentre preso del delirio
non so più quel che dice e quel che faccio!
Eppur… e d’uopo
… sforzati!
Bah,
se’ tu forse un uom!
Tu se’ Pagliaccio!
Vesti la giubba
e la faccia infarina.
La gente paga e rider vuole qua,
e se Arlecchin
t’invola Colombina,
ridi, Pagliaccio,
e ognun applaudirà!
Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto;
in una smorfia il singhiozzo e il dolore…
Ridi, Pagliaccio, sul taro amore infranto!
Ridi del duol
che t’avvelena il cor!

20 Most Beautiful Opera Arias