Momentos memorables: Credeasi misera

Posiblemente, y con motivo, sea la escena de “I puritani” que más esperen los aficionados a la ópera cuando se representa esta ópera de Vicenzo Bellini. A la belleza de una representación- si no se desvía mucho de la lógica teatral- en la que todos los personajes desplegan sus mayores dotes interpretativos, se añade la complejidad de uno de esos momentos en el que el tenor se juega el prestigio, pasar a la historia por la capacidad de emitir un Fa5(recordemos que el famoso “do de pecho”, cuya técnica aportó Gilbert Duprez en 1835, sólo era tres notas menos agudo). Algunos tenores han forzado hasta el punto de quedar un poco desdibujado este momento(falsete), otros han asumido que si no se llega, no pasa nada.

Condenado a muerte por los puritanos, Arturo Talbo se encara contra ellos pidiendo piedad por Elvira y les insta a frenar la ira un sólo instante. Ella, que lo ama, muestra su deseo de morir con él.Este es el momento cumbre(“ella è tremante, ella è spirante”), ese citado Fa5(o high F) de Arturo Talbo. Al final, un mensaje anuncia la victoria de los puritanos y la liberación de todos los presos(entre ellos, Arturo), con lo que “I puritani” pase a acabar de forma feliz para ambos protagonistas. Aunque una cosa debo escribir. No sólo es este Fa5 uno de los motivos de la belleza de esta escena. La interpretación del tenor debe ser convincente pero también los personajes de Elvira, Riccardo y Giorgio son imprescindibles por como muestran su sentimiento de dolor(Elvira y Giorgio) y arrepentimiento(Riccardo).

Escena: Credeasi misera

A quattro

ELVIRA
Qual mai funerea
voce funesta
mi scuote e desta
dal mio martir!
Se fui sì barbara,
nel trarlo a morte,
m’avrà consorte
nel suo morir!

ARTURO
Credeasi, misera,
da me tradita,
traea sua vita
in tal martir!
Or sfido i fulmini,
disprezzo il fato, se teco al lato
potrò morir!

RICCARDO
Quel suon funereo
ch’apre una tomba,
nel sen mi piomba,
m’agghiaccia il cor.
La sorte orribile
spense già l’ira,
mi affanna e ispira
pietà e dolor.

GIORGIO
Quel suon funereo
feral rimbomba,
nel sen mi piomba,
m’agghiaccia il cor.
Sol posso, ah’ misero!
Tremare e fremere.
Non ha più lacrime
il mio dolor.

CORO DI PURITANI
Quel suon funereo
ch’apre una tomba,
cupo rimbomba
mi piomba al cor.
E Dio terribile,
in sua vendetta
gli empi saetta
sterminator.

CORO DI DONNE
Quel suon funereo
feral rimbomba,
al cor ci piomba,
gelar ci fa!
Pur fra le lacrime
speme ci affida,
che Dio ci arrida
di sua pietà!

CORO
Che s’aspetta? Alla vendetta!
Dio comanda ai figli suoi
che giustizia alfin si renda.

RICCARDO, GIORGIO E DONNE
Sol ferocia or parla in voi!
La pietade Iddio v’apprenda!

ARTURO
Deh! Ritorna ai sensi tuoi!

ELVIRA
Qual mi cade orribil benda!

ARTURO
Oh mia Elvira!…

ELVIRA
E vivi ancor!

ARTURO
Teco io sono!…

ELVIRA
Ah! Il tuo perdono!
Per me a morte, o Arturo mio…!

ARTURO
Di tua sorte il reo son io.

ELVIRA
Un amplesso.

BRUNO, UOMINI
Avvampo e fremo!

ARTURO, ELVIRA
Un addio!

UOMINI
Cada alfin l’ultrice spada
sovra il capo al traditor!

ARTURO

Arrestate: vi scostate!
Paventate il mio furor.
Ella è tremante;
ella è spirante;
anime perfide,
sorde a pietà,
un solo istante
l’ire frenate,