Atril de honor: Sir Thomas Beecham

Estamos ante uno de los directores de orquesta que vivieron a caballo entre los siglos XIX y XX. Sir Thomas Beecham nació dentro de una familia de gran prestigio pero no en el terreno musical. Contó con un gran apoyo económico de tipo familiar pero la carrera de director partió por iniciativa y trabajo propio. Con escasos veinte años ya entró en una ensemble con algunos de los músicos de la Liverpool Philarmonic Orchestra. En 1902 ya realizó su debut en el Teatro Shakespeare de Clapham.En esa época intentó también probar en la composición pero sin resultado.En lo personal, hubo problemas con su padre, que lo desheredó pero la crisis apenas llegó a los diez años. Durante dos años(1906-1908), estuvo dirigiendo la New Simphony Orchestra, pero las críticas que se le achacaban apuntaban a unas elecciones musicales poco afortunadas.Un año después, en 1909.se recuperó el tema económico-familiar con su padre; producto de aquello, se creó la “Beecham Symphony Orchestra” con una elección particular de músicos.

A partir de 1910 y hasta 1939 ligó su destino a la Royal Opera House londinense y al His Maesty Theater dentro de una labor más cercana al empresario teatral que al atril.Durante la Primera Guerra Mundial intentó que la música siguiera latiendo en las ciudades inglesas.En 1915 creó la compañía de ópera “Beecham Opera Company” y, al año siguiente, ya tenía el rango de caballero y el de barón tras el fallecimiento de su padre. Otra fecha muy importante, pasado un tiempo, fue 1931 cuando se creó la London Philarmonic Orchestra. En 1936 acudió a Alemania, recibiendo críticas por su nazifilia, cosa que el propio director negó.

Entre 1941 y 1944, en Estados Unidos, se hizo cargo de la dirección principal del Seattle Symphony Orchestra y, al año siguiente, director senior de la orquesta del Metropolitan Opera House, aparte de diferentes actuaciones como director invitado.Regresó a Londres donde estuvo al cargo de la Royal Philarmonic Orchestra. Como anecdótico, en 1958 dirigió un año en la dirección del bonaerense Teatro Colón.El 7 de mayo de 1960 fue el día de su último concierto en Portsmouth Guildhall.

Una de las características en las que destacó Sir Thomas Beecham es la apuesta por la discografía. Ya grababa en 1910 a pesar que los medios de grabación eran aún arcaicos.Desde 1915 grababa para Columbia y RCA durante sus estancia americana. Su repertorio fue bastante amplio, aunque destaca el alemán(desde Händel, Mozart, Bach, Beethoven o Wagner).

Terminamos con un último apunte. La personalidad de Sir Thomas Beecham llegó a ser tan arrebatadora, tan capaz de no dejar indiferente a nadie, que en 1990 se llevó a cabo una película de TV llamada Beecham, con el actor Tim West en el papel del director de orquesta.

Atril de honor: Carlo Maria Giulini

La primera versión discográfica de una ópera que llegó a mi casa llevaba su sello. Era el célebre “Rigoletto” con Piero Cappuccilli, Plácido Domingo e Ileana Cotrubas en los papeles principales. Luego las diferentes óperas que iban llegando venían “firmadas” por otros directores de orquesta(mayoritariamente, Riccardo Muti, Giuseppe Sinopoli o Tullio Serafin) pero ello hace que también merece su hueco por aquí.

Nacido en Barletta en 1915, su vocación musical fue temprana. Estudió viola y dirección en la mítica Accademia Nazionale di Santa Cecilia, en la capital italiana. Superó las pruebas, formando parte de su orquesta y actuando bajo la batuta de algunos de los mejores directores. Aunque consiguió ganar un premio por dirección de orquesta, la II Guerra Mundial supuso su alistamiento en el ejercito italiano, en el que desquició a sus mandos por su pacifismo. En 1943 se escondió para no luchar con los alemanes durante casi un año. Liberada Italia,pudo dirigir la orquesta en el primer concierto tras la confrontacióin bélica.Durante esos primeros años, sus primeros trabajos estuvieron en “RAI Orchestra”, de la que fue director musical a partir de 1946.

Su debut en un foso, llegó en Bérgamo con “La traviata”, en 1950. Fue recomendado por Toscanini para estar formar parte del Teatro alla Scala.Su primera intervención llegó de la mano de Manuel de Falla y su “La vida breve”. Desde 1953 hasta 1956 estuvo en la dirección musical del templo milanés. En las islas británicas, debutó en Glyndebourne en 1955. También en 1955 dio el salto a Estados Unidos, donde dirigió la Chicago Symphony Orchestra(como director invitado, actuando hasta 1978).En esa época se van concretando algunos de sus trabajos en Londres o Viena o, casi al final de su carrera, Los Ángeles(la orquesta filarmónica). A partir de 1982 redujo sus trabajos al sufrir su mujer una invalidez.En 1998, dejó la batuta y siguió con labores de enseñanza en Fiesole. Murió en 2005, una década después de quedarse viudo.

Aparte de su discografía, donde ganó incluso determinados premios, destaca una historia en su vida. Entre 1968 y 1982 renunció a la faceta de la dirección de óperas tras varios conflictos ocasionados con las producciones y que ahora están tan en boga. Acabó enfadado con un Don Giovanni en Edimburgo por la decoración planteada, luego aumentado con la dirección de “Las bodas de Fígaro” en Roma y que le hizo decir basta. Se decía que sus mayores motivos de queja estaban relacionados con los pocos ensayos, directores musicales obtusos y cantantes más interesados en su propia carrera discográfica que en el trabajo. En 1982, regresó a la ópera con la verdiana “Falstaff”, con la filarmónica de la ciudad californiana.

Terminamos esta entrada con un clásico que, en el caso de la sección de “Atril de honor” es un vídeo en el que podemos observar al director de orquesta a la hora de ensayar una obra, las indicaciones que da y que los músicos se vayan a inspirar. Una imagen más real que la hermética que se suele ver en los conciertos.

Atril de honor: Kurt Masur

Si esta sección la iniciamos tras el fallecimiento de Claudio Abbado a comienzos del año pasado, en esta ocasión queremos recordar a un director de orquesta, Kurt Masur, fallecido el pasado sábado en Connecticut a la edad de 88 años. Ya había dejado de dirigir unos años antes cuando la salud le estaba siendo esquiva. Una referencia que lo fue en el atril y fuera de él.

Nacido en Brieg, cuando era Alemania(actualmente, forma parte de Polonia), su camino por la música llegó bien pronto. Su pasión por los instrumentos musicales-entre los que se encuentra el órgano, además del piano o el violoncello-se encontraron con un inconveniente importante como una lesión del meñique. El destino, pues, le llamaba a coger otro camino dentro de la música, el de la dirección de orquesta.Entre 1946 y 1948 pasó por la “Leipziger Mendelssohn Akademie” donde terminó de perfeccionar sus conocimientos musicales. Sus primeros trabajos le llevaron a Halle an der Saale, Erfurt hasta volver a Leipzig. En 1955 y hasta 1958 dirige la Dresdner Philharmoniker, a la que vuelve entre 1967 y 1972 tras Schwerin, la Komischen Oper Berlin y Brasil.

Entre 1970 y 1996 fue Kapellmeister de la Gewandhausorchester, en Leipzig. Insistimos, aparte de Bayreuth, aquí estamos hablando de la tierra natal de Richard Wagner. Después acabó siendo director honorario de la citada orquesta. Durante el período en el que está en Leipzig va a sentir que su vida gira 180º. Admirado por su dirección de orquesta(Premio Nacional de Alemania del Este)y defensor de la figura de Honecker, su vida cambia en 1989 cuando apoyó unas manifestaciones por el arresto de un músico callejero. Afortunadamente para él, el régimen y la propia RDA se extinguieron más pronto de lo debido, porque su destino bien pudo haber sido otro.Ya la parte final de este período ya lo hizo en la actual Alemania tras la reunificación.

Con la Alemania abierta, llegó 1991 y su contratación para dirigir la Orquesta Filarmónica de Nueva York, la que dirigió poco más de una década, en la que resalta haber sido el director de orquesta que dirigió el homenaje a las víctimas del atentado del 11-S. Un período de once años que han sido, generalmente ensalzados. En el año 2000, se convirtió en Director principal de la Orquesta Filarmónica de Londres hasta 2007 y, al mismo tiempo, Director Musical de la Orquesta Nacional de Francia.

Como era de esperar, su repertorio ha tendido hacia la música germánica(Beethoven, Bach, R.Strauss, Brücker,Wagner,Liszt,Brahms,Bruch,Mendelssohn, Schubert, Schumann), centroeuropea(Janá?ek , Dvo?ák) y rusa(Mussorgsky, Prokofiev,Schostakowitsch,Tschaikowski)

Terminamos esta entrada con un “clásico” de los últimos tiempos. Una entrevista que Bruce Deffie le realizó y donde se pueden leer sus planteamientos sobre las grabaciones vs. interpretaciones en vivo, sobre los ensayos, sobre su forma de entender la música y consejos para nuevos directores de orquesta. Traducción

Voces magistrales: Anna Tomowa-Sintow

Si bien el público en general se queda con unas pocas cantantes muy mencionadas(Maria Callas, Montserrat Caballé, Renata Tebaldi o Teresa Berganza), Anna Tomowa-Sintow sí es más conocida en el entorno de los aficionados a la ópera, que la tienen en la debida consideración.

Nacida en 1941 en la ciudad búlgara de Stara Zagora, su pasión por la música llegó bien pronto. Primero, el piano; después, el canto con el que consiguió ganar un concurso nacional. Estudió en el Conservatorio Nacional de Sofía en ambas especialidades de canto y piano. En 1967 ya realizó su debut con el rol de Abigaille(Nabucco, de Giuseppe Verdi) en Leipzig, donde además empezó a labrarse buena parte de su repertorio. En 1972, la Deutsche Oper Berlin fue el siguiente paso que dio la soprano búlgara donde siguió evolucionando su voz y demás roles, aparte del título de “Kammersängerin”, que además obtuvo en Viena.

En 1973 debutó en París pero, sobre todo, conoció a Herbert von Karajan(en el sentido de ponerse a trabajar con el director de orquesta) en Salzburgo con ocasión de unas audiciones para la premier de la última ópera de Carl Orff “De temporarum fine comoedia”. Durante diecisiete años, la soprano trabajó habitualmente con el director austríaco en el festival salzburgués, fue elogiada por su trabajo.Aparte de esta relación laboral prolífica, también fue realizando otros correspondientes debuts en los grandes teatros. Así, en 1975 debutó en Londres como Fiordiligi(“Così fan tutte”,Mozart), en 1976 en el Metropolitan de Nueva York y en Chicago con Donna Anna(“DOn Giovanni”, Mozar), en 1982 en la Scala de Milán con el rol de Elsa en Lohengrin.En Barcelona, aunque ya había cantado antes, formó parte del elenco que interpretó Turandot en el estreno del nuevo Gran Teatre del Liceu tras su prolongada reconstrucción durante cinco años.

Su repertorio ha abarcado, mayoritariamente, a Giuseppe Verdi y Strauss. En menor medida, destaca desde el verismo(Giordano, Mascagni o Puccini), Wagner y, como era de esperar, el belcantismo(salvo Norma) no lo tocó. El legado discográfico, sin ser extenso, ha ido dejando muestras de los roles que ha ido desarrollando a lo largo de su vida

Terminamos con un clásico de entradas como es la web oficial del cantante en cuestión. En esta ocasión, recomendamos el paseo por la página web de esta soprano, a pesar de la ausencia de algunos fragmentos que otros sí publican. Además, quiero culminarlo con una aria excepcional como “La mamma morta”, de la ópera Andrea Chénier(Umberto Giordano) y que, personalmente, fue la primera vez que la escuché y observé su interpretación.Por último, el enlace a una entrevista que Bruce Deffie realizó a Anna Tomowa-Sintow(http://www.kcstudio.com/ts.html)

Atril de Honor: Valery Gergiev

Valery Gergiev es uno de los máximos exponentes de la dirección musical rusa y, por tanto, uno de sus “embajadores”, donde ha llevado la música de su país a otros teatros. Nacido en Moscú en 1953, sus primeros pasos por la música llegaron con el aprendizaje del piano y, sobre todo, de la dirección musical ya en San Petersburgo(en su momentos, Leningrado), en el Conservatorio. Después de ganar varios concursos de dirección musical lograba ser director asistente en la Kirov Opera(que luego recuperaría su nombre de Mariinsky Opera, el que tuvo entre 1860 y 1920) bajo la dirección de Yuri Temirkanov. Entre 1981 y 1985 fue director principal de la Orquesta Estatal de Armenia. En 1988, volvió al Kirov como director artístico y,desde 1996, también director general. A través del Mariinsky ha logrado acuerdos

Su trayectoria internacional comenzó en 1991 con la Bayerische Staatsoper, la compañía de ópera en Munich dirigiendo un Boris Godunov.En San Francisco fue “Guerra y paz”, de Prokófiev en el mismo año. Aparte del Mariinsky, al que hemos mencionado antes, estuvo en Rotterdam con la Orquesta Filarmónica entre 1995 y 2008, donde se generó un Festival Gérgiev(http://www.gergievfestival.nl/) durante su estancia y que aún sigue vigente. Fue invitado a dirigir al Metropolitan neoyorquino en 1997. Desde 2007 es director principal de la Orquesta Sinfónica de Londres hasta 2017, donde ya había actuado como director invitado en varias ocasiones. Desde este año ya es director principal de la Orquesta Filarmónica de Munich. Una trayectoria que aún está sin terminar y que seguirá llevando la música rusa a lo largo del mundo.

Una de las aportaciones que va a dejar como legado, Gergiev es la discografía generadaa partir del teatro, lo que permite extender el repertorio ruso- aparte de obras clásicas-, aparte de la propia generada por el propio director con otras casas discográficas como Decca. Philips o Deutsche Grammophon. Otra aportación importante es la relavancia que le da a la educación musical de los más jóvenes con conciertos de abono para estos colectivos. También ha dado cancha a un arte que en Rusia está más valorado, el ballet.

Terminamos esta entrada dedicada al director Valery Gergiev con la clásica recomendación de una web oficial y un vídeo diferente a los habituales. En esta ocasión, en la red no se ha encontrado una web expresamente dedicada al director pero sí una excelente sección dentro de una página muy digna como es la de la Fundación Mariinsky de América (http://mariinsky.us)que, además, nos permite informarnos en castellano e inglés.El vídeo es un pequeño documental de unos pocos minutos en el que podemos ver la vida en un día del director ruso.