Voces memorables: Rosalind Plowright

Una vez más, lo reconozco, vuelvo a mis recuerdos de mi pasado como aficionado a la ópera para comentar algo sobre algún cantante determinado. Rosalind Plowright fue la primera “Leonora” que vi y escuché, el personaje de “Il trovatore”.

Nacida en 1949 en Worksop y estudió para su carrera musical en el Royal Northern College en Manchester y al London Opera Center, siendo el Festival de Glyndebourne(mediante un sistema de “tour“) donde comenzó su recorrido como cantante de ópera, siendo Ágata en “Der Freischütz“, de Carl. M. von Weber en 1975. Durante sus primeros años se fue haciendo un nombre por su país, destacand su paso por la English National Opera(ENO).

En 1980 ya empezó, a través de su éxito en Maria Estuardo, de Donizetti, su recorrido internacional que la llevó a cantar en los grandes teatros europeos, su debut en Estados Unidos en un concierto junto a José Carreras, grabar determinadas versiones aclamadas como Il trovatore con Plácido Domingo. Su carrera viró en 1999 cuando pasó a interpretar papeles de mezzosoprano, cuando había cumplido cincuenta años. Debutó en esa nueva etapa con el rol de Amneris.Curiosamente, su debut en el Metropolitan Opera House llegó en esta nueva etapa( Jenufa, de L. Janacek.) Aparte de su recorrido de cantante de ópera, destaca sus presencias en televisión o el peculiar oratorio “Not the Messiah-He is a very naughty boy”, basado en “La vida de Brian”, aparte de colaboración en alguna que otra serie.

Su repertorio tiene la extensión que puede tener cuando se pasa de interpretar los roles de soprano a los de mezzosoprano, como ocurrió a partir de 1999.El repertorio que consta en su web oficial y que abarca unos pocos roles pero variados entre los que destaca Amneris(Aida-Verdi), la Zia Principessa( “Suor Angelica”-Puccini), Fricka(Das Rheingold y Die Walküre-Wagner), Klyemnestra(Elektra-R:Strauss) o la “principessa” ( Adriana Lecouvreur-Cilea), entre otros. De su época de soprano, queda la mencionada Leonora de Il trovatore, Norma(Bellini), Isabel de Valois en Don Carlos(G.Verdi), Aida, Tosca.., Donna Anna(Don Giovanni-Mozart) o una sintomática Abigaille, en Nabucco.

Terminamos esta entrada dedicada a esta gran cantante de ópera con dos clásicos:la invitación a entrar en su página web, donde podrá conocer más sobre la persona y la voz, y verla participar en un punto clave como es la formación de jóvenes valores. Como ella indica, el paso que ha tenido de mezzo a soprano y volver con el tiempo a mezzo requiere de un cuidado en el proceso. En sí, es una masterclass donde va explicando aspectos a corregir.

Momentos memorables: Miserere

Esta escena de “Il trovatore” que os traemos hoy es conocida por el propio “Miserere” que, en principio, interrumpe el pesar de Leonora(aria “D’amor sull’ali rosee”) por Manrico, el trovador, que está preso al intentar salvar a su madre(presunta porque, al final, se desvela la verdad), Azucena. Una escena que, como decimos, parece interrumpir el comienzo de la parte IV pero que la maestría de Verdi acoge para darle mayor emotividad al diálogo de Leonora y el lamento con el laúd por parte del trovador. Por cierto, en el despropósito maravilloso de “Una noche en la ópera”, de los hermanos Marx, asistimos a la escena en cuestión con pocas interpretaciones.  Posteriormente, la cabaletta “Tu vedrai che amore in terra”, donde Leonora nos va a indicar claramente su intención de salvarlo de la muerte…o descender a la tumba unida a él.

El Miserere viene acompañado del tañido de una campana en las dos veces que interviene. Leonora interpreta su parte mientras  la orquesta suena, en principio, de forma rítmica en cada compás(los instrumentos tocan la misma nota, a ritmo de negra, silencio de semicorchea, y doble fusa) pero la verdadera belleza, lo que hace grande esta escena, es el uso del arpa como laúd del trovador y que lo acompañará, igualmente, en esos desgarrados lamentos hacia Leonora. Después de “presentarnos” musicalmente a cada intérprete, se une ese coro de voces que piden misericorcia de una “alma ya cercana a la partida que no tiene regreso” con la visión de Leonora de un cadáver, el del trovador, saliendo de la torre donde está preso, Cuando Manrique pide que no la olvide, ya observamos que la música se ha juntado dando lugar a un momento que merece ser recordado, donde la campana, el arpa y el resto de la orquesta se unen sin dejar sus “argumentos”.

Escena: Miserere

VOCI INTERNE
Miserere d’un’alma già vicina
alla partenza che non ha ritorno!
Miserere di lei, bontà divina,
preda non sia
dell’infernal soggiorno!

LEONORA
Quel suon,
quelle preci solenni,
funeste, empiron quest’aere
di cupo terror!…
Contende l’ambascia,
che tutta m’investe,
al labbro il respiro,
i palpiti al cor!

(Rimane assorta; dopo qualche
momento scuotesi, ed è in procinto
di partire, allorché viene dalla
torre un gemito)

MANRICO
(dalla torre)
Ah, che la morte ognora
è tarda nel venir
a chi desia morir!…
Addio, Leonora!

LEONORA
Oh ciel!… sento mancarmi!

VOCI INTERNE
Miserere d’un’alma già vicina
alla partenza che non ha ritorno!
Miserere di lei, bontà divina
preda non sia
dell’infernal soggiorno!

LEONORA
Sull’orrida torre, ah!
Par che la morte con ali di tenebre
librando si va!
Ahi! forse dischiuse gli fian queste
porte sol quando cadaver
già freddo sarà!

Di te, di te scordarmi?

MANRICO
(dalla torre)
Sconto col sangue mio
l’amor che posi in te!…
Non ti scordar di me!
Leonora, addio!