Momentos memorables: Obertura “Die Zauberflöte”

Es “Die Zauberflöte” o “La flauta mágica una de esas óperas que llaman la atención. Pocas obras, aparte de las bufas o cómicas, han contenido una doble línea de atención tan clara y precisa. Es una ópera a dos plataformas: por un lado, la visual y muy encaminada al público generalmente infantil(la flauta de pan de Papageno,la campanitas de plata,los personajes “animales” del primer acto o el mítico pa-pa-pa que, hace unos meses comentamos aquí); por otro lado, un perfil más maduro, al que se le desarrolla una ópera que, por momentos, es casi una iniciación a la masonería para al propio público, inmerso desde el comienzo en la trama que es, prácticamente, la lucha del bien, la sabiduría sobre el mal.

Una circunstancia que se nota desde los primeros tres grupos de acordes* del comienzo pero que, en sí, estamos hablando de cinco acordes(en ambos casos, Mozart estaría pensando tanto en el tres como número de la masonería masculina como en el número cinco de la masonería femenina. Otro aspecto que hay que destacar fue el aprovechamiento de unas (notas) que compuso Muzio Clementi para un duelo musical contra el propio Wolfgang Amadeus Mozart y en el que se notan con bastante claridad las notas que Wolfgang Amadeus Mozart incorporará en la obertura. Principal importancia, aparte de los instrumentos de cuerdas, la tiene la figura del fagot que, en buena parte, va a seguir una línea paralela a la de los violonchelos y contrabajos. En sí, lo mejor es escucharla y sentir, por un momento, como viento y cuerdas dialogan a lo largo de la obertura.

* Agradecido a los programas de “This is Opera” de Ramón Gener por ponerme sobre la pista de algunos aspectos más allá de la partitura.

Sobre la ópera: Cuestión de didáctica

La comunicación, elemento clave para el entendimiento de y entre los seres humanos, ejerce, en el mundo de la ópera, como método para lograr llevar el mensaje “cifrado” del músico y el texto del libretista hacia el espectador. Pero también surgen los que logran resumir, facilitar a los espectadores sobre los matices de la obra, del compositor para un mejor conocimiento.

Aprovechando el fin de “This is opera”, aunque supongo que RTVE lo mantendrá en su sección “A la carta”, querría comentar algo sobre este programa que ha tenido, dentro de lo que cabe, una buena acogida de público. Antes de comenzar, indicar que la valoración es que ha sido un merecido éxito, si bien, algunos ya lo imaginábamos hace tiempo.

Llevo cerca de treinta años aficionado a la ópera, aunque el número de las escuchadas no llegue a 75-80. Con el paso de los años he ido cogiendo, como se dice, el “tranquillo” a algunos compositores que, en mis inicios, me “costaba” entenderlos. No voy a negar que, hasta 2013, no había escuchado a Richard Wagner más allá de la cabalgata de las valquirias. Con el “Año Wagner”, estuve poniendo en la página de Facebook fragmentos de todas las óperas, desde Die Feen(Las hadas) hasta Parsifal. Cierto que me ayudó llevar, al mismo tiempo, el “Año Verdi”(en 2013,fue la conmemoración del bicentenario de ambos compositores) con el mismo propósito desde “Oberto, conte di San Bonifacio” hasta “Falstaff. A diferencia del maestro de Leipzig, la música de Giuseppe Verdi me hizo aficionado a la ópera nada más escuchar las primeras notas. Pocas operas me quedaban por escuchar(Alzira, I Masnadieri o Il corsaro) y, prácticamente, desde Rigoletto hasta Falstaff ya las había escuchado. Llevar al mismo tiempo ambas conmemoraciones me permitió conocer la obra de Wagner desde el principio al final. Poco a poco han ido llegando a mi lista de óperas escuchadas, las de Tchaikovsky, Saint-Saëns,Weber, Richard Strauss…aparte de los clásicos Rossini, Donizetti, Verdi, Puccini, verismo, Mozart. Como objetivos futuros tengo las primeras óperas(desde Monteverdi hasta el Barroco). También me ha parecido grato llegar hasta vosotros para seguir “aprendiendo” más sobre la ópera.

De esa primera etapa lejana, allá por 1989-1990, me acuerdo muy claramente de la presencia en TVE de un gran comunicador llamado José Luis Téllez. Introducía la ópera a emitir, esbozaba sus conocimientos tanto al inicio como en cada uno de los actos. Dejó de aparecer unos pocos años después(por ejemplo, recuerdo “La fille du régiment presentado por Judith Mascó, una de las últimas óperas antes de incendiarse el Liceu pero que se emitió posteriormente al desastre). Allá por 1998, con la reapertura del Teatro Real se volvieron a emitir algunas óperas en las que Tellez volvía a aparecer. En esa etapa entre finales de los ochenta y comienzos de los noventa, me vino a la perfección que Tellez explicara las óperas de forma tan “mascada”. El Teatro Real cuenta con este gran comunicador para comentar sus producciones.

Allá por 2012 ya comenzó la “fiebre” Ramón Gener. Sí, posiblemente antes,no les podría asegurar pero me refiero personalmente. Mirando por Internet, en la web del Gran Teatre del Liceu, buscando algún dato que otro, me encontré con unos vídeos que explicaban la ópera que se iba a poner en escena. Aquí os pongo el primero que vi, el primero que me hizo pensar: “ey, este tipo comunica bien”. Por esa época, desconocía que había un programa llamado “òpera en texans” pero, buscando, lo encontré y lo vi. Ahí se potenció esa sensación que me hizo pensar, oh paradojas de la vida, “este tipo merece dar el salto a TVE”. Eso sí, esa pretensión ha sido mayor pues “This is opera” ha sido una coproducción que se emite en otros países.

Mucho se ha leído y visto sobre cuál es el público de “This is opera”, como en su día, “Òpera en texans”. Yo tengo la sensación que, a excepción de los que no quieren saber nada sobre la ópera(y mantener vivos sus prejuicios hacia, al fin y al cabo,teatro musicado…porque, luego, algunos de ellos irán a musicales), el verdadero público de este programa es aquella gente que va dando sus primeros pasos en el mundo de la ópera. Como si fuera el regreso al pasado que viví allá por los noventa.

A mí, personalmente, el programa “This is opera”, como en su día, “Òpera en texans” me ha ayudado mucho a pesar de los años y años que llevo escuchando ópera. Por ejemplo, me ha servido para dar primeros pasos en algunas óperas que desconocía(Rusalka, el penúltimo programa que emitió, o Evgeni Oneguin, de Tchaikovski), saber aspectos para tratar el tema del barroco o el comienzo de la ópera,etc. Pero, sobre todo, matices que no había captado en su día. Los resumo en dos aunque sé que me quedo corto, aunque ambos de su programa en catalán: por un lado, la explicación de la evolución musical del papel de Gilda en Rigoletto; por otro lado, del programa sobre “La bohème, la explicación sobre el tema del “froid” y la “nieve” del comienzo del acto III ya que, el sonido de la “nieve” es muy perceptible pero el del frío no lo había pillado hasta que lo vi y, desde entonces, lo percibo más claro. ¿De qué me ha servido? Pues para intentar estar más pendiente en los fragmentos que os comento. Y sé que lo que escribo no llega al nivel de dos grandes didactas de la ópera pero sí para aprender a coger esos pequeñas melodías que se perciben dentro de una gran aria, coro u obertura.

Posiblemente,dentro de unos años aparecerá otro gran comunidor que explique las ópera con su estilo propio y alguno recordará que, a mediados de la segunda década del siglo XXI, hubo un presentador llamado Ramón Gener y que “la ópera es la vida y que, compartida, es mucho mejor”.

En este caso, os recomiendo dos lecturas:

De José Luis Téllez

De Ramón Gener