Voces magistrales:Fritz Wunderlich

Un accidente, un absurdo tropezón con los cordones de sus zapatos, impidió a los aficionados a la ópera observar la evolución de este cantante alemán, que falleció cuando le quedaban pocos días para cumplir 36 años. De no haber ocurrido tal hecho, lo más normal habría sido que hubiera dejado de cantar con el nuevo siglo. O sea, más de tres décadas sin su voz.Un gran referente.

Nacido en 1930 en Kusel dentro de un entorno familiar donde se vivía la música(un padre que es director de orquesta y una madre violinista).Con todo, a los cinco años se quedó sin padre al suicidarse éste tras perder su puesto e director de orquesta dentro de los primeros años del nazismo. Le costó mucho a la familia soportar estos momentos duros en los que, además, se vieron en una segunda Guerra Mundial que acentuó la complicada situación de la familia.

Aprendió los primeros conceptos musicales de su madre pero para entender su evolución en el tema del canto habría que mencionar a Emmerich Smola y, sobre todo, a Margarethe von Winterfeldt, su profesora de canto en Friburgo, donde estudió canto, ayudado debido a los problemas familiares. Smola se fijó en él 1949 mientras Fritz realizaba una serie de actividades musicales. En 1954 llevó a cabo su debut como Tamino en “Die Zauberflöte”, de W.A. Mozart en una “performance” en la Universidad de Friburgo(http://fritz-wunderlich-ges.com/en/life/). A partir de 1955 fue contratado por la Ópera Estatal de Stuttgart. Debutó con un papel pequeño en Die Meistersinger von Nürnberg en 1955. Su vida estaba ya encauzada, casado con la arpista Eva Jungnitsch y con tres hijos nacidos en 1957,1959 y 1964.

Entre 1955 y 1966 su evolución musical fue meteórica en la que se incluyen varios hitos fundamentales como su contratación como cantante en Munich, sus actuaciones en Viena, Salzburgo. Fue requerido por los grandes directores de orquesta. Curiosamente, entre los teatros donde cantó, no está el Metropolitan de New York, que hizo su estreno oficial en su actual ubicación del Lincoln Center el día antes de la muerte de Fritz Wunderlich. El tenor lírico alemán tenía previsto embarcar a Nueva York para preparar su rol de don Ottavio para octubre de 1966.

Su carrera musical tuvo varios referentes pero el más claro y cristalino es el rol de Tamino en “Die Zauberflöte”. El compositor salzburgués fue uno de los clásicos de Fritz Wunderlich. Pero no sólo el único: Wagner, Richard Strauss, Orff,Tchaikovsky. También iba perfilando su voz para Rossini, Verdi y Puccini. También destacó en el campo del lieder, donde pudo dejar su impronta. Su discografía, bajo los sellos de EMI y después Deutsche Grammophon, ya era relevante en el momento de su muerte.