Voces magistrales: Hermann Prey

Barítono alemán que contó con una faceta mediática considerable, formando parte de varios elencos que hicieron historia por su posterioridad en el formato audiovisual (http://www.imdb.com/name/nm0696703/). Durante su carrera operística, su presencia como era casi obligada para el rol de “Fígaro”, del que dejó gran constancia de su trabajo, tanto en la obra rossiniana(“El barbero de Sevilla”, junto a Teresa Berganza y Luigi Alva) como en la mozartiana(“Las bodas de Fígaro”, junto a Fischer-Diskeau, Te Kanawa, Mirella Freni) pero que fue un clásico. Ello no hace olvidar que también realizó otros papeles durante más de cuarenta años de profesión.

Nacido en 1929, su pasió por el canto le llevó a formar parte de un coro infantil a los diez años, el Mozartchor. Estudió canto en el Hochschule für Musik berlinés, pagándose sus estudios en un claro ejemplo de vocación. Ayudó también que el triunfo le llegaba pronto, en 1952 en un concurso de canto en Frankfurt y su debut en Wiesbaden en la ópera de Eugen d’Albert “Tiefland”, una obra basada en la obra de Angel Guimerà “Terra baixa”.Durante siete años cantó para la Staatsoper de Hamburgo(1953-1960), aunque cantó como invitado en Salzburgo. Debutó en el Metropolitan con el rol de Wolfram en la ópera de Richard Wagner “Tannhäuser”, la misma con la que hizo, también, su primera interpretación en el mítico festival de Bayreuth.

Se decantó por encaminar su carrera musical con Richard Strauss,Mozart,Rossini en menor medida, opereta(especialmente, “El murciélago” de Johann Strauss II) pero, también, recurrió al lied, a las obras de Bach, Mahler y Schubert como alternativa y, por ello, ha dejado grabada su impronta para la historia de la música.

Terminamos recordando, una vez más, su gran cualidad mediática. Este último vídeo es de la parte final de la gala de los 25 años del Metropolitan Opera House(1991) en su actual emplazamiento. Tras su intervención en la tercera parte del programa(tercer acto de Rigoletto con Pavarotti, tercer acto de Otello con Plácido Domingo, segundo acto de “El murciélago”) llegaba la parte de interpretaciones “libres”, donde el barítono alemán cogió un aria de “La flauta mágica”, la célebre “Ein Mädchen oder Weibchen” con su campanillas de plata.

Momentos memorables:Hai già vinta la causa!

Es “Las bodas de Fígaro” una obra de arte compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart. Aunque en el trono se encuentre todo un “Don Giovanni”, el hecho de lograr una composición limpia- también podría ser considerada como demasiado “doméstica”- a partir de un libro, el de Pierre Caron de Beaumarchais, que fue censurado en la Viena imperial como prerrevolucionario. No hay que olvidar que estamos en 1787, cuando se compone la ópera, y sólo faltan dos años para la Revolución francesa, que se llevó por delante, entre los nobles, a la Reina María Antonieta, hermana de José II, el emperador que aceptó la ópera en Viena. La magia de Mozart consistió en hacer pasar esta obra como una historia de líos, embrollos de corte y reduciendo la carga “política” casi al extremo. Sólo el “derecho de pernada” que el conde invoca a Susanna es de lo poco conflictivo. Quizás consciente y, aún así, viendo las trabas que tuvo la obra, la solución más sensata era convertirlo en una obra cómica, con gente que entra y sale de un armario, con un chaval seductor pero que le gusta vestir de mujer, engaños y una marcha nupcial encantadora. En este caso, el conde de Almaviva ve que hay una estratagema para humillarlo y busca el modo de separar a Fígaro y a Susanna con el objetivo de una boda con Marcellina que, al final, se le vuelve en contra al Conde. Al final, el amor y el perdón tienen espacio en una ópera ligera y entretenida, alejada de los peligros que avecinaban a los nobles.

Como era habitual en Mozart, especialmente en las óperas con Da Ponte, algunas arias contaban con una estructura basada en recitativo(desde el inicio hasta il colpo è fatto) donde se da un paso adelante con respecto al uso del clavicémbalo pero sin llegar a ser el momento en sí de la propia aria. En esta parte, se alterna la voz del cantante con la aparición de los instrumentos musicales que aportan ese punto a la frase del conde de Almaviva, desde la preocupación por la trampa en la que ha caído, la sorpresa por los acontecimientos último y la rabia de una venganza que no tardará en llegar(después de esta aria llega la escena en la que se pretende casar a Fígaro con Marcellina para dejarle libre a Susanna y que acaba mal para el noble). La aria Vedrò mentre io sospiro, en sí, sigue la estela que nos ha dejado el estado de ánimo en el recitativo. Es una aria de “enfado” y se nota en la intensidad, en golpes de enojo(ah, no lasciarti in pace y el final “già la speranza sola delle vendette mie…) y en cierta esperanza de castigar la osadía de Fígaro.

Para la anécdota, indicar que la parte final de la aria salió en “Perseguido”, la película protagonizada por Arnold Schwarzenegger en 1987. Aunque fue un tanto histriónica la escena, llamaría la atención, en su día, de la gente que vio la película.

Aria:Hai già vinta la causa/Vedrò mentre io sospiro

Hai già vinta la causa! Cosa sento!
In qual laccio io cadea?
Perfidi! Io voglio…
Di tal modo punirvi… A piacer mio
la sentenza sarà… Ma s’ei pagasse
la vecchia pretendente?
Pagarla! In qual maniera!
E poi v’è Antonio,
Che a un incognito Figaro ricusa
di dare una nipote in matrimonio.
Coltivando l’orgoglio
di questo mentecatto…
Tutto giova a un raggiro…
il colpo è fatto.
Vedrò mentre io sospiro,
Felice un servo mio!
E un ben ch’invan desio,
ei posseder dovrà?
Vedrò per man d’amore
Unita a un vile oggetto
Chi in me destò un affetto
Che per me poi non ha?
Ah no, lasciarti in pace,
Non vo’ questo contento,
tu non nascesti, audace,
per dare a me tormento,
e forse ancor per ridere
di mia infelicità.
Già la speranza sola
Delle vendette mie
Quest’anima consola,
e giubilar mi fa.

Voces magistrales: Leo Nucci

Leo Nucci…o Rigoletto. Si hay un barítono que ha hecho del jorobado un personaje universal gracias a su interpretación, ese es Leo Nucci. Sí, hubo grandes barítonos que llevaron a cabo este rol pero ninguno ha conseguido hacerlo su tarjeta de visita como este cantante boloñés. Aparte de llevarlo a todos los rincones del mundo, se ha habituado incluso a repetir una de sus escenas más conocidas, el famoso “Sì,vendetta, tremenda vendetta” que, en su día, analizamos en esta web:

Nacido en 1942, estudió en su tierra natal y perfeccionó su técnica en Milán. Aunque venció en un concurso de canto y debutó como Fígaro en la rossiniana ópera “El barbero de Sevilla”, su trayectoria como “solista” se interrumpe para entrar en el coro de la Scala de Milán.Volvió unos años más tarde desde el Teatro Verdi en Trieste o La Fenice veneciana pero su gran debut llegó con 35 años, en la Scala de Milán, con el rol de Fígaro, de nuevo. De ahí a la explosión como barítono en los grandes teatros de ópera internacionales hasta la actualidad.

Su repertorio se extiende por los principales roles de barítono de Verdi, el verismo(Puccini, Giordano, Cilea, Leoncavallo…), belcanto(mayoritariamente Donizetti, mientras Rossini y Bellini menos) pero, no vamos a negar que su nombre se ha relacionado con Verdi, donde su voz pero, sobre todo, su presencia en el escenario ha logrado que sea valorado allá donde vaya.

Casado con la soprano Adriana Anelli, forma parte de ese grupo selecto, a mi parecer, de cantantes que tienen una historia dentro y fuera de los escenarios, como explica el mismo Leo Nucci cuando explica que cantó con ella un Rigoletto, llevando a cabo Adriana el papel de Gilda. Termino con un vídeo de una representación de hace 30 años en Lucía di Lammermoor(Donizetti).