Momentos memorables: escena final Luisa Miller

Aunque ya tendríamos ejemplos de la maestría de Verdi en el manejo del tema de los celos y el arrepentimiento, en “Luisa Miller” tenemos un ejemplo que deja el corazón sobrecogido. La juventud de Luisa, su modo de perdonar a Rodolfo en el último instante de vida, el arrepentimiento de él cuando sabe que sus celos han llevado a un acto tremendo e injusto. Entre medias, el padre de Luisa desesperado por el dolor. Ese “Padre, ricevi l’estremo addio” es apoteósico por el impresionante caudal de sentimientos a lo largo, de escasos pero espectaculares dos minutos que, casi, se podría decir se pierden en el final decisivo, cuando Rodolfo mata a Wurm y cae muerto delante de su padre, Walter, que había movido todos los hilos y estrategemas para apartar a su hijo de Luisa y emparentarlo con la duquesa Federica. Todo un final que llega al más profundo recoveco del corazón.

Del terceto podríamos sentir dos partes diferenciadas en el rol de un sólo instrumento musical que le va a dar el sentido al drama.El comienzo, tímido, es de Luisa Miller quien necesita el aliento paterno(Padre, ricevi, l’estremo addio) mientras la orquesta va, poco a poco, entrando en el ambiente(por un lado, fagot, oboe y clarinete; por otra parte, un grupo de los violines) del pesar. Los sentimientos de cada uno de los personajes se va deslizando(el perdón de Lisa, el arrepentimiento de Rodolfo y la tristeza de Miller) pero es el arpa quien nos aporta el verdadero sentir de este terceto, ese amor “celestial” que se prometen Luisa y Rodolfo y que llega a un sentido “insieme accogliere ne deve il ciel”(el cielo nos debe acoger juntos) mientras el arpa, como escribíamos antes, es el que potencia ese sentimiento contradictorio de un amor por encima del perdón y el arrepentimiento.

Escena final de Luisa Miller

LUISA
Tu dicesti la morte?
Ah! d’ogni vincolo sciolta per lei son io!
Il ver disvelo . . . apprendilo.
Moro innocente!

RODOLFO
O Dio!

LUISA
Avean mio padre i barbari
avvinto fra ritorte
ed io . . .

RODOLFO
Finisci.

LUISA
Ahi, misera . . .
onde sottrarlo a morte . . .
come quel mostro . . . intendimi . . .
Wurm imponeva a me,
il foglio scrissi.

RODOLFO
O fulmine!
Ed io t’uccisi!

LUISA
Ahimè!

RODOLFO
Ah! Maledetto, il dì che nacqui,
il mio sangue, il padre mio!
Fui creato, avverso Iddio,
nel tremendo tuo furor.

LUISA
Per l’istante in cui ti piacqui,
per la morte che s’appressa,
d’oltraggiar l’Eterno, ah! cessa . . .
mi risparmia un tanto orror . . .

(Entra Miller)

MILLER
Quai grida intesi? Chi veggo? O cielo!

RODOLFO
Chi? L’assassino, misero,
vedi del sangue tuo!

MILLER
Che disse? Io gelo!

LUISA
Padre!

MILLER
Luisa!

RODOLFO
Ma voglio a’ piè colui svenarti . . .

LUISA
Rodolfo . . . arresta . . .
già mi serpeggia la morte in sen . . .

MILLER
La morte! Ah! dite!

RODOLFO
Scampo non resta! Un velen bevve!

MILLER
Figlia! Un velen!

LUISA
Padre, ricevi l’estremo addio,
mi benedici, o padre mio.
La man, Rodolfo . . . sento mancarmi . . .
più non ti scerno . . . mi cinge un vel . . .
Ah! vieni meco, deh! non lasciarmi,
insieme accogliere ne deve il ciel.

MILLER
O figlia, o vita del cor paterno!
Ci separiamo dunque in eterno?
Di mia vecchiezza promesso incanto,
sogno tu fosti, sogno crudel!
No, non è più mio quest’angel santo,
me lo rapisce invido il ciel!

RODOLFO
Ah! tu perdona il fallo mio,
e perdonato sarà da Dio,
ambo congiunge un sol destino,
me pure investe di morte il gelo.
Sì vengo teco, spirito divino,
insieme accogliere ne deve il ciel.

(Luisa muore)

CONTADINI
Profondi gemiti fra queste porte!
Che avvenne?

WALTER
Spenta!

CONTADINI
Dio di pietà!

(Rodolfo scorge Wurm, ch’è rimasto
sulla soglia, afferra velocemente
la spada, e lo trafigge)

RODOLFO
A te sia pena, empio, la morte.

(a Walter)

La pena tua mira!

(Cade morto accanto a Luisa)

WALTER
Figlio!

TUTTI
Ah!

Sobre la ópera: El cine I

La ópera y el cine han tenido varios nexos, el último de los cuales ha sido la proyección de representaciones de los grandes teatros en salas de cine. En sí, esta relación la dividiría en tres partes: la versión filmada de la ópera, películas vinculadas a la ópera(compositores, cantantes) y, por último, aquellas películas que contaron con alguna escena más o menos conocida de ópera. En este artículo trataremos las versiones filmadas, dejando para semanas próximas las otras dos partes.

EL CINE I:VERSIONES FILMADAS

Prácticamente, la mayoría de óperas conocidas cuentan con una versión filmada, con su correspondiente grabación. Algunas fueron particulares como la “Tosca” de 1992, representada en las estancias de la ópera(basílica de Sant’Andrea della Valle, Palacio Farnesio y Castillo de Sant’Angelo) y en las horas de la ópera. De esta ópera, ya había una versión de 1976 que también había sido en los mismos emplazamientos. Curiosamente, el nexo de ambas versiones es la presencia de Plácido Domingo como Mario Cavaradossi.

Plácido Domingo ha sido un clásico en este campo. Podemos verle como Alfredo en una versión de “La traviata” con Teresa Stratas, como Turiddu(con Renato Bruson y Elena Obratzova), como Pinkerton junto a Freni, las citadas versiones de Tosca, como Don José en Carmen junto a Julia Migenes en Ronda. Son bastantes óperas que ha versionado el tenor madrileño y que han quedado. En algunos casos ha cubierto dos papeles como en Il trovatore(como Manrico en 1978 y como el Conde de Luna en 2014). Una de las últimas propuestas interesantes fue como Rigoletto en Mantua, junto Julia Novikova y Vittorio Grigolio como duque. Con todo, la lista de versiones realizadas es extensa.

Una de las ventajas de la versión filmada es que permite jugar un poco con el escenario. Ya lo hemos visto en Tosca pero no es la única. Por ejemplo, se rodó con el título “Mozart en Turquía” una versión de “El rapto en el serrallo” en el palacio de Topkapi, Madama Butterfly se rodó en Japón e, incluso, con una japonesa en el rol de Cio-Cio-San para darle cierto grado de credibilidad(bajo la dirección de Frederick Mitterrand). En otros casos, el escenario permite un vasto recorrido como el de los cantantes de la versión de Joseph Losey, “Don Giovanni”, que hicieron buen uso de Villa Rotonda, un edificio construido por Antonio Palladio en la segunda parte del siglo XVI, mostrándolo por dentro y por fuera.

Sea cómica o sea drama, filmar una ópera tiene ese toque especial que tienen todas las obras de teatro, sea hablado o musical, darle argumento y, a veces, esa realidad que tres paredes evitan en un teatro. Que si el acto IV de “Las bodas de fígaro” se desarrolla en un jardín palaciego, eso será mejor que en un teatro. Se el caso de algunas óperas en las que las versiones filmadas son varias. Con todo, quiero terminar con dos versiones que, en parte, no nos hacen olvidar la ayuda del cantante aportando su voz a un actor por voluntad o por causa mayor. En la primera, Aida(1953), la ópera de Verdi fue versionada en cine con la inestimable ayuda de Sofia Loren como Aida…y Renata Tebaldi con su voz; en la otra, “La bohème”, versión en la que cantó José Carreras pero que no pudo llevar a cabo al cine porque empezaban los síntomas de la enfermedad que tuvo a finales de los ochenta(leucemia) y tuvo que ser interpretado el rol de Rodolfo por el tenor Luca Canonici, a pesar de sólo aportar la presencia física en la ópera.

Momentos memorables: Recondita armonia

Tosca es, posiblemente, una de las mejores óperas que compuso Giacomo Puccini y eso que las otras son también de enjundia(Manon Lescaut, La bohème, Madama Butterfly, Turandot, por no hablar de otras un poco menos conocidas para el público). Aquí, en esta sección, ya hemos tratado el Vissi d’arte o E lucevan le stelle. En esta ocasión, os traigo unas pinceladas-nunca mejor dicho cuando tratamos del aria del pintor Mario Cavaradossi en su primera intervención- con esta “Recondita armonía” en la que aparece una frases aparte del sacristán, ante la mirada del cuadro que está retratando. Suele ser habitual en las galas líricas y es ampliamente reconocida fuera de los escenarios.

Recondita armonia nos conduce al personaje del pintor, Cavaradossi, enamorado de su Floria Tosca, un mujer que es cantante, pía… y celosa. Es más, el malvado Barón Scarpia, jefe de la policia romana, pretende incitarle, cual Yago, los celos para que ella delate a su Mario, sospechoso de haber escondido a un preso político(Angelotti). Sin embargo, esta aria, al estar al principio nos predispone, como se dice, al “buen rollo”.En estas sencillas líneas, Mario pone en una balanza a su amada Tosca y la María Magdalena que está dibujando en la iglesia(para más inri, coge, de modelo de inspiración, a una mujer que acaba siendo la hermana de ese preso que antes mencionábamos): una es morena, otra es rubia; una tiene los ojos negros, otra los ojos azules mas la balanza está desequilibrada porque, como Cavaradossi dice…”mi pensamiento , Tosca, eres tú”.

Para analizarlo músicalmente, haríamos bien en ir unos compases más atrás, a ese “Dammi i colori” en el que la flauta es la guía que nos llevará a la aria(más bien estaríamos hablando de dos grupos de flauta), clarinete en si bemol y arpa. A grandes rasgos,sin incidir en el detalle minúsculo. Diría que las primera estrofa(Recondita armonia…l’ardente amante mía) domina los instrumentos de cuerda. En la segunda estrofa(E te, beltade ignota…Tosca ha l’occhio nero) acaba siendo seducida por el melódico sonido de las cuerdas del arpa mientras los instrumentos de viento(sea madera, sea metal) se van posicionando poco a poco para la tercera estrofa(L’arte nel suo mistero…Tosca, sei tu), donde dos grupos de flautas comienzan a coger protagonismo hasta que, al final, la orquesta nos lleva desde apaciguado inicio hasta el final concluyente, bello, impresionante.

La escena elegida en el vídeo es de una versión interpretada por Plácido Domingo, Hildegard Behrens y Cornell McNeil en los tres principales roles.

Aria: Recondita armonia

Recondita armonia
di bellezze diverse!…
È bruna Floria,
l’ardente amante mia…

SAGRESTANO
(a mezza voce, come brontolando)
Scherza coi fanti
e lascia stare i santi!

(s’allontana per prendere l’acqua
onde pulire i pennelli)

CAVARADOSSI
E te, beltade ignota,
cinta di chiome bionde!
Tu azzurro hai l’occhio,
Tosca ha l’occhio nero!

SAGRESTANO
(ritornando dal fondo e sempre
scandalizzato:)
Scherza coi fanti
e lascia stare i santi!

(riprende a lavare i pennelli)

CAVARADOSSI
L’arte nel suo mistero
le diverse bellezze insiem confonde;
ma nel ritrar costei
il mio solo pensiero,
il mio solo pensiero,
Tosca, sei tu!


Momentos memorables: O Mimì, tu più non torni

La Bohème, la ópera que compuso Giacomo Puccini y estrenada 1896, tiene gran cantidad de grandes momentos que, en esta página, hemos ido comentando. Uno de esos instantes inolvidables es este inicio del acto IV desde que se levanta el telón, mostrándonos el mismo escenario del primer acto, hasta que irrumpen los amigos Schaunard y Colline en escena. Durante ese tiempo, Marcello y Rodolfo se pican sobre la supuesta fortaleza que tienen en su nueva situación de “solteros”. Rodolfo ya no ve a Mimì y Marcello tampoco a Musetta. El recuerdo de ese pasado de amor y felicidad nos traen a dos jóvenes sin esa “coraza” sino meláncolicos. Las echan de menos, más en el caso de Rodolfo porque su “ruptura” fue más dolorosa por la enfermedad de la joven enamorada, y eso se refleja en el sentir de ambos . Ese toque íntimo volverá a irrumpir al final de la ópera cuando llegue el reencuentro de Mimì y Musetta con ambos en un ambiente más triste en la buhardilla donde están viviendo los dos bohemios.

En sí, sería difícil comentar una escena como ésta sin incidir en esas tres momentos claves: el diálogo inicial, el comienzo en sí de ese dueto(O Mimì, tu più non torni) donde cada uno de ellos muestran sus sentimientos hacia las que fueron sus parejas y, por último, cuando Rodolfo encuentra el sombrerito que le regaló a Mimì en el segundo acto, cuando iban en dirección al Café Momus y que le despierta un amargo recuerdo de amor perdido, corazón muerto por la ausencia(Ven a mi corazón, sobre este corazón que ha muerto, cuando ha muerto el amor…). Por cierto, el sombrerito va a estar ahí: cuando es regalado, cuando Mimì le dice que se lo puede quedar como recuerdo de amor(acto III) y cuando la joven, ya enferma de muerte, lo reconoce(hacia el final de la ópera) y quiere recordar con Rodolfo esos bonitos momentos de amor.

Aparte del vídeo que va con esta entrada, os sugiero pulsar este enlace donde se podrá ver a dos grandes de la escena, Luciano Pavarotti(Rodolfo) y Plácido Domingo(Marcello) en la celebración del 25º Aniversario del Metropolitan en su actual ubicación(1991) cuando estaba aún reciente el éxito de los Tres Tenores en Caracalla un año antes.

Escena: In un coupé?…O Mimì, tu più non torni.

MARCELLO
(continuando il discorso)
In un coupé?

RODOLFO
Con pariglia e livree.
Mi salutò ridendo.
To’, Musetta! Le dissi:
e il cuor?
“Non batte o non lo sento
grazie al velluto che il copre”

MARCELLO
(sforzandosi di ridere)
Ci ho gusto davver !

RODOLFO
(fra sè)
Loiola, va! Ti rodi e ridi.

(Ripiglia il lavoro.)

MARCELLO
(Dipinge a gran colpi di pennello.)
Non batte? Bene!
Io pur vidi…

RODOLFO
Musetta?

MARCELLO
Mimì.

RODOLFO
(Ardentemente, smette di scrivere.)
L’hai vista?

(Fingendo noncuraza)

Oh, guarda!

MARCELLO
(Smette il lavoro.)
Era in carrozza
vestita come una regina.

RODOLFO
(allegramente)
Evviva ! Ne son contento.

MARCELLO
(fra sè)
Bugiardo, si strugge d’amor.

RODOLFO
Lavoriam.

MARCELLO
Lavoriam.

(Riprendono il lavoro, ma subito
gettano penne e pennello)

RODOLFO
(Getta la penna)
Che penna infame!

(sempre seduto e molto pensieroso.)

MARCELLO
(Getta il pennello.)
Che infame pennello!

(Guarda fissamente il suo quadro, poi
di nascosto da Rodolfo estrae dalla
tasca un nastro di seta e lo bacia.)

RODOLFO
(Fra sè)
Oh, Mimì tu più non torni.
Oh, giorni belli,
piccole mani,
odorosi capelli,
collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
(Fra sè. Ripone el nastro ed
osserva di nuovo il suo cuadro)
Io non so come sia
che il mio pennello
lavori ed impasti
colori contro la voglia mia.

RODOLFO
…collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
Se pingere mi piace
o cieli o terre
o inverni o primavere,
egli mi traccia due pupille nere
e una bocca procace,
e n’esce di Musetta
e il viso ancor…

RODOLFO
(Dal cassetto del tavolo leva la
cuffietta di Mimì).
E tu, cuffietta lieve,
che sotto il guancial
partendo ascose,
tutta sai la nostra felicità,
vien sul mio cuor!
Sul mio cuor morto,
poichè morto amor.

MARCELLO
E n’esce di Musetta
il viso tutto vezzi e tutto frode.
Musetta intanto gode
e il mio cuor vil…
la chiama e aspetta il vil mio cuor…

Momentos memorables:Quando le sere al placido

La ópera  cuyo fragmento hemos seleccionado es Luisa Miller, compuesta por Giusseppe Verdi en 1849 a partir de un libreto de Cammarano. Era, tras Giovanna d’Arco e I Masnadieri, la tercera ópera en la que el compositor alió su destino al del escritor Schiller. En el segundo acto, el tenor que abarca el rol de Rodolfo recibe una carta que escribió su amada Luisa Miller en el que desvela que ama a Wurm; la tragedia, en sí, es que él desconoce que ella la escribió obligada para salvar a su padre de la muerte. De ahí podermos percibir su garra pero también su desesperación en ese recitativo (oh, fede negar potessi…) en el que da niega el amor de ella hacia él. La música interioriza en la aria esa evocación del recuerdo de cuando el amor les hacía felices mientras el dolor le sigue recordando la traición que, una vez más, recordemos, que él desconoce que no fue así y que le llevó a tal triste final en el acto III.

 

Aria: Quando le sere al placido

Oh! fede negar potessi agl’occhi miei!
Se cielo e terra, se mortali ed angeli
attestarmi volesser ch’ella non è rea,
mentite! io risponder dovrei, tutti mentite.

Son cifre sue! Tanta perfidia! Un’alma
sì nera! sì mendace!
Ben la conobbe il padre!
Ma dunque i giuri,
le speranze, la gioia,
le lagrime, l’affanno?
Tutto è menzogna, tradimento, inganno!

– Quando le sere al placido
chiaror d’un ciel stellato
meco figgea nell’etere
lo sguardo innamorato,
e questa mano stringermi
dalla sua man sentia . . .
ah! mi tradita!
Allor, ch’io muto, estatico
da’ labbri suoi pendea,
ed ella in suon angelico,
“amo te sol” dicea,
tal che sembrò l’empireo
aprirsi all’alma mia!
Ah! mi tradia!


Momentos memorables: Un dì all’azzurro spazio

De la ópera Andrea Chénier, de Umberto Giordano, traemos a este apartado esta aria que es uno de las más celebres junto a “La mamma morta”, que canta el personaje de Magdalena. “Un dì all’azzurro spazio” o, también llamada como “Improvviso” es, como su nombre indica, una improvisación que canta Andrea Chénier ante la mofa que una joven Magdalena le hace en la fiesta que realiza su madre,la condesa de Coigny(acto I). En la fiesta, Maddalena le pide que recite una poesía pero él no puede satisfacer sus deseos; cuando ve que, a continuación, ella se burla de su inspiración, reacciona y recita esta obra de arte. Dividida en dos partes, podremos discernir una primera más propia de una poesía y una segunda en la que el propio poeta se acerca a Magdalena y desborda con su pasión el final del aria. Aunque la primera parte es bella, lo importante ocurre cuando el poeta se dirige a Magdalena en plan de reproche…y que luego volveremos a escuchar cuando, en el acto II se vuelvan a encontrar ambos personajes y ella le recuerde esas frases.Un momento donde la música supera con creces a la letra del aria y transporta al aficionado a la ópera a un nivel superior.

Aria:Un dì all’azzurro spazio

Un dì all’azzurro spazio
guardai profondo,
e ai prati colmi di viole,
pioveva loro il sole,
e folgorava d’oro il mondo:
parea la terra un immane tesor,
e a lei serviva di scrigno il firmamento.
Su dalla terra a la mia fronte
veniva una carezza viva, un bacio.
Gridai vinto d’amor:
T’amo tu che mi baci,
divinamente bella, o patria mia!
E volli pien d’amore pregar!
Varcai d’una chiesa la soglia;
là un prete ne le nicchie
dei santi e della Vergine,
accumulava doni
e al sordo orecchio
un tremulo vegliardo
invan chiedeva pane
e invano stendea la mano!

Varcai degli abituri l’uscio;
un uom vi calunniava
bestemmiando il suolo
che l’erario a pena sazia
e contro a Dio scagliava
e contro agli uomini
le lagrime dei figli.

In cotanta miseria
la patrizia prole che fa?

Sol l’occhio vostro
esprime umanamente qui
un guardo di pietà,
ond’io guardato ho a voi
si come a un angelo.
E dissi: Ecco la bellezza della vita!
Ma, poi, a le vostre parole,
un novello dolor m’ha colto in pieno petto.
O giovinetta bella,
d’un poeta non disprezzate il detto:
Udite!
Non conoscete amor,
amor, divino dono, non lo schernir,
del mondo
anima e vita è l’Amor!

Arias memorables: Celeste Aida

Si hay un aria que tiene su punto de fama dentro del mundo de la lírica es esta “Celeste Aida“. Cantada para lucimiento del tenor, tiene el lígero inconveniente de que, prácticamente, se inicia la ópera con este aria. Sí, hay un previo diálogo entre Radamès, apuesto militar egipcio y el estricto sacerdote Ramfis desvelando la guerra que se avecina entre egipcios y etiopes y que se ha designado quien será el “jefe supremo” pero la realidad es que la primera célebre interpretación del tenor llega en la primera escena. Radamès se ve líder de esas fuerzas egipcias y presto a regresar triunfador a Menfis(Se quel guerrier io fossi…Si yo fuese ese guerrero) en el que se ve acompañado con las trompetas que nos van acompañar en toda la ópera. A partir del “Celeste Aida” ya llegamos al verdadero momento melódico que nos deja un personaje enamorado de la esclava Aida, a la que desea entregarle una corona real. Un aria que se vuelve a repetir y que nos da, ese final(vicino al sol) más brillante pero complejo para el tenor.

Aria:Celeste Aida

Se quel guerrier io fossi!
Se il mio sogno si avverasse!
Un esercito di prodi
da me guidato,
e la vittoria,
e il plauso di Menfi tutta!
E a te, mia dolce Aida,
tornar di lauri cinto,
dirti: per te ho pugnato,
per te ho vinto!
Celeste Aida, forma divina,
mistico serto di luce e fior,
del mio pensiero tu sei regina,
tu di mia vita sei lo splendor.
Il tuo bel cielo
vorrei ridarti,
le dolci brezze del patrio suol,
un regal serto
sul crin posarti,
ergerti un trono
vicino al sol, ah!, ecc.

Tosca en película – De Bosio

Tosca, de Giacomo Puccini
Un film de Gianfranco de Bosio, 1976

Floria Tosca : Raina Kabaivanska
Mario Cavardossi : Placido Domingo
Barone Scarpia : Sherril Milnes

Ambrosian Singers
New Philharmonia Orchestra
Dirige : Bruno Bartoletti

La Traviata en película – Zeffirelli

La Traviata, de Giuseppe Verdi.
Film de Franco Zeffirelli, 1982

Dirige, James Levine
Metropolitan Opera Orchestra and Chorus

Teresa Stratas … Violetta Valéry
Plácido Domingo … Alfredo Germont
Cornell MacNeil … Giorgio Germont