Atril de honor: WIlheim Furtwängler

Merecía Wilheim Furtwängler estar en este atril de honor. Uno de los grandes directores de orquesta de la primera parte del siglo XX, además fue compositor de fama. Sin embargo, hay una partede su pasado que es un tema que no se termina de aclarar, aunque se decanta más a favor del director alemán: su relación con el partido nazi.Quizás no merecía ser recordado por esa faceta y más por su música.

Nacido en 1886 en Berlín, parte de su interés por la música bien puede venir por el entorno familiar en el que vivía. Estudió música y con gran admiración hacia Beethoven.Aunque su primer caminoapuntaba a la composición musical, la dirección orquestal acabó siendo su profesión. Debutó con la Orquesta Kaim( que en 1928 acabó asumiendo el nombre de Orquesta Filarmónica de Munich pero que, en ese momento, llevaba el apellido de su fundador) y la Novena sinfonía de Bruckner. Entre 1915-1920 fue Hofkapellmeister en la Opera de Mannheim y su academia de música, sucediendo a Bodanzky. Entre 1922 y 1928 en la Orquesta Gewandhaus de Leipzig. En esta época se van concretando algunos destinos. Así, la muerte de Nikish le abre las puertas de la mencionada orquesta de Leipzig y, sobre todo, la filarmónica de Berlín entre 1922 y 1945 y a la que volvería entre 1952 y 1954, año de su muerte. Sin olvidar la Staatskapelle de Berlín en la que está entre 1920-1922 y en 1933 de la Ópera(Staatsoper Unter den Tilen).

Aparte de direcciones musicales, Wilheim Furtwängler dirigió en Londres entre otras cosas, el Anillo de los Nibelungos wagneriano en 1938. Beethoven no fue su único ídolo, Wagner también podría ser catalogado así. El director berlinés dirigió el festival de Bayreuth entre 1927 y 1944. Además, destaca su grabación del Anillo de los Nibelungos para la RAI o el Tristán e Isolda para EMI. De haber nacido enla segunda parte del siglo XX la discografía sería, posiblemente, considerable. Como la primera vez que pude escuchar una dirección de Furtwängler fue con la ópera “Die Walküre”(Las valquirias), considero idóneo este archivo de su preludio.

El tema del apoyo nazi, parece que todo va a apuntar a algo que está ahí(en el vídeo observamos su dirección en una celebración personal de Hitler) pero que, en realidad, sería más forzado que otra cosa(pudo dirigir la New York Philarmonic Orchestra en 1935 pero unas conversaciones le hicieron que se quedara en Alemania. Es decir, es cierto que se quedó en Alemania pero su trayectoria, los hechos que le acompañaron a lo largo de esa década maldita entre 1935 y 1945 acabaron por quitar la mancha que le perseguía. Es más, su proceso de “desnazificación” fue breve. Contó con el apoyo de Yehudi Menuhin, entre otros, para demostrar que su único motivo de actuar era la música y que, en muchas ocasiones, había arriesgado su propia seguridad en beneficio de sus colegas.

Terminamos como solemos hacerlo. Mostramos un vídeo en el que podemos verlo dirigir en un ensayo. Aunque no conozcamos el idioma, la cara y los gestos ayudan un poco a entender su forma de dirigir que, algunos, llegan a precisar de movimientos torpes pero que resaltan su dirección con todo. También con una web oficial, obviamente, realizada por admiradores del director alemán. Se puede leer en inglés y francés.