Momentos memorables: Un’aura amorosa

Quizás por lo imponente de Don Giovanni o lo polémico de “Las bodas de Fígaro”, la tercera obra del binomio Mozart-Da Ponte, “Così fan tutte”, no acapara la atención que merece. Quizás, la temática más amena pero algo trivial en comparación con las otras dos grandes obras hizo lo justo para que así ocurriera. La ópera trata sobre el concepto de fidelidad. Dos amigos creen que sus respectivas parejas les son fieles; un tercer amigo les hace una apuesta para demostrar que ellas no lo son. Bajo una vestimenta difererente, se intercambian las parejas. Con el paso de la ópera, al final, comprueban que no lo son. Sin embargo, ese amigo les hace ver que mejor es que las acepten tal como son y que sean felices. La ópera acaba bien. En el momento en el que Ferrando interpreta este fragmento, la fidelidad de Fiordiligi y Dorabella está aún intacta.

Es una aria de tenor ligero que exige, sobre todo, en la segunda parte. En la primera, acompañado de los instrumentos de cuerda, desarrolla la aria mientras, en la segunda, y con la intervención adicional de algunos instrumentos de viento(clarinetes, fagots y trombas) las dos primeras frases(un’aura amorosa del nostro tesoro un dolce ristoro al cor porgerà) en las que debe darle sentido melódico a la aria especialmente ese “dolce” en el que el compositor salzburgués daba protagonismo al tenor sobre la orquesta, así como con ese “porgerà” final. Es de las arias más brillantes que se pueden encontrar en esta ópera, porque además permite sentirse reflejado en el personaje.

Aria: Un’aura amorosa

FERRANDO
Un’aura amorosa del nostro tesoro
un dolce ristoro al cor porgerà.
Al cor che
nutrito da speme,
d’amore,
di un’esca migliore bisogno non ha.
Un’aura amorosa del nostro tesoro
un dolce ristoro al cor porgerà. (rep)