Atril de honor: Carlo Maria Giulini

La primera versión discográfica de una ópera que llegó a mi casa llevaba su sello. Era el célebre “Rigoletto” con Piero Cappuccilli, Plácido Domingo e Ileana Cotrubas en los papeles principales. Luego las diferentes óperas que iban llegando venían “firmadas” por otros directores de orquesta(mayoritariamente, Riccardo Muti, Giuseppe Sinopoli o Tullio Serafin) pero ello hace que también merece su hueco por aquí.

Nacido en Barletta en 1915, su vocación musical fue temprana. Estudió viola y dirección en la mítica Accademia Nazionale di Santa Cecilia, en la capital italiana. Superó las pruebas, formando parte de su orquesta y actuando bajo la batuta de algunos de los mejores directores. Aunque consiguió ganar un premio por dirección de orquesta, la II Guerra Mundial supuso su alistamiento en el ejercito italiano, en el que desquició a sus mandos por su pacifismo. En 1943 se escondió para no luchar con los alemanes durante casi un año. Liberada Italia,pudo dirigir la orquesta en el primer concierto tras la confrontacióin bélica.Durante esos primeros años, sus primeros trabajos estuvieron en “RAI Orchestra”, de la que fue director musical a partir de 1946.

Su debut en un foso, llegó en Bérgamo con “La traviata”, en 1950. Fue recomendado por Toscanini para estar formar parte del Teatro alla Scala.Su primera intervención llegó de la mano de Manuel de Falla y su “La vida breve”. Desde 1953 hasta 1956 estuvo en la dirección musical del templo milanés. En las islas británicas, debutó en Glyndebourne en 1955. También en 1955 dio el salto a Estados Unidos, donde dirigió la Chicago Symphony Orchestra(como director invitado, actuando hasta 1978).En esa época se van concretando algunos de sus trabajos en Londres o Viena o, casi al final de su carrera, Los Ángeles(la orquesta filarmónica). A partir de 1982 redujo sus trabajos al sufrir su mujer una invalidez.En 1998, dejó la batuta y siguió con labores de enseñanza en Fiesole. Murió en 2005, una década después de quedarse viudo.

Aparte de su discografía, donde ganó incluso determinados premios, destaca una historia en su vida. Entre 1968 y 1982 renunció a la faceta de la dirección de óperas tras varios conflictos ocasionados con las producciones y que ahora están tan en boga. Acabó enfadado con un Don Giovanni en Edimburgo por la decoración planteada, luego aumentado con la dirección de “Las bodas de Fígaro” en Roma y que le hizo decir basta. Se decía que sus mayores motivos de queja estaban relacionados con los pocos ensayos, directores musicales obtusos y cantantes más interesados en su propia carrera discográfica que en el trabajo. En 1982, regresó a la ópera con la verdiana “Falstaff”, con la filarmónica de la ciudad californiana.

Terminamos esta entrada con un clásico que, en el caso de la sección de “Atril de honor” es un vídeo en el que podemos observar al director de orquesta a la hora de ensayar una obra, las indicaciones que da y que los músicos se vayan a inspirar. Una imagen más real que la hermética que se suele ver en los conciertos.

Atril de honor:Georg Solti

Georg Solti, el director de orquesta húngaro, fue uno de los grandes directores de la segunda parte del siglo XX, un nombre emblemático y ligado a la casa DECCA(uno de los enlaces oficiales de la vida de este director está alojado en la propia web de la casa discográfica). Una vida intensa, de la que forma parte su llegada a Suiza, en 1939, huyendo con su familia de la inminente invasión “nazi”. Georg Solti, nacido como György Stern en Budapest en 1912, era judío al igual que su familia. Su padre consideró el cambio de Stern por Solti, mientras que el nombre cambió más tarde.
La afición por la música venía de la familia de su madre. Con diez años entró en una escuela de música, llegando a la Academia Franz Liszt dos años después. Con Weiner, Kodály,Donhányi y, sobre todo, Bartók aprendió piano, música de cámara y composición. En 1930 entró en la Ópera Estatal húngara. De esa década tensa, en la que se empieza a adivinar negros presagios, destaca en su vida el viaje a Salzburgo para ejercer de asistente de Arturo Toscanini. En 1938 hizo su debut como director con Las bodas de Figaro

Ya en Suiza, siguió su carrera musical. Irónicamente, sus primeros grandes pasos los dio en Alemania, en Munich precisamente. También fue el comienzo de su relación profesional con DECCA, aunque lo hizo en sus comienzos como pianista. Tras Munich llegó la etapa de Frankfurt(1952).Un año antes hizo su aparición en Salzburgo tras el grato de recuerdo de su estancia mencionada con Toscanini. Entre 1958 y 1965 realizó la primera grabación histórica de todo el “anillo” wagneriano.En 1961 se hizo cargo de la dirección musical del Royal Opera House Covent Garden hasta 1971(durante el primer año lo compatibilizó con Dallas Symphony Orchestra mientras que, en los últimos años, lo hizo con la Chicago Symphony Orchestra, donde estuvo hasta 1991). Fuera de la dirección del teatro londinense, no dejó de aparecer como director invitado. Se nacionalizó británico y nombrado como Sir Georg Solti. Entre 1972 y 1975 fue director musical de la Orquesta de París y, a finales de los setenta, de la London Philarmonic Orchestra. Finalizó su carrera artística con un hito inolvidable como es haber creado el World Orchestra of Peace en el cincuenta aniversario de la ONU.

Gracias a su gran actividad en los estudios de grabación, los aficionados a la música clásica y a la ópera pueden tener referencias actuales de su modo de dirección. Dirigió las obras más grandes pero hay una relevante: Richard Wagner y su “anillo”. Aparte de la mencionada grabación de mediados del siglo XX, dirigió en Bayreuth las cuatro obras en la conmemoración del centenario de la muerte del compositor de Leipzig. Sin duda, todo un honor. Falleció en 1997, a los 85 años.
Tannhauser.

Como es habitual, terminamos la entrada paseando por todo aquello que encontramos en las redes relativo, de forma oficial, al artista en cuestión. En el caso de Georg Solti, disponemos de la Fundación que ha mantenido su legado artístico(http://www.soltifoundation.com/), gracias a la labor ardua de su viuda Valerie Solti(de soltera, Pitts) y ha ayudado a jóvenes valores para dar sus primeros pasos. También destacar la ardua labor de la Georg Solti Accademia desde 200