Voces magistrales: Agnes Baltsa

Siempre que se puede, quiero dejar un breve comienzo personal sobre un cantante, un fragmento o la historia de una ópera. En este caso, Agnes Baltsa fue la primera “Carmen” que escuché.Aquella versión con José Carreras y José Van Dam, bajo la dirección de Herbert von Karajan.En ese momento, es cuando supe(y bien pronto,porque fue una de las primeras óperas que escuché) que había una mezzosoprano que tenía esa voz tan personal y de presencia notable.

Agnes Baltsa, mezzosoprano griega, nace en 1944 en la isla de Leukas. Con apenas seis años se decantó por el piano pero su camino hacia el canto no tardaría en llegar y fue en 1958, cuando estudió en Atenas, en el conservatorio nacional, donde se graduó con 21 años. Su siguiente paso ya sería Munich, con una beca de la fundación Maria Callas, además de Francfort posteriormente.

Dos directores forman parte de la historia de Agnes Baltsa: Christoph von Dohnanyi, quién la escuchó en el debut en Francfort en el rol de Cherubino en “Las bodas de Fígaro” y, sobre todo, Herbert von Karajan, con el que consiguió ser habitual en el festival de Salzburgo. Fue nombrada en 1980 como “Kammersängerin” en Viena. Su amplio recorrido a lo largo de estos años ha sido producto de una buena gestión de la voz de la cantante, declinando papeles en determinados momentos y asumiéndolos posteriormente.

Aunque tiene un amplio repertorio en el que destacan los roles belcantistas y mozartianos, hay un rol que destaca por encima de todos. Ese es, sin duda, “Carmen”. Un papel en el que se ha encarnado en numerosas ocasiones y que encontró, en José Carreras, el mejor Don José. Tampoco no se debe olvidar sus interpretaciones de Richard Strauss(desde el Octavian de “El caballero de la rosa” hasta Elektra, uno de los últimos papeles interpretados).Tampoco se olvida de la música sacra y la popular griega.


De su discografía y videoteca destaca, como dijimos su rol de Carmen pero no hace olvidar otros tantas grabaciones de ópera como recopilatorios.Aparte de sus roles operísticos, recitales destaco una intervención en el cine. Era una película llamada “Duett“,en 1992, donde ella lleva a cabo el papel de una cantante de ópera. Al igual que Maria Callas con Medea, Baltsa probó en el cine normal.

Sobre la ópera: El cine I

La ópera y el cine han tenido varios nexos, el último de los cuales ha sido la proyección de representaciones de los grandes teatros en salas de cine. En sí, esta relación la dividiría en tres partes: la versión filmada de la ópera, películas vinculadas a la ópera(compositores, cantantes) y, por último, aquellas películas que contaron con alguna escena más o menos conocida de ópera. En este artículo trataremos las versiones filmadas, dejando para semanas próximas las otras dos partes.

EL CINE I:VERSIONES FILMADAS

Prácticamente, la mayoría de óperas conocidas cuentan con una versión filmada, con su correspondiente grabación. Algunas fueron particulares como la “Tosca” de 1992, representada en las estancias de la ópera(basílica de Sant’Andrea della Valle, Palacio Farnesio y Castillo de Sant’Angelo) y en las horas de la ópera. De esta ópera, ya había una versión de 1976 que también había sido en los mismos emplazamientos. Curiosamente, el nexo de ambas versiones es la presencia de Plácido Domingo como Mario Cavaradossi.

Plácido Domingo ha sido un clásico en este campo. Podemos verle como Alfredo en una versión de “La traviata” con Teresa Stratas, como Turiddu(con Renato Bruson y Elena Obratzova), como Pinkerton junto a Freni, las citadas versiones de Tosca, como Don José en Carmen junto a Julia Migenes en Ronda. Son bastantes óperas que ha versionado el tenor madrileño y que han quedado. En algunos casos ha cubierto dos papeles como en Il trovatore(como Manrico en 1978 y como el Conde de Luna en 2014). Una de las últimas propuestas interesantes fue como Rigoletto en Mantua, junto Julia Novikova y Vittorio Grigolio como duque. Con todo, la lista de versiones realizadas es extensa.

Una de las ventajas de la versión filmada es que permite jugar un poco con el escenario. Ya lo hemos visto en Tosca pero no es la única. Por ejemplo, se rodó con el título “Mozart en Turquía” una versión de “El rapto en el serrallo” en el palacio de Topkapi, Madama Butterfly se rodó en Japón e, incluso, con una japonesa en el rol de Cio-Cio-San para darle cierto grado de credibilidad(bajo la dirección de Frederick Mitterrand). En otros casos, el escenario permite un vasto recorrido como el de los cantantes de la versión de Joseph Losey, “Don Giovanni”, que hicieron buen uso de Villa Rotonda, un edificio construido por Antonio Palladio en la segunda parte del siglo XVI, mostrándolo por dentro y por fuera.

Sea cómica o sea drama, filmar una ópera tiene ese toque especial que tienen todas las obras de teatro, sea hablado o musical, darle argumento y, a veces, esa realidad que tres paredes evitan en un teatro. Que si el acto IV de “Las bodas de fígaro” se desarrolla en un jardín palaciego, eso será mejor que en un teatro. Se el caso de algunas óperas en las que las versiones filmadas son varias. Con todo, quiero terminar con dos versiones que, en parte, no nos hacen olvidar la ayuda del cantante aportando su voz a un actor por voluntad o por causa mayor. En la primera, Aida(1953), la ópera de Verdi fue versionada en cine con la inestimable ayuda de Sofia Loren como Aida…y Renata Tebaldi con su voz; en la otra, “La bohème”, versión en la que cantó José Carreras pero que no pudo llevar a cabo al cine porque empezaban los síntomas de la enfermedad que tuvo a finales de los ochenta(leucemia) y tuvo que ser interpretado el rol de Rodolfo por el tenor Luca Canonici, a pesar de sólo aportar la presencia física en la ópera.