Voces magistrales: Christa Ludwig

Cuando una profesión entra por casa, o hay vocación y se sigue la tradición familiar o se acaba uno alejando de ella. Con todo, lo normal es que la vocación se extienda a los hijos. Por ejemplo, es el caso de Christa Ludwig, la mezzosoprano berlinesa que tuvo dos espejos importantes: su padre, Anton Ludwig, fue tenor y administrador teatral; su madre fue la contraalto Eugenie Besalla-Ludwig que, a su vez, fue la que le dio las primeras nociones de aprendizaje del canto(aquí, ya es un ensayo en 1981 pero que podemos ver a la madre donde indicaciones . Debutó en 1946, a los 18 años como príncipe Orlovsky en “Die Fleidermaus”(El murciélago). Durante los primeros años se estuvo moviendo por Alemania de forma estable. Así, desde 1946 hasta 1952 estuvo cantando en Frankfurt, Darmstad(1952-1954) o Hannover(1955).

Su pequeño gran salto lo da en 1955, de la mano de Karl Böhm, a la Wiener Staatsoper donde cantó durante más de treinta años y nombrada Kammersängerin en 1962. Aparece en el Festival de Salzburgo, también en el mítico de Bayreuth(como Brangäne o Kudry) unos años más tarde y con un cierto prestigio ganado en Alemania. Su debut norteamericano llegó en 1959 tanto en Chicago como, poco después, en Nueva York donde también hizo un nombre hasta su despedida de los escenarios. Un año antes, en 1958, ya había hecho su debut en el milanés Teatro alla Scala. Tuvo, a su vez, un buen compañero en lo relativo al canto, pues se casó con el barítono Walter Berry en 1957 aunque su vida conjunta terminó en 1970.Sus despedidas de los escenarios llegaron a mediados de los noventa, siendo Fricka en el Metropolitan en la representación de Die Walküre(La valquiria) y como Klytemnestra en Viena en 1994.

Su principal repertorio es mozartiano y wagneriano aunque no dejó atrás otros papeles más populares, mas su presencia en roles de Verdi(Mrs.Quicky en Falstaff, sacerdotisa en Aida,Ulrica en Un ballo in maschera) o Puccini(Suzuki en Madama Butterfly) son más escasos. A veces, el hecho de ser mezzosoprano-aunque con la edad acabó abarcando algún que otro personaje principal-, hacía que determinadas óperas no entren dentro de su repertorio. Otra faceta destacada fue la de lieder. Otro aspecto llamativo fue el papel que tuvo Leonard Bernstein al que considera uno de sus tres grandes directores que más le han ayudado durante su trayectoria, junto a Karl Böhm y Herbert von Karajan.

Al igual que otros cantantes, es amplia su presencia en las grabaciones discográficas de óperas e interpretaciones de lieder. Además, destacó su presencia en diferentes versiones televisivas de óperas y participaciones en bandas sonoras. También se dedicó a la labor formativa mediante las correspondientes masterclass.

Atril de honor: Karl Böhm

Karl Böhm, director austríaco que tuvo, en cierto sentido, la mala fortuna de encontrarse en ese olimpo de la dirección musical con otro grande como Herbert von Karajan. Al igual que otros directores de la época y de la zona de influencia germánica, el tema del nazismo influyó en su carrera, incluso en lo relativo al tema de la anexión de Austria en 1938. Fue sometido a un proceso de “desnazificación”y reemprendió, en Argentina, su carrera.Con todo, recondujo su carrera y volvió a tener un nombre en el mundo de la música clásica.

Nacido en Graz a finales del siglo XIX(1894) tuvo que dirigir su carrera hacia el mundo de los abogados pero su vocación estaba ahí y acabó, tras obtener el doctorado para satisfacción de su padre, acudiendo al conservatorio de su ciudad natal y, posteriormente, en Viena. Tras unos pocos años de asistente del director, en 1921 logra su primer trabajo de enjundia en la Bayerische Staatsoper. En 1927 ya era director general musical en Darmstatd y su Staatsochester hasta 1931. Después de este cometido, asumió las mismas funciones en Hamburgo entre 1931 y 1934.Entre ese año 1934 y 1943 fue “Kapellmeister” de la emblemática Sächsische Staatsoper Dresden(Semperoper). Es una época que también será la que marque al joven Böhm. En 1933 ya había dirigido en Viena y, en 1938, en Salzburgo pero la política también asume un rol en su vida, siendo partidario de la anexión de Austria a Alemania. En 1943 dirigía la Staatsoper de Viena.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la desnazificación llevó un tiempo. En 1948 dirigió un Don Giovanni en el milanés Teatro alla Scala. Entre 1950 y 1953 su destino fue el Teatro Colón. En 1954 volvió al Staatsoper de Viena. En 1957, de la mano de Rudolf Bing,consiguió debutar en el Metropolitan Opera House donde se convirtió en un referente en lo relacionado con la música y compositores germanos.En 1962-sorprende la tardanza- debutó también en Bayreuth Festival aunque dirigió varias óperas wagnerianas hasta 1970. En esta última década de su vida destaca la relación con la London Symphony Orchestra como director invitado. Falleció en Salzburgo en 1981.

En su repertorio prevalece básicamente lo germánico: Mozart, sobre todo, pero también destacan ,entre otros, tres nombres importantes como son Ludwig van Beethoven, Richard Wagner y Richard Strauss. Con el compositor muniqués mantuvo una estrecha amistad. También se debe destacar la discografía que inició en 1953 y acabó en 1980 donde acentuó sus preferencias musicales en grabaciones que, algunas, se han considerado como históricas.

Terminamos con una entrevista que realizó en 1976 y que tiene interés por sus comentarios de gran interés. También queremos mostrar la faceta del director de orquesta en un ensayo porque es el único momento en el que podemos captar sus indicaciones verbales a la orquesta.