Voces magistrales: Jonas Kaufmann

Nacido en 1969 en Munich, la carrera musical de Jonas Kaufmann tuvo dos fases. La primera le apuntaba al piano y cantando en un coro pero la importante, la que nos lleva aquí, ocurrió en 1989 cuando entró en la Hochschule für Musik und Theater München. Durante su periplo de estudiante pudo interpretar algunos roles como el “Caramello”, personaje de “Eine Nacht in Venedig” de Johann Strauss II o Tamino en la “Die Zauberflöte, como así consta en la biografía del tenor. En 1994 terminó su preparación pero no fue definitva. Justamente poco después, tuvo una crisis vocal que supuso encontrar la ayuda de Michael Rhodes, un barítono que le ayudó a todos los niveles.


Durante estas dos décadas ha ido debutando en los diferentes teatros dejando su tarjeta de visita e incorporando con éxitos diferentes roles. Primero, en diferentes teatros alemanes y también Austria(Salzburgo-1999- y Viena en 2006), luego en ciudades importantes europeas y americanas. A destacar su debut en el Met en 2006 como Alfredo Germont(La traviata), Royal Opera House en Londres en 2004 o su primera aparición como Lohengrin en el famoso festival wagneriano de Bayreuth(2010).


El repertorio de Jonas Kaufmann abarca desde Verdi,Wagner, Puccini, verismo. Puede afrontar los roles mayoritarios de tenor dramático. Se le ha criticado, sin embargo, una cierta sensación de tenor muy “comercial”, no sólo por querer abarcar el mayor número de roles “top”(Verdi, Puccini), algunos quizás poco positivos para su voz.Aunque se encamina también a los lieder, está pasando un mal año 2016 debiendo anular varios conciertos y representaciones. Cuenta además con una buena discografía a la que ha sumado repertorios dentro y fuera del tema operístico.

Forma parte Jonas Kaufmann de una generación de cantantes que representan, por su edad, el presente y el futuro próximo(Alagna, Gheorghiu, Netrebko, Florez, Villazón, Camarena, Garanca…) en el escalafón de los grandes de la lírica.

Terminamos esta entrada con la clásica mención a su página web oficial donde podrán ver más sobre este tenor alemán. El vídeo con el que acabamos ocurrió en abril de este año, debido a un problema que aconteció con Angela Gheorghiu y que fue famoso por su “Non abbiamo soprano“, tras cantar la célebre aria “E lucevan le stelle” en Tosca, debido a la tardanza en aparecer por parte de la cantante rumana que, según ella, perdió el “tempo” ya que esperaba aplausos en el bis y pensaba que le daba tiempo a ir al camerino(¿?). Sin duda, fue una anécdota.

Atril de honor:Carlos Kleiber

Bajo la sombra del director de orquesta llamado Erich Kleiber, bajo los problemas que su padre tuvo con el nazismo, la historia de Karl Kleiber se escribe a partir de su llegada a Buenos Aires, donde Karl comenzará a ser Carlos. Este destino lejos de su Berlín natal es producto de la salida de su padre de la Alemania nazi, tras tener problemas con Goebbels hasta el punto de renunciar a su puesto en la dirección de la ópera de la capital alemana, tras el veto a la obra de Berg, Lulu. Es en Argentina donde él comienza a dar sus primeros pasos en el estudio de la música; pero fue en Europa donde encontró sus primeros trabajos como director de orquesta, a pesar de una forma de ser bien curiosa y es que poco dato encontrarán de dirección de orquestas como hemos indicado de otros directores de orquesta afamados. A lo sumo, habría que mencionar su presencia como “Kapellmeister” en Deutsche Oper am Rhein(1958-1964) o en Stuttgart(1966-1973).

Dejó, pues, la dirección musical-quizás al vivirlo porque su padre fue director musical del Teatro Colón- y se dedicó a ir donde le llamaban, eso sí, con una elección propia para acudir o no. Acudió,por ejemplo, al mítico Bayreuth con la dirección de “Tristán e Isolda”, o en el Royal Opera House londinense. A finales de los setenta dirigió en Estados Unidos con la Chicago Symphony Orchestra y, a finales de la década de los ochenta, debutaba en el Metropolitan Opera House. En 1989 y 1992 dirigió el concierto de Año Nuevo

Un tema llamativo es que su perfeccionismo-a veces se indica que se sintió como los hijos de grandes artistas, bajo el peso del nombre del padre- hizo que se recluyera en un repertorio escaso pero que dio a grandes interpretaciones. A su vez, también fue propenso a suspender actuaciones y hacer, de las pocas veces que accedía a dirigir una orquesta, un momento cumbre. Porque también se le ensalza por su modo de entender la música entre el detalle y la transmisión idealizada a los músicos para lograr una mejor interpretación.

Terminamos esta entrada dedicada a Carlos Kleiber con un enlace que os va a llevar a un documental que se llevó a cabo en 2010 y que os va a servir para una mejor referencia del director en su doble faceta: musical y personal. Sin olvidar que otro de los aspectos que suelo destacar es el de los ensayos ante la orquesta y que bien vale observar a pesar de la imposibilidad de contar con subtítulos.

Atril de honor: WIlheim Furtwängler

Merecía Wilheim Furtwängler estar en este atril de honor. Uno de los grandes directores de orquesta de la primera parte del siglo XX, además fue compositor de fama. Sin embargo, hay una partede su pasado que es un tema que no se termina de aclarar, aunque se decanta más a favor del director alemán: su relación con el partido nazi.Quizás no merecía ser recordado por esa faceta y más por su música.

Nacido en 1886 en Berlín, parte de su interés por la música bien puede venir por el entorno familiar en el que vivía. Estudió música y con gran admiración hacia Beethoven.Aunque su primer caminoapuntaba a la composición musical, la dirección orquestal acabó siendo su profesión. Debutó con la Orquesta Kaim( que en 1928 acabó asumiendo el nombre de Orquesta Filarmónica de Munich pero que, en ese momento, llevaba el apellido de su fundador) y la Novena sinfonía de Bruckner. Entre 1915-1920 fue Hofkapellmeister en la Opera de Mannheim y su academia de música, sucediendo a Bodanzky. Entre 1922 y 1928 en la Orquesta Gewandhaus de Leipzig. En esta época se van concretando algunos destinos. Así, la muerte de Nikish le abre las puertas de la mencionada orquesta de Leipzig y, sobre todo, la filarmónica de Berlín entre 1922 y 1945 y a la que volvería entre 1952 y 1954, año de su muerte. Sin olvidar la Staatskapelle de Berlín en la que está entre 1920-1922 y en 1933 de la Ópera(Staatsoper Unter den Tilen).

Aparte de direcciones musicales, Wilheim Furtwängler dirigió en Londres entre otras cosas, el Anillo de los Nibelungos wagneriano en 1938. Beethoven no fue su único ídolo, Wagner también podría ser catalogado así. El director berlinés dirigió el festival de Bayreuth entre 1927 y 1944. Además, destaca su grabación del Anillo de los Nibelungos para la RAI o el Tristán e Isolda para EMI. De haber nacido enla segunda parte del siglo XX la discografía sería, posiblemente, considerable. Como la primera vez que pude escuchar una dirección de Furtwängler fue con la ópera “Die Walküre”(Las valquirias), considero idóneo este archivo de su preludio.

El tema del apoyo nazi, parece que todo va a apuntar a algo que está ahí(en el vídeo observamos su dirección en una celebración personal de Hitler) pero que, en realidad, sería más forzado que otra cosa(pudo dirigir la New York Philarmonic Orchestra en 1935 pero unas conversaciones le hicieron que se quedara en Alemania. Es decir, es cierto que se quedó en Alemania pero su trayectoria, los hechos que le acompañaron a lo largo de esa década maldita entre 1935 y 1945 acabaron por quitar la mancha que le perseguía. Es más, su proceso de “desnazificación” fue breve. Contó con el apoyo de Yehudi Menuhin, entre otros, para demostrar que su único motivo de actuar era la música y que, en muchas ocasiones, había arriesgado su propia seguridad en beneficio de sus colegas.

Terminamos como solemos hacerlo. Mostramos un vídeo en el que podemos verlo dirigir en un ensayo. Aunque no conozcamos el idioma, la cara y los gestos ayudan un poco a entender su forma de dirigir que, algunos, llegan a precisar de movimientos torpes pero que resaltan su dirección con todo. También con una web oficial, obviamente, realizada por admiradores del director alemán. Se puede leer en inglés y francés.