Recuerdo perpetuo(II)

Si hace cuatro días estábamos hablando aquí del homenaje que Operamania realizaba al gran tenor Luciano Pavarotti, fallecido el día 6 de septiembre de 2007, el mes de septiembre nos trajo la noticia del fallecimiento de Alfredo Kraus en 1999. Trece años y un recuerdo que me mantiene eterno a todos los niveles: local, con ese auditorio que se construyó en Las Palmas de Gran Canaria; nacional porque Kraus es uno de los grandes cantantes que ha tenido este país y,obviamente, universal porque el tenor ha sido un referente que ha actuado a un nivel considerable y con los más grandes cantantes. Aquí un ejemplo de una versión con María Callas.

Hablar de Alfredo Kraus es hacerlo de un tenor que ha logrado dar una imagen, una presencia en escena pero también fuera. Colaboró, aunque en menor medida, que otros cantantes, en popularizar la ópera pero tuvo otros méritos como lograr mostrarse como una persona de gran facilidad para explicar los prodigios del canto. A continuación os mostramos esa capacidad para enseñar y que ha hecho que haya contado con varios pupilos que han alcanzado éxitos posteriores.

Debutó en el Teatro Real de El Cairo en 1956 con las óperas Rigoletto y Tosca. Una carrera de 36 años en los escenarios hasta que, en 1992, cantaba La Favorita en el Teatro de la Zarzuela. Durante este tiempo logró hacerse un hueco con un repertorio en el que destacaba la amplia presencia de obras de bel canto o, incluso, cantó en Don Giovanni. De ese repertorio destacaría las obras que cantó también en francés: ese Werther es insuperable, Fausto o Roméo.

Alfredo Kraus nos legó, pues, un repertorio considerable, una capacidad para lograr una interpretación que roza la perfección y que está ahí en discografías, videotecas,etc.

 

Tributo a Alfredo Krauss