Voces magistrales: Dolora Zajick

Una vez más, quiero recurrir a los recuerdos de mis primeros días como aficionado a la ópera para tratar esta entrada con algo de estima personal. La primera vez que escuché/vi en una grabación a esta mezzosoprano fue en una “Aida” mítica en el Metropolitan Opera House(Plácido Domingo, Aprile Millo, Sherrill Milnes, Dolora Zajick).Aunque luego no he contado con muchas más versiones operísticas con D.Zajick, su imponente Amneris sigue en mi recuerdo y colocándola entre las grandes mezzosopranos, a la par con Fiorenza Cossotto.

Nacida en 1952 en Salem, Oregon pero creció en Nevada, donde empezó su carrera operística, primero como miembro del coro de Nevada. Estudió canto y se especializó en la Universidad de Nevada, siguiendo por la Manhattan School of Music y culminándolo con el San Francisco Opera Center y sus programas de formación. De ahí salió su debut como Azucena, en Il trovatore en 1986.

Desde entonces, su carrera ha sido pletórica con grandes éxitos destacando los roles verdianos y en los grandes teatros del mundo, prevaleciendo el Metropolitan Opera House, pero sin olvidar el pronto debut en Milán en 1987. Durante tres décadas ha ido acumulando un repertorio consistente pasando por Verdi, Mascagni,Bellini(mejor indicaríamos la Adalgisa, rol de “Norma”), Cilea, etc. En los últimos tiempos fue incorporando roles más complejos, destacando su entrada como Ortrud en el mundo wagneriano. También destaca su paso por el repertorio ruso desde bien pronto.

Aparte de su carrera operística, destacan otras dos facetas ligadas con su vocación musical:profesora de canto alentando el Instituto de Jovenes Voces Dramáticas y compositora, llegando a mostrar dos de sus trabajos: ““Roads to Zion“, dedicado a Santa Teresa de Ávila y “Birdsong”(y que, ya de paso, nos indica su aprecio por el tema de las aves y la cognitiva ornitológica)

Terminamos esta entrada con los dos clásicos de esta sección. La primera es la invitación a los lectores para que entren en la web oficial de Dolora Zajick, donde podrán saber más de esta mezzosoprano norteamericana. Una segunda invitación a acceder a la web de su Instituto(Institute for Young Dramatic Voices). Siguiendo en su línea formativa muy digna e interesante, os ponemos este vídeo de un masterclass para captar su estilo de enseñanza

Momentos memorables:C’en est donc fait… Salut à la France

Es “La fille du régiment”, de Gaetano Donizetti, una ópera llamativa, muy formada a base de pequeños grandes momentos en cuya cúspide está, claramente, el célebre “Pour mon âme“, pero sin olvidar otros instantes como la otra aria de Tonio “Pour me rapprocher de Marie“. Pero ello no quiere decir que Marie, la hija del regimiento, no tenga sus episodios de lucimiento como “Chacun lo sait, chacun lo dit”(la canción del regimiento), “Il faut partir”(al final del primer acto) y, sobre todo, este “Salût a la France” que, obviamente, entusiasmó al público asistente al Teatro Nacional de la Opéra-Comique en 1840. No es que fuera a considerarse en sí un leit-motiv pero también es cierto que Donizetti quiso acabar la ópera recurriendo a estas notas y a este entusiasmo, al que se unía la alegría de la feliz pareja.

En sí, aria en la que se percibe una fase más melódica en relación con una Marie más desanimada. Ella que quiere a Tonio se ve obligada a casarse con otra persona, por no hablar de echar de menos a sus compañeros del reglamento, cuando su vida era más feliz. En esa línea melódica participan los instrumentos de cuerda, destacando los dos grupos de violines y la de violonchelo para acentuar esa melancolía que tiene Marie. Los sonidos de un tambor militar la revitalizan, ya vemos una Marie más animada por reencontrarse con sus compañeros del regimiento, lo que se percibe en una mayor capacidad vocal(que no exigencia, que también tenía en ese primer momento que antes mencionábamos) y transmitiendo su nueva alegría, quién sabe si esperanza por poder cambiar su triste destino.

 

 

 

Aria Salût a la France

MARIE

C’en est donc fait
et mon sort va changer,
Et personne en ce lieu ne vient me protéger!
Par le rang et par l’opulence,
En vain l’on a cru m’éblouir;
Il me faut faire ma souffrance
Et ne vivre que de souvenir!
Sous les bijoux et la dentelle,
Je cache un chagrin sans espoir.
Ah!
A quoi me sert d’être si belle,
Lui seul, il ne doit pas me voir.
Ah!
Ô vous à qui je fuis ravie,
Dont j’ai partagé le destin.
Je donnerais toute ma vie
Pour pouvoir vous serrer la main!
Pour ce contrat fatal
Tout prend un aire de fête…
Allons, allons signer
Mon malheur qui s’apprête!

(Elle va pour sortir, mais s’arrête
tout à coupe en entendant au loin
une marche militaire; elle écoute
attentivement et avec joie)

Mais qu’entends-je au lointain? Ciel!
Ne rêve-je pas?
Cette marche guerrière…

(Elle ouvrit la fenêtre)

Ah! voilà bien leurs pas.
Oh! transport! oh! douce ivresse!
Mes amis, mes amis!
Souvenirs de jeunesse,
Revenez, revenez avec eux!

(Enthousiasmée)

Ah! salut à la France!
À mes beaux jours!
À l’espérance!
À mes amours!
Salut à la France!
À l’espérance!
À mes amis!
Salut à la gloire!
Voilà pour mon coeur,
Avec la victoire,
L’instant du bonheur!

SOLDATS
(Entrent tumultueusement de tous côtés
et se groupent autour de Marie)
C’est elle! notre fille!
Notre enfant! quel destin!
Tes amis, ta famille,
Te retrouvent enfin!

MARIE
Mes amis! mes amis!
Votre main! dans vos bras!
De plaisir, de surprise, ah!
L’on ne meurt donc pas!
O mes amis, ô mes amis!

SOLDATS
C’est elle! c’est elle!

MARIE
Salut à la France!

SOLDATS
Salut à la France!

MARIE
Salut à la gloire!

SOLDATS
Salut à la gloire!

Atril de honor: Simon Rattle

Simon Rattle es uno de los directores británicos más conocidos, con una presencia muy característica con la melena ya encanecida por los sesenta años. En un país con el prestigio del Royal Opera House Covent Garden, de la London Symphony Orchestra y los grandes directores como Georg Solti, Collin Davis,Neville Marriner e incluso directores extranjeros como Valery Gergiev, el talento de Rattle-aún siendo considerable- ha tenido un muro para una mayor consideración.

Sus primeros pasos se decantaron, a pesar de estudiar para piano y violín, por la percusión y, a medio plazo, se fue formando en el tema de dirección de orquesta hasta ganar el concurso internacional de dirección John Player en 1974. Su primer gran trabajo lo llevó a cabo en Bournemouth como director asistente. Tras la London Sinfonietta(orquesta de cámara que fue fundada en 1968), su primer gran trabajo fue en el City of Birmmingham Symphony Orchestra(CBSO) donde ejerció los principales roles entre 1980 y 1998. Allí vivió los grandes momentos de la orquesta como una serie de galas hacia el Milenio con música del siglo XX y el cambio de ubicación.

Aunque debutó con la dirección de la Berlin Philarmonic Orchestra en 1987, fue en 1999 cuando ya ejerció como director musical y que se extiende hasta 2018(fue renovado en 2008 por diez años pero en 2013 anunció que no seguiría más allá de 2018). Se pasó de ser casi mal recibido por una parte de la orquesta(parte prefería a Daniel Barenboim). Un trabajo arduo pero no exento de problemas con la prensa. Fue una época en la que también estuvo dirigiendo en Estados Unidos bajo el rol de director invitado. Entre sus hitos, pudo intervenir en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 con la dirección de la London Symphony Orchestra, de la que se hará cargo como director musical a partir de 2017.

La faceta discográfica es inmensa, un trabajo arduo con el que se ha ido labrando un prestigio más allá de sus interpretaciones y conciertos, por lo que implica de llevar a la posterioridad un legado.Otra característica es su repertorio extenso que abarca todo estilo dentro de la música clásica llegando hasta la música del siglo XX. Seria arduo indicar el volumen de grabaciones pero aquí va una enumeración.

Terminamos con el enlace que nos aporta Warner Music y que, en cierto sentido, ejerce como página oficial del director de orquesta británico. El vídeo con el que acaba esta entrada nos lleva al tema del cine, a la banda sonora de Indiana Jones desde el punto de vista orquestal y que nos lleva al gusto del director por abordar todo tipo de música.

Sobre la ópera: La evolución técnica de las grabaciones

Antes de la existencia de cualquier método técnico que permitia popularizar la música, las opciones de la gente se reducían a los conciertos(vamos, lo que sería el “live” de la época) y, en caso extremo y con buen conocimiento de solfeo, comprar las partituras y poder practicar normalmente con el piano.Ese último método era menos factible en determinados sectores que no tenían tales opciones.

A mediados del siglo XIX comenzaron los primeros inventos que pretendían grabar el sonido. Tras el autofonógrafo de Eduard Leon Scott, en cierto sentido rudimentario, llegó el fonógrafo que Thomas Alva Edison innovó a finales del siglo XIX y que tenía dos características importantes: “reproducía sonido”(ya que el invento de Scott grababa pero no reproducía) y se utilizó un material como la cera para grabar con un estilete el efecto de las vibraciones-en principio, fue estaño pero, al año ya funcionaba con el cilindro de la mencionada cera- y luego invertir el proceso si se deseaba escucharlo. Es de este modo cuando consiguió Enrico Caruso inmortalizar su voz. En cierto sentido dejaba la sensación de un sonido distorsionado. Otro inconveniente era la duración del cilindro de cera. Caruso abrió una puerta para llegar la música a todas las gentes. También, el cantante de ópera se veía en otro escenario diferente al del teatro: el estudio de grabación.

La evolución exigía otros métodos, otros materiales para llegar a la gente. A la par, en Alemania surgió el gramófono, que sería el origen del tocadiscos. La forma de grabar, unido a un coste más reducido del modo de copia hizo que este método nos llevara, con el tiempo al disco de vinilo, que acompañó las grabaciones de buena parte de la primera mitad del siglo XX. El formato del disco de vinilo, además vive fases en las que su uso se reducía con otras de “renacimiento”. Otros métodos con menos suerte fueron los magnetófonos y que, también, nos llevaron a otro formato más conocido como el cassette. Bobinas enrolladas y una cinta que pasa por un cabezal magnético y que permitía tanto la grabación como la reproducción. Personalmente, es un formato que me trae el recuerdo de un pasado de mi vida, ya que mi abuelo tenía uno pero, como todo lo que lleva un tipo de cinta de este tipo, acabó por desaparecer por el efecto del simple uso. El cassette, más popular y accesible fue el primer formato por el que comencé a escuchar ópera.

Disco vinilo de Rigoletto, primera ópera que escuché, si bien el formato, en verdad, fue el cassette.Imagen de www.com9.es

A principios de los ochenta llega la siguiente gran revolución con los discos compactos siguiendo un método de grabación digital. En esos años posteriores llega un proceso accesorio consistente en “remasterizar” versiones musicales, grabadas de forma analógica y pasarlas a digital. Así fue como se pudo disponer de las grabaciones de los grandes cantantes de la primera mitad del siglo(Maria Callas, Di Stefano, Tebaldi, De los Ángeles, Björling,etc) y que habían conocido el uso del disco de vinilo.En sí, era el formato del futuro por sus prestaciones durabilidad hasta que se dio el siguiente paso.

Aquí traigo otra versión en CD. Como les comentaba, se ve en una esquina las siglas ADRM que, en sí, nos indicaba que era una remasterización de analógico a digital, fue la época del AAD,ADD en los discos de CD.Foto de Amazon

Mientras que el CD o disco compacto iba generando un volumen considerable de grabaciones pasadas(las citadas remasterizaciones) y presentes(tanto en estudio de grabación como en el escenario de un teatro de ópera) se fue preparando el siguiente paso que sería la creación de archivos sonoros mp3 y que son un paso de nivel musical parejo pero una comodidad considerable(en especial, el tema del almacenamiento y el hecho de ser “portable” a todas partes). La ópera, como otras artes interpretativas, también salió ganando en popularidad con este salto.Irónicamente, se ha generado una corriente involutiva hacia el vinilo y el CD que ha generado, incluso, aparatos que permiten los cuatro modos de escuchar música(cassette,mp3,CD y tocadiscos), un ingenio que habría hecho las maravillas de cualquier compositor de mediados del siglo XIX y anteriores.

Momentos memorables: L’onore, ladri

La ópera cómica era la asignatura que Giuseppe Verdi no quería olvidar en un rincón tras aquel estreno de “Un giorno di regno” medio siglo antes. Aquella ópera no fue bien recibida y el compositor estuvo en un tris de abandonarlo todo y volver a su Roncole natal. Era la segunda composición tras “Oberto, conde di San Bonifazio” pero lastrado por su propio drama familiar(en el corto espacio de dos años fallecieron sus dos niños pequeños y su mujer, Margherita Barezzi). Dejó la comedia y se dedicó al drama. Dejó la obra cómica para su obra final pero con un encanto diferente, confiando en Arrigo Boito como libretista y en William Shakespeare y su obra “Las alegres comadres de Windsor”. No era el británico desconocido para Verdi, quien compuso Macbeth y Otello previamente.

Falstaff tiene ese punto de humor que, sin caer en la gracia fácil, se deja enredar con el paso de la obra. En este caso, el anciano y barrigudo Falstaff arremete contra Pistola y Bardolfo, sus dos compinches por negarse éstos a entregar dos cartas a Meg y Alice aduciendo el “honor” para no hacerlo. Dos cartas con los que Falstaff pretendía acercarse a ellas…y a su dinero.¿Qué es el honor?Para Falstaff, nada que le impida lograr sus objetivos. Sin duda, un particular alegato contra el honor.

En sí, es una aria de escena y, bien desarrollada por el barítono, sería de lujo. No nos olvidemos que, salvo momentos muy determinados, el último Verdi no era muy proclive a momentos de lucimiento de los cantantes y sí a mantener una coherencia musical en la estructura de sus últimas óperas.Esta aria tiene la particularidad de como se va incrementando el uso de los instrumentos de viento madera y luego metal a media que se va enfadando Falstaff.

Aria:L’onore, ladri

L’Onore! Ladri!
Voi state ligi all’onor vostro, voi!
Cloache d’ignominia,
quando, non sempre, noi
Possiam star ligi al nostro.
Io stesso, sì, io, io,
Devo talor da un lato
porre il timor di Dio
E, per necessità, sviar l’onore, usare
Stratagemmi ed equivoci,
Destreggiar, bordeggiare.
E voi, coi vostri cenci
e coll’occhiata torta
Da gattopardo e i fetidi sghignazzi
avete a scorta
Il vostro Onor! Che onore?!
che onor? che onor! che ciancia!
Che baia!
Può l’onore riempirvi la pancia?
No. Può l’onor rimettervi uno stinco?
Non può.
Nè un piede? No. Nè un dito?
Nè un capello? No.
L’onor non é chirurgo.
Che é dunque? Una parola.
Che c’è in questa parola?
C’è dell’aria che vola.
Bel costrutto!
L’onore lo può sentire chi é morto?
No. Vive sol coi vivi?…
Neppure: perchè a torto
Lo gonfian le lusinghe,
lo corrompe l’orgoglio,
L’ammorban le calunnie;
e per me non ne voglio!
Ma, per tornare a voi, furfanti,
ho atteso troppo.
E vi discaccio.

Olà! Lesti! Lesti!
Al galoppo! A galoppo!
Il capestro assai bene vi sta.
Ladri! Via! Via di qua!
Via di qua! Via di qua!

Sobre la ópera:la juventud perdida del doctor Faust

Escribía Rubén Darío aquello de “Juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver”, primeros dos versos del poema “Canción de otoño en primavera”. Casi un siglo antes, Johann Wolfgang von Goethe culminaba su extensa obra “Faust, eine Tragödie”, escrito en dos partes. En ella, un anciano doctor maldecía la ciencia, la fe, la misma paciencia. Había gastado toda su vida buscando el saber y, al final de sus días, deseaba terminar con su sufrimiento al comprobar que había desperdiciado su vida. Cuando en las imprecaciones pide al mismo Satán, aparece Mefistófeles dispuesto a darle lo que quiera al precio de su alma “ahí abajo”. Ni dinero, ni poder…Fausto sólo quiere juventud y los placeres que ésta proporciona.

En un breve momento de dudas, Mefistófeles observa que Faust queda parado y le muestra a una joven de la que queda prendado. Es Marguerite. Cesan las dudas al instante, firma y bebe la pócima que le dará nuevo vigor. Desde ese momento busca encontrar a la joven y la encuentra, La timidez de ella le arrebata el ánimo, queda prendado. Es el momento de demostrar un sentimiento olvidado y bien que lo hace, como vemos con un excepcional Nicolai Gedda.

Es el dúo de amor de Faust y Marguerite, una escena en el que él va poco a poco logrando convencer de su amor sincero a una Marguerite aún dubitativa. La escena de la margarita y ese “me quiere, no me quiere” es un ejemplo. La dulzura de ese “O nuit d’amour” es sublime…pero ella sigue temerosa, no quiere que le partan el corazón. Pero el amor ya está en el corazón de ella

 

Las desventuras de Marguerite la llevan a la locura(maldecida por Valentín, su moribundo hermano; maldita para Mefistofeles que la pretende horrorizar) y a la prisión por matar a su hijo. Faust la quiere rescatar de su condena con la ayuda de Mefistófeles, pero ella no quiere seguirle y ruega la salvación de su alma mientras Faust se desespera.

Voces magistrales: Roberto Alagna

A veces hay situaciones en el mundo de la ópera que llevan a dar una imagen poco afortunada de un cantante. En el momento de recibir aplausos o silbidos de los que pagan una entrada, hay cantantes que prefieren hacer de tripas, corazón y seguir cantando, olvidar ese presente doloroso;pero también hay otros que deciden salir de la escena indignados. Es lo que sucedió al tenor franco-italiano Roberto Alagna en el Teatro alla Scala de Milán en 2006 y por el que, por cierto, tuvo que dar más de una explicación.Todo ello en una época en la que, además, su relación con Angela Gheorghiu, aún siendo muy productiva, también era problemática para los que lo contrataban.

Pero comencemos por el principio. Nacido en 1963 en Clichy-sous-Bois, es un tenor franco italiano ya que sus padres eran emigrantes sicilianos. Autodidacta, pero con la ayuda del contrabajista Rafael Ruiz, sus orígenes musicales son bastante particulares: cantó en cabarets de joven, influenciado además por la gran película de Enrico Caruso se acercó a la ópera.Ganó un concurso musical Pavarotti en 1988 y debutó como Alfredo Germont en Glyndebourne. Desde ese momento su carrera fue creciendo, acudiendo a los grandes teatros, siendo el rol de tenor en La traviata como uno de sus primeros referentes. En lo personal, su primer bache llegó con el fallecimiento de su primera mujer, con la que tenía un hijo en los primeros años de carrera operística.

Dos años después se casó con la soprano Angela Gheorghiu con la que compartió presencias en los principales teatros pero también varios recitales. Trece años en los que ambos ligaron una relación musical importante. Sin embargo, su carrera atravesó otro mal momento como fue el hecho de descubrir un mal que tenía en la cavidad sinusal en 2007, un tumor que le fue extirpado pero, como comentó en entrevistas, le impedía un buen desarrollo en su ejercicio vocal. Recuperado, volvió con fuerza a los escenarios donde no puede dejar una imagen, en cierto sentido, injusta.

Su repertorio le ha permitido estar en una zona de cantantes cotizados(Verdi, Puccini,parte de repertorio francés,etc), además de una buena discografía que, además de las óperas, incluye recopilatorios de sus grandes papeles. Tiene pendiente en un par de años, así se desprende de varias entrevistas, su estreno en el Festival de Bayreuth con el rol principal en “Lohengrin”.

Terminamos con la visita clásica a su página oficial que aporta, en su apartado de vídeos, en sí interesantes-aunque hay que reconocer que hay que tener un buen nivel de francés-, eso sí, poco actualizados. Eso sí, pulsando sobre el icono de Facebook. El vídeo con el que concluyo la entrada puede que lo hayan visto o no en otras ocasiones. Si no lo han visto, disfrutarán de su interpretación del brindis de “Marina”, de Emilio Arrieta.

Momentos memorables: In questa reggia

Que la ópera es una unión de música y texto-en este caso, teatral-es sabido. En algunos casos, el conjunto melódico se potencia sobre el texto(aunque hay varios compositores que logran ese efecto, destacaría a Richard Wagner por su capacidad de lograr que se genere, desde el foso de la orquesta, un ambiente que envuelve al cantante; en otros,la música cede la importancia a lo que se cante (podíamos indicar, por ejemplo, el célebre “bel canto”, donde el cantante debe mostrar sus cualidades técnicas, que es lo que hará que se lleve el merecido aplauso o la más cruel crítica.

Pero, señores, llegamos a esta aria y vemos que la melodía es perfecta para describir el estado de Turandot a lo largo de su intervención(recuerdos, dolor, ira); que el texto escrito por Giuseppe Adami y Renato Simoni está plasmado de un modo que va in crescendo y, por supuesto, una intervención creíble de la soprano(en este caso, destacamos la figura de Eva Marton que ha llevado a la perfección este papel

La trama es sabida. Turandot es una princesa china que ha establecido lo siguiente: el que se quiera casar con ella debe pasar por tres enigmas, el acierto supone el premio de un matrimonio futuro imperial…o la muerte del candidato si sólo falla uno. Lo que nos puede parecer, en principio, algo muy trivial, chocante deja de serlo al entenderla: el recuerdo de su abuela, arrastrada por un extranjero tras ser vencido el reino, el dolor cargado de ira hace que insista en ese “Nadie me tendrá jamás” y, sobre todo, en ese “Non tentar la fortuna” para que nadie se siga arriesgando. Sin embargo, ese principe desconocido supera las tres pruebas y es cuando la ópera coge otro cariz, cuando el enigma se le vuelve en contra a Turandot.

En sí es una aria que va desde una melodía “lígera” al principio, pausada con breves intervenciones de los instrumentos de viento madera(fagot, oboe, clarinete,etc) para incidir en las partes más dolorosas de la narración, pero que coge fuerza cuando ese recuerdo, esa voz de su abuela le lleva a imponerse(y ya es difícil)a la propia orquesta con ese desgarrador “mai nessun m’avrà”. Si le añadimos la intervención del príncipe desconocido como respuesta, tenemos una escena que se interioriza en el espectador.

Aria: In questa reggia

TURANDOT
In questa Reggia,
or son mill’anni e mille,
un grido disperato risonò.
E quel grido,
traverso stirpe e stirpe
que nell’anima mia si rifugiò!
Principessa Lo-u-Ling,
ava dolce e serena che regnavi
nel tuo cupo silenzio
in gioia pura,
e sfidasti inflessibile e sicura
l’aspro domino,
oggi rivivi in me!

FOLLA
Fu quando il Re dei Tartari
le sette sue bandiere dispiegò.

TURANDOT
Pure nel tempo
che ciascun ricorda,
fu sgomento e terrore
e rombo d’armi.
Il regno vinto! Il regno vinto!
E Lo-u-Ling, la mia ava,
trascinata
da un uom come te, come te
straniero,
là nella notte atroce
dove si spense la sua fresca voce!

FOLLA
Da secoli ella dorme
nella sua tomba enorme.

TURANDOT
O Principi,
che a lunghe carovane
d’ogni parte del mondo
qui venite a gettar
la vostra sorte,
io vendico su voi, su voi,
quella purezza,
quel grido e quella morte!
Quel grido e quella morte!
Mai nessun m’avrà!
Mai nessun, nessun m’avrà!
L’orror di chi l’uccise
vivo nel cuor mi sta.
No, no! Mai nessun m’avrà!
Ah, rinasce in me l’orgoglio
di tanta purità!
Straniero! Non tentar la fortuna!
Gli enigmi sono tre,
la morte una!

CALAF
No, no!…
Gli enigmi sono tre,
una è la vita!

TURANDOT
No! No!…
Gli enigmi sono tre,
la morte una!

CALAF
Gli enigmi sono tre,
una è la vita!

Atril de honor: Neville Marriner

Una vez más, comienzo una entrada dedicada a un artista de la ópera con el primer recuerdo que tengo: una grabación de “Las bodas de Fígaro” que una conocida editorial vendió y que contaba con Neville Marriner como director y su mítica presencia con la St. Martin in the Fields Academy, una orquesta fundada por él en 1956. Van Dam, Hendricks, Raimondi o Baltsa fueron los intérpretes de aquella versión.

Nacido en Inglaterra en 1924, estudió para una carrera dedicada a la música en el Royal College of Music para interpretar el violín. Tras la segunda guerra mundial, donde estuvo alistado – por cierto, herido-, siguió con su recorrido por la música, acudiendo también al conservatorio de París. También acudió a Estados Unidos, a Maine, para formarse como director de orquesta con Pierre Monteux. Ya había interpretado con su violín dentro de la Jacobean Ensemble.

Desde 1956 y casi durante cuatro décadas ligó su destino al de la Academia Saint Martin-in-the-Fields, del que fue director y también presidente en vida desde 1994.Solicitado como director musical de la iglesia de Saint Martin-in-the-Fields, creó una orquesta de cámara que, con el tiempo, se acabó convirtiendo en una orquesta como tal, pero también especializada en música barroca y clasicismo(entendiéndose como tal la época de Mozart, Beethoven,etc). Con esta orquesta y bajo el paraguas de Decca y, especialmente, Philips Classics, se producen la mayoría de las grandes grabaciones.

Pero no todo fue esta orquesta, también dirigió la orquesta de cámara de Los Ángeles(1969-1977), la Orquesta Sinfónica de Minneapolis(1977-1986) y la Orquesta Sinfónica de la Radio en Stuttgart(1983-1989). Otro tema destacado es encargarse de la banda sonora de “Amadeus” porque el genio de Salzburgo es uno de los grandes compositores en los que se especializó Neville Marriner. Fue escogido por varios teatros como director invitado.

La discografía que deja es considerable, especialmente, con su “Academia”. Como escribíamos antes, Mozart es un referente pero también, Bach, Beethoven, Vivaldi, Rossini(en menos grado),Haydn,Haëndel,etc. Eso sí, apenas toca la ópera, decantándose por la instrumental.  Ostenta el rango de Sir desde 1985.

Terminamos esta entrada con una recomendación para ver la web oficial de la Orquesta Saint Martin-in-the-Fields

Momentos memorables: Cessa di più resistere

La primera versión que cayó en mi mano de “El barbero de Sevilla” me pareció buena hasta que tuve en mi poder otra de Francisco Araiza que contaba con esta aria. Sí, me llamó la atención porque, entre medias, vi la version con Prey, Alva y Teresa Berganza. Es decir, de tres diferentes modos de escuchar esta ópera de Rossini, había una más completa que las otras dos . En cierto sentido, el aria en su parte final es más complejo pero me sorprendía que algunos tenores prefirieran, en su versión grabada en estudio, limitar su papel en la ópera. Esta aria tiene su encanto con la presencia de un personaje que, durante la ópera, ha distado de tener buenos instantes de lucimiento personal. La escena que, por tanto, se corta a veces es importante pues vemos a un conde que se ha mostrado ya ante Rosina e indignado ante Bartolo. Lo único que queda curioso, llamativo, es ver al Conde abrazar y hacer soñar a Rosina con un amor fiel…teniendo en cuenta lo que sucede en el “segundo” libro de Beaumarchais, “Las bodas de Fígaro” cuando la Condesa Almaviva es aquella Rosina ya casada.

Lo primero que nos encontramos es cierta familiaridad de “Cessa di più resistere” con “Nacqui all’affanno” de “La Cenerentola”, del mismo autor. Dicho eso, hay una primera parte como se diría más “majestuosa” pero donde ya comienza el tenor a tener que asumir que su voz es fundamental en este momento a la hora de asumir esos melismas en varias fases antes de llegar al momento cumbre(“Ah, il più lieto, il più felice” donde ya comenzamos a sentir la mencionada similitud con la escena final de “La cenerentola” y donde se termina de lucir el tenor, cuando canta primero siguiendo la línea que llevaba con cierta preocupación por lograr la debida coloratura y, posteriormente, añadirle una cierta destreza nada desdeñable.

Escena: Cessa di più resistere

Cessa di più resistere,
di più resistere,
non cimentar
mio sdegno.
Spezzato è il gioco indegno
di tanta crudeltà.
Della beltà dolente,
d’un innocente amore
l’avaro tuo furore più
non trionferà!

E tu, infelice vittima
d’un reo poter tiranno,
sottratta al giogo barbaro,
cangia in piacer
l’affanno
e in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà,
in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà!

Cari amici…

CORO
Non temete, non temete!

CONTE
Questo nodo…

CORO
Non si scioglie, non si scioglie,
sempre a lei vi stringerà!

CONTE
Ah, il più lieto, il più felice
è il mio cor
de’ cori amanti!
Non fuggite, o lieti istanti
della mia felicità!

CORO
Annodar due cori amanti
è piacer che egual non ha.