Momentos memorables:coro a bocca chiusa Madama Butterfly

El fabuloso fracaso de “Madama Butterfly” en 1904 generó una serie de mejoras en la ópera y que supusieron un gran éxito en el reestreno y, sobre todo, una posterioridad en algunos de esos fragmentos. En la cabecera de estas mejoras está el célebre añadido del aria de tenor “Addio, fiorito asil”, que facilitó que los cantantes acogieran un rol tan antipático como Pinkerton. Otra mejora importante fue partir en dos el acto segundo, generando de ahí el tercer acto final cuando se culmina la ópera con el terceto(Suzuki,Sharpless, Pinkerton),el mencionado aria y la aparición de Kate, esa mujer americana cuya mención mete Puccini en el primer acto. El final consabido es triste: la joven Cio-Cio-San decide quitarse la vida al ver como le quitaban el hijo, su único motivo de vida. Esa separación del acto segundo en dos(en algunos lados se ve como segunda parte del segundo acto o tercera temporada) se culmina con un coro de pescadores a bocca chiusa, a boca cerrada, como una especie de susurro y con el que, como escribíamos, termina el acto II mientras Madama Butterfly acuesta a su hijo, esperando la llegada de Pinkerton.

Musicalmente, llama la atención el uso del pizzicato en los violines mientras las voces de tenores y sopranos del coro van llegando a nuestros oídos como si estuviera a cierta lejanía.Los músicos encargados de las flautas acompañan a los violines. En sí, quien acompaña las voces del mencionado coro a bocca chiusa es un instrumento de cuerda llamado viola de amor.Puccini quiso, en esta escena inocente de unos simples pescadores con su faena, recordarnos el tema de la carta que, unos instantes antes, leyeron Madama Butterfly y Sharpless y, por tanto, recordarnos que si el barco de Pinkerton ha llegado a la isla es para dejar a la joven. Para no cantar de forma clara un texto determinado, esta bocca chiusa tiene el encanto de decir mucho sin apenas esbozar una sílaba.