Momentos memorables:Pour me rapprocher de Marie

Aunque no me olvido de la escena más conocida de “La fille du Régiment”, de Gaetano Donizetti(Ah, mes amis…Pour mon âme), considero primordial introducir en esta sección la célebre romanza “Pour me rapprocher de Marie“, cantada igualmente por Tonio, rol que desarrolla el tenor-en esta ocasión, Juan Diego Florez- en el segundo acto. Marie, acogida desde que era un bebé por el regimiento donde estaba antaño su padre, ha sido reclamada por su tía, la marquesa de Berkenfield(aunque luego se sabrá que es su madre en realidad) para que vaya a vivir con ella. Tonio, que se había enamorado de Marie en el regimiento(bueno, cuando os ponga la citada “ah, mes amis” lo explicaré mejor) llega hasta el palacio con intención de abrir su corazón a la marquesa, lograr que ella acepte que se pudieran casar Tonio y Marie.

Esta bellísima aria nos muestra un Tonio desesperado. Está ante su última oportunidad de convencer a la marquesa para que acepte que Marie le quiere a él. Como si estuviese leyendo una carta, la música cede su espacio de gloria a unas palabras que emocionan y que alcanza la mayor cumbre con ese “Lorsqu’à l’espoir man coeur se livre” en el que se rompe un poco la línea que llevaba la aria y que la acerca a ese final angustioso de alguien que preferiría “dejar de vivir” si no pudiese amar. Sin duda, un aria en el que la belleza literaria supera a la musical porque, seguro, volverá a escucharla para seguir captando más matices a una gran declaración de amor por una persona(que no a una persona, pues no se dirige el aria expresamente a la amada).

Aria: Pour me rapprocher de Marie

Pour me rapprocher de Marie
Je m’enrôlai, pauvre soldat.
J’ai pour elle risqué ma vie,
Et je disais dans les combats:
Si jamais la grandeur enivre,
Cet ange qui m’a su charmer, ah!
Il me faudrait cesser de vivre,
S’il me fallait, cesser d’aimer!
Tout en tremblant, je viens, madame,
Réclamer mon unique bien!
Si j’ai su lire dans son âme,
Mon bonheur est aussi le sien!
Lorsqu’à l’espoir man coeur se livre,
Sa voix saura vous désarmer. Ah!
Il me faudrait cesser de vivre,
S’il me fallait cesser d’aimer.