Momentos memorables:Mi chiamano Mimì

“La bohème”, la obra compuesta por Giacomo Puccini, tiene como fundamental virtud de su éxito la sencillez y belleza de sus melodías. Desde hace años, la considero como la más idónea para que la gente que no sepa de este mundo comience a entrar en él con una ópera “amiga”. Varios de esos fragmentos irán desfilando por aquí, por esta sección de “Momentos memorables” como lo hacen los soldados del acto II para que vayan cogiéndole gusto por un mundo de grandes pasiones y bellas notas.

En esta ocasión, hemos escogido la aria que canta la soprano(en esta ocasión la voz espléndida de Mirella Freni) en el primer acto; en ese momento, Mimì y Rodolfo se conocen en el ático que el poeta comparte con Marcello, el pintor. El flechazo es inmediato, Mimì, tras perder la llave de su casa, sopla de forma indisimulada su vela y se quedan ambos a oscuras buscando la llave. Rodolfo, tanteando en la oscuridad, coge la mano fría de Mimì (“Che gelida manina”) y se presenta posteriormente(“Chi son?sono un poeta”) y la invita a presentarse.

La aria tiene dos partes que se cortan en la simple respuesta de Rodolfo cuando ella le pregunta si lo entiende. En esa primera parte, comenta que se dedica a bordar y a disfrutar de la poesía con un lirismo precisamente poético(“Mi piaccion quelle cose…”). Tras la respuesta de Rodolfo, volvemos a encontrar una belleza que va en la misma línea pero que, por momentos, la supera(“Ma quando vien lo sgelo…”).  Esa sencillez de Mimì se traduce a la perfección en una música que acompaña en la misma línea y que, digamos, nos prepara, tras un breve diálogo a ese gran “O soave fanciulla” con el que termina el primer acto de esta bella ópera.

Aria: Mi chiamano Mimì

Mi chiamano Mimì,
ma il mio nome è Lucia.
La storia mia è breve.
A tela o a seta
ricamo in casa e fuori…
Son tranquilla e lieta
ed è mio svago
far gigli e rose.
Mi piaccion quelle cose
che han sì dolce malìa,
che parlano d’amor,
di primavere,
che parlano di sogni
e di chimere,
quelle cose che han nome poesia…
Lei m’intende?

RODOLFO
(conmovido, afirma)
Sì.

MIMÌ
Mi chiamano Mimì,
il perché non so.
Sola, mi fo il pranzo
da me stessa.
Non vado sempre a messa,
ma prego assai il Signore.
Vivo sola, soletta
là in una bianca cameretta:
guardo sui tetti e in cielo;
ma quando vien lo sgelo
il primo sole è mio
il primo bacio dell’aprile è mio!

Germoglia in un vaso una rosa…
Foglia a foglia l’aspiro:
Cosi gentile
il profumo d’un fiore!
Ma i fior ch’io faccio,
ahimè,
il fior ch’io faccio
ahimè! non hanno odore.
Altro di me non le saprei narrare.
Sono la sua vicina
che la vien fuori d’ora a importunare.