Momentos memorables:In diesen heil’gen Hallen

Posiblemente, alguien que siga esta sección se habrá percatado que no he puesto aún algún fragmento de “La flauta mágica”(Die Zauberflöte). Más todavía si observa que mi primera elección para esta sección no sea el célebre “Der Hölle Rache” de la malvada Reina de la Noche, madre, a su vez, de Pamina. Esta aria, en el segundo acto de la ópera que compuso W.A. Mozart, se canta a continuación de aquélla. Esa venganza que canta la Reina de la Noche(y que, obviamente, pondremos en un futuro no muy lejano) “no cabe en estas salas del saber” como bien dice un Sarastro- del que es conocido el hecho de que Mozart pensó  en Ignaz van Born para el rol del Gran Sacerdote- que se muestra magnánimo. Las dos escenas son tan opuestas que podríamos de hablar de ese negativo que es la aria de la Reina de la Noche, basada en el repudio de la madre a la hija si no la venga, comparada con esta aria de Sarastro, sobria, donde el amor y el perdón son los argumentos  que esboza a una Pamina aún sobresaltada. Donde la música y una voz de bajo pone casi cierta majestuosidad a cada palabra que canta este personaje.

Es evidente que “La flauta mágica”-aparte de historias como la de Papageno y Papagena- es una apuesta clara por lo masón, es una iniciación que realiza Tamino. A pesar de eso-por las dudas que pudiera acarrear,lo que me extrañaría-, escuchar esta aria es algo que va más allá de ser memorable, es recomendable. Personalmente, es de esas arias  que suelo escuchar en esos instantes en los que sabes que la ira puede jugar una mala pasada. Sin duda, un poderoso “calmante” que, en esta ocasión, viene de la voz de un inmenso Kurt Moll.

Aria:In diesen heil’gen Hallen

In diesen heil’gen Hallen
Kennt man die Rache nicht,
Und ist ein Mensch gefallen,
Führt Liebe ihn zur Pflicht.
Dann wandelt er an Freundes Hand
Vergnügt und froh ins bess’re Land.
In diesen heil’gen Mauern,
Wo Mensch den Menschen liebt,
Kann kein Verräter lauern,
Weil man dem Feind vergibt.
Wen solche Lehren nicht erfreun,
Verdienet nicht ein Mensch zu sein.