Momentos memorables:Ch’ella mi creda

Aunque breve, esta pequeña aria junta dos aspectos que le confieren gran belleza:el tema de la redención y el del amor. Para entender un poco de qué va el asunto de la redención, sólo hay que recordar que Minnie es una joven que enseña a unos buscadores de oro durante sus descansos en una taberna.En sus enseñanzas, que se sienten en el primer acto, indica a sus alumnos una frase que nos va a acompañar a lo largo de la ópera: “no hay en el mundo un pecador a quien no se abra una vía de redención“. Irónicamente, se enamora de un vaquero, Dick Johnson, que, en realidad, es un prófugo jefe de bandoleros llamado Ramerrez. En ese segundo acto en el que él desvela la verdad, vemos como ella pasa de querer echarlo de su choza…a intentar protegerlo del pérfido sheriff Jack Rance. En ese tercer acto es cuando llegamos a este momento en que Ramerrez es cogido por Rance. Condenado a muerte, canta esta aria que contiene, cómo el cantante dice, un favor y una promesa . El favor, que es que ella no sepa cómo ha muerto él y que crea que está libre y lejos en una nueva vía de redención, lo percibimos al principio  para ir creciendo en intensidad cuando las palabras se dirigen hacia su amada Minnie. El final es feliz y ella aparece en el momento anterior de ejecutarlo y logra convencer a cada uno de los buscadores de oro y alumnos esa suprema lección de amor que hemos citado de ese primer acto.

Aria: Ch’ella mi creda

Ch’ella mi creda libero e lontano,
sopra una nuova via di redenzione!…
Aspetterà ch’io torni…
E passeranno i giorni,
ed io non tornerò…
Minnie, della mia vita unico fiore,
Minnie, che m’hai voluto tanto bene!…
Tu, della mia vita, mio solo fior!!