Momentos memorables: Va, pensiero

Aunque Giusseppe Verdi logró aportar en varios coros y escenas de sus primeras óperas su sentimiento italiano en pleno proceso unificador, “Va,pensiero” es, seguramente, la más conocida del mundo de la ópera, trascendiendo más allá  de los teatros de ópera su popularidad cuando cantantes tales como Nana Mouskouri la adaptó, por ejemplo. El celebre coro de los esclavos hebreos tuvo el merecido reconocimiento del público milanés en su estreno y lo sigue generando cada vez que es representado. Incluso, en el homenaje póstumo que recibió el compositor, la pieza que sonó fue este coro que conjuga lo melódico con fases de gran pasión  en las que muchos italianos consideraron como propia en pos de esa unificación que aún tardaría unos años en lograrse.Especialmente emotivo es ese “Oh, mia bella patria, si bella e perduta” en la que los milaneses se veían reflejados en su situación ante la fuerza dominadora en aquella época en la Lombardía.

Situado en el tercer acto de la ópera Nabucco, los esclavos hebreos están presos junto al Río Eufrates, en Persia. Condenados a muerte por Nabuconosor, rey de Babilonia- que ha sido inducido por la malvada Abigaille-rememoran su patria. Es un coro que, desde el principio, genera un estado de ánimo muy alejado de la tristeza de su argumento.

Coro: Va,pensiero

Va’, pensiero,
sull’ale dorate;
va’, ti posa
sui clivi, sui colli,
ove olezzano
tepide e molli
l’aure dolci
del suolo natal!
Del Giordano
le rive saluta,
di Sionne
le torri atterrate…
Oh mia patria
sì bella e perduta!
Oh membranza sì cara e fatal!
Arpa d’or
dei fatidici vati,
perché muta
dal salice pendi?
Le memorie
nel petto raccendi,
ci favella del tempo che fu!
O simile di Sòlima ai fati
traggi un suono di crudo lamento,
o t’ispiri
il Signore un concento
che ne infonda
al patire virtù!