Momentos memorables: Una furtiva lagrima

Un bonito ejemplo para comprender que no todo en las óperas acaba mal es que hay obras como la de Donizetti, “L’elisir d’amore”, que tiene un bonito y feliz final(salvo para el pretencioso Belcore,claro). Eso sí, al joven enamorado Nemorino le cuesta llegar al corazón de su amor platónico, Adina. Ella, sin embargo, no accedía a ese amor. Confiando en un charlatán medico ambulante como es Dulcamara, cree comprar un elixir de amor. Dañado en su amor, cruelmente humillado quiere meterse a soldado por conseguir algo de dinero para comprar otro elixir. Desconoce que se ha convertido en un heredero de rica fortuna y se ve rodeado de mujeres que intentan seducirlo, sabiendo su nueva situación mas él cree que se debe al elixir; en ese momento, Adina lo ve y comienza a sentir un sentimiento de haberlo tratado mal…que empieza a amarlo, ignorante también de la riqueza del joven Nemorino, creyendo que esas mujeres se habían enamorado de él.

Tras una breve escena de Adina con Dulcamara, con el escenario vacío es cuando nos llega el momento de disfrutar de esta aria que comienza con el uso del arpa para separar el momento anterior de éste que es diferente en todos los aspectos. Sobre todo, logra trasladar al espectador una música, un tono pausado gracias al fagot que, poco a poco, nos lleva a ese personaje que sólo ansía “confundir sus suspiros con los míos”. Tras una breve diálogo con Adina se llega al momento en que ella le reconoce que le quiere, de ahí al final, sólo queda ese final alegre por todos conocido.

Aria: Una furtiva lagrima

Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò…
quelle festose giovani
invidiar sembrò…
Che più cercando io vo?
M’ama, lo vedo.

Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!..
Co’ suoi sospir confondere
per poco i miei sospir!…
Cielo, si può morir;
di più non chiedo.


  • Aldagracio Becerra

    Hello, There is a interesting piano karaoke version, with score guide.