Momentos memorables: Un bel dì vedremo

Pocas arias hay como esta “Un bel dì vedremo” que logren transmitir con tanta intensidad toda la esperanza de un personaje similar a éste. Cio Cio San o, más conocida, como Madama Butterfly es una geisha que ha sido casada por un teniente de la marina estadounidense, Pinkerton, al estilo que, como cantaba este personaje en el primer acto, era:“así la esposo al estilo japonés, por 999 años con derecho a romper cada mes”. No vamos a negar una evidencia clara: que el rol de Pinkerton no es precisamente agradable para el tenor y sólo ese arreglo de darle el “Addio fiorito asil” en el tercer acto intenta minimizar la imagen de un personaje que, ya en el primer acto, brindaba por el día en que “se case con una verdadera esposa americana” y que, en el segundo, deja abandonada a la pobre geisha. Como acertadamente comentaba el cónsul Sharpless, había que tener cuidado con la muchacha-recordemos que se menciona en el libreto que tiene quince años- pues ella sí creía en la ceremonia. Este aria con el que, prácticamente, comienza el acto II de la ópera, con ella abandonada, a la absurda y triste espera de la nidada del petirrojo, llegamos a este momento mágico. Ella, hace caso omiso de su realista criada, y explica ilusionada como llegará el barco un día, como será el encuentro con Pinkerton, todo rodeado de una emoción de un sueño lleno de ilusión pero dolorosamente irreal. Ello no quita que sea musicalmente maravilloso y que atrapa al que lo oiga.

Aria: Un bel dì vedremo

Un bel dì, vedremo
levarsi un fil di fumo
dall’estremo confin del mare.
E poi la nave appare.
Poi la nave bianca
entra nel porto,
romba il suo saluto.
Vedi? È venuto!
Io non gli scendo incontro.
Io no.
Mi metto là sul ciglio del
colle e aspetto,
e aspetto gran tempo
e non mi pesa, la lunga attesa.
E uscito dalla folla cittadina
un uomo, un picciol punto
s’avvia per la collina.
Chi sarà? chi sarà?
E come sarà giunto
che dirà? che dirà? Chiamerà
Butterfly dalla lontana.
Io senza dar risposta
me ne starò nascosta un po’ per celia…
e un po’ per non morire
al primo incontro,
ed egli alquanto in pena chiamerà, chiamerà:
piccina mogliettina olezzo di verbena,
i nomi che mi dava
al suo venire

Tutto questo avverrà, te lo prometto.
Tienti la tua paura,
io con sicura fede
l’aspetto.

  • Eduardo

    buenos días,
    podríais colgar también un video de la Callas interpretando este aria, en mi opinión, es quien mejor la interpreta

  • fernando jesus cansado

    He estado buscando pero cuesta encontrar. Para que nuestros amigos de Operamanía puedan escuchar a María Callas: