Momentos memorables: Terceto Oronte-Giselda-Ermitaño

Cuando una persona escucha este fragmento por primera vez y sabe que es de un compositor que apenas llevaba unas pocas óperas compuestas, que su mayor éxito ocurrió en la anterior, piensa que su futuro será esplendoroso. Tras el éxito de Nabucco, Verdi emprendió la siguiente labor con “I lombardi alla prima crociata”, sobre las cruzadas hacia Tierra Santa. Contó además con un libreto de Temistocle Solera a pesar de las tiranteces entre compositor y libretista en la ópera babilónica. Comenzaba esos años de galera, ese periplo de ópera que, quizás, no pudieron tener el trabajo elaborado que sí tuvieron las compuestas ya en la segunda mitad de la vida del compositor. Aunque se puede sentir en la ópera escenas de cierta belleza e intensidad, ésta es una de las que se quedan grabadas. En ella, un malherido Oronte, enamorado de Giselda-a más inri, hija del “duce” cruzado Arvino que lo hiere-, es bautizado por un ermitaño que es, precisamente el exiliado Pagano que se exilió a esa caverna donde los dos amantes llegan. Piedad y un amor celestial se cruzan en esta escena creando un ambiente de gran belleza.

Este terceto junta tres roles perfectos y ligados,lo que se percibe con toda claridad cuando llega a la mención a los ángeles, como comentaré después. El violín obbligatto o, para entendernos, “solista”, que fue el protagonista del preludio previo a esta escena continúa en esta escena para acentuar las palabras del moribundo Oronte mientras la orquesta asume el acompañamiento de Giselda y el ermitaño. El arpa asume el papel “celestial” cuando el ermitaño apela a los ángeles(Sperate!… un dì fra gli angeli Di gioia avrà mercé!) mientras Oronte y Giselda desean poder amarse aunque sea en el cielo( OR: In ciel t’attendo/GIS: perquè gli angeli mi vietan), siendo el momento cumbre de esta escena.

Escena: terceto Oronte-Giselda-Ermitaño

GISELDA
Or non più dinanzi al cielo
È delitto il nostro amor!
Vivi… ah vivi!…

ORONTE
Al petto… anelo
Scende insolito… vigor!
Qual voluttà trascorrere
Sento di vena… in vena!

(A Giselda)

Più non mi reggo… aitami…
Io ti discerno appena!

GISELDA
Deh non morire! attendimi,
O mia perduta speme!
Vissuti insiem nei triboli,
Noi moriremo insieme.

EREMITA
L’ora fatale ed ultima
Volga le menti a Dio;
Si avvivi il cor d’un palpito
Solo celeste e pio.

ORONTE
T’accosta!… oh nuovo incanto!
Bagnami col tuo pianto…
In ciel ti attendo… affrettati…
Tu… lo schiudesti a me.

GISELDA
Donna che t’amò tanto
Puoi tu lasciar nel pianto?
Perché mi vietan gli angeli
Il ciel dischiuso a te?

EREMITA
Se qui l’amor di pianto
Ebbe mercé soltanto,
Sperate!… un dì fra gli angeli
Di gioia avrà mercé!

  • Fernando Jesús Cansado Martíne

    Traducción by Kareol
    GISELDA
    ¡Ahora ya no es pecado,
    ante el Cielo, nuestro amor!
    ¡Vive… ah, vive!…

    ORONTE
    ¡A mi pecho… un hálito extraordinario…
    me infunde vigor!
    ¡Qué deleite notar
    cómo avanza a través de mis venas!

    (A Giselda)

    ¡No puedo más… ayúdame…
    apenas te veo!

    GISELDA
    ¡Ah, no te mueras, espérame!
    ¡Oh, mi esperanza perdida!
    Hemos vivido juntos nuestra tribulación,
    juntos también moriremos.

    EREMITA
    Que en esta hora fatal y postrera
    vuestras almas se vuelvan a Dios.
    Que vuestro corazón se anime de un palpitar
    celeste y piadoso.

    ORONTE
    ¡Acércate!… ¡Oh, nuevo encanto!
    Báñame con tu llanto…
    En el Cielo te espero… no tardes…
    Tú… lo abriste para mí.

    GISELDA
    ¿La mujer que tanto te amó
    podrías dejarla envuelta en el llanto?
    ¿Por qué me rechazan los ángeles
    si el Cielo a ti se abre?

    EREMITA
    Si aquí vuestro amor,
    sólo logró llanto como premio,
    ¡Esperad… pues un día entre los ángeles
    de alegría encontrará merced!