Momentos memorables: Soave sia il vento

Es difícil encontrar en la ópera un terceto de semejante belleza y armonía como este “Soave sia il vento” que Wolfgang Amadeus Mozart compuso para “Così fan tutte”, una bonita y divertida ópera que tuvo unos “hermanos” despiadados en lo que se refiere a fama(Don Giovanni, Las bodas de Fígaro o La flauta mágica). A veces catalogada como la menor de las óperas compuestas con la colaboración de Lorenzo da Ponte como libretista, “Così fan tutte” tiene esa gracia que le hace merecedora de mejor suerte. Varias arias que tendrán cabida en esta sección ceden el espacio para recordar, primero, este brillante terceto. Ante todo, quiero recomendaros escuchar este fragmento dos veces: por un lado, abstraerse de las voces para estar pendiente de la música, cómo se desliza como si fueran tenues olas de la mar; por otro lado, pensar en el modo de cantar de los tres personajes(una soprano, una mezzosoprano y un bajo) como Mozart juega con el modo de dar protagonismo a cada uno de los intérpretes en diferentes momentos del terceto.

Sobre el tema argumental hasta llegar a este punto os cuento que Guglielmo y Ferrando creen en la fidelidad de sus parejas pero su amigo, Don Alfonso, no las tiene todas consigo y les propone una apuesta: deberán fingir la partida aprovechando su condición de militares y hacerse pasar por otras personas para cambiar de pareja. En este punto, ya han marchado ambos al campo de batalla y se quedan mirando, como se va la barca, tanto Fiordiligi como Dorabella mientras Don Alfonso sigue la corriente con fingida consternación.

En sí, poco más hay que decir de este armoniosa escena que suele ser una de las más mencionadas de esta ópera.

Escena: Soave sia il vento

FIORDILIGI, DORABELLA,
DON ALFONSO
Soave sia il vento,
tranquilla sia l’onda,
ed ogni elemento
benigno risponda
ai nostri desir.
Soave sia il vento(rep)


  • fernando jesus cansado

    FIORDILIGI, DORABELLA,
    DON ALFONSO
    Que sea suave el viento,
    tranquilas las olas,
    y que todos los elementos
    benignos respondan
    a nuestros deseos.