• Fernando Jesús Cansado Martíne

    (traducción by Kareol)

    TONIO
    ¿Se puede? ¿Se puede?
    Señoras, señores, discúlpenme
    si me presento a mí mismo.
    Soy el Prólogo.
    En escena, otra vez,
    las antiguas máscaras
    introduce el autor, en parte,
    queriendo restaurar la vieja usanza,
    y a ustedes me envía, de nuevo.
    Pero, no para decirles, como antes:
    “¡Las lágrimas que derramamos
    son falsas!
    ¡De los sufrimientos
    de nuestros mártires no se alarmen!”
    No, no.
    El autor, al contrario,
    ha intentado aprehender
    un trozo natural de la vida.
    Su máxima es que el artista
    es un hombre y, es para él, como tal,
    para quien debe escribir.
    Por ello se inspira en la realidad.
    Un nido de recuerdos,
    en el fondo de su alma,
    un día decidió cantar, y,
    con lágrimas verdaderas los escribió
    y, suspiros y sollozos
    le marcaban el compás.

    Así, verán amar,
    tal como se aman los seres humanos,
    verán del odio los tristes frutos.
    De dolor, espasmos,
    ¡gritos de rabia oirán, y cínicas risas!
    Y, ustedes, más que nuestros
    pobres gabanes de histriones,
    nuestras almas consideren,
    pues somos hombres y mujeres
    de carne y hueso,
    y de este huérfano mundo,
    como ustedes, respiramos igual aire!
    El concepto les he dicho;
    ahora, escuchen
    cómo se desenvuelve.

    (gritando hacia la escena)

    ¡Vamos! ¡Comenzad!