Momentos memorables: Salut! Demeure chaste et pure

Faust, el anciano que vende su alma para conseguir la juventud, está prendado de Marguerite. La vio tentado por Mefistófeles(acto I), la vio que tenía cierta tirantez para aceptar su brazo para el baile(acto II). Solo, ante la morada donde habita Marguerite, siente Faust que el amor invade todo su ser. Es una de las escenas más bonitas y emotivas de esta ópera. En sí, el amor de Faust y Marguerite es casi imposible: el dúo posterior de ese mismo acto; luego la escena del acto IV con la locura de ella cuando es maldecida por su hermano Valentin, herido mortalmente por Faust. A pesar de una relación que el destino juega con ella, el amor de Faust sí que se puede considerar sincero, quizás porque viene de una “segunda oportunidad” que Mefistófeles le ofrece.

Musicalmente, nos encontramos con una aria(bueno, consta como cavatina en la partitura mas suele ser reconocida como aria) en la que manda el violín, dicho así, en individual. Hay acompañamiento del resto de la instrumentación de cuerda y viento-madera pero la línea principal es ese violín solitario y, en un momento determinado, se entrelaza un grupo de violines y el otro(O nature…hsata la repetición final de Salut!, demeure chaste et pure), mención aparte sería las violas que proporcionan cierta carga de profundidad pero, en sí, la verdadera importancia se sitúa en esa relación entre el amor de Faust y su traducción musical del violín haciendo ese solo porque nos va a situar en esos sentimientos puros.La interpretación de Faust alcanza la culminación con ese do de pecho en esa “presence”final(que luego remarco en el texto del libreto).

Escena: Salut!,demeure, chaste et pure

FAUST
Quel trouble inconnu me pénètre?
Je sens l’amour s’emparer de mon être!
O Marguerite, à tes pieds me voici!
Salut! demeure chaste et pure
Où se devine la présence
D’une âme innocente de divine
Que de richesse en cette pauvreté!
En ce réduit, que de félicité!
O Nature,
C’est là que tu la fis si belle!
C’est là que cette enfant
a dormi sous ton aile,
A grandi sous tes yeux.
Là que ton haleine
Enveloppant son âme?
Tu fis avec amour
Epanouir la femme
En cet ange des cieux!
C’est là! Oui! C’est là!
Salut ! demeure chaste et pure!
Salut ! demeure chaste et pure,
Où se devine la présence(aquí, llega al do de pecho)
D’une âme innocente et divine!