Momentos memorables: Preludio acto I La traviata

Es La traviata la segunda ópera de esa trilogia verdiana que conforma, junto a Rigoletto e Il trovatore, el salto de esos “años de galera” a composiciones más dilatadas en el tiempo y ganaron en solidez. La traviata se estrenó en 1853 en el Teatro de la Fenice con un fracaso más propio del reparto que de la propia obra. Un año después, se reestrenó en el Teatro San Benedetto, de Venecia(como la Fenice) y ahí ya empezó a conocer la fama que le acompañaría hasta los días actuales.

Escuchando la obertura se pueden percibir a la par lo sombrio del destino de Violetta -que se hará más patente en el preludio del acto III en el que la muerte se acerca a la extraviada Violetta- con cierta felicidad festiva más propia del acto I. El inicio lo marcan los violines en sollitario. Los instrumentos de viento madera ejercen poco después una labor de acompañamiento a la hora de acercarnos a esa línea argumental festiva mientras que los demás instrumentos de cuerda(violonchelos, contrabajos y violas)asumen con el violín el rol principal de la triste narración que acaba apagándose a medida que se acerca el final del preludio.