Momentos memorables: Pa-pa-ge-na(dueto)

La música en la ópera nos permite distinguir, casi al primer instante, qué tipode personaje la interpreta. Una música imponente y majestuosa como la de Sarastro, la maldad de la reina de la noche, la nobleza de alma de Tamino y Pamina pero, también, lo cercano al pueblo con Monostatos y Papageno que, en sus dos arias, tira de una música que llamaríamos, actualmente, como “pegadiza”, de las que se quedan en la memoria para siempre. Un personaje, el del pajarero, que ha quedado en el recuerdo con este breve pero llamativo dueto con su “compañera del alma”, una Papagena como “premio” de los sacerdotes de Sarastro a su noble acción de acompañar al príncipe Tamino en las pruebas de iniciación.Incluso, en el momento de la desesperación de Papageno, el humor sigue estando presente, a diferencia del dolor que, por ejemplo, siente Pamina por el silencio de Tamino. Es, como decíamos, llamativo porque la música es jovial pero brillantemente ejecutada por Mozart que logra entrelazar el amor de dos personas con algo tan emotivo como un encuentro esperado y feliz pero que, también, viene de otro momento anterior en el que los dos otros dos personajes han superado la prueba definitiva, Pamina y Tamino.

Con unos ciertos titubeos, como si las primeras notas nos mostraran cierta timidez comienza este dueto en el que los instrumentos de cuerda toman ese primer papel de “presentación” mutua de ambos personajes.Es un momento en el que recomiendo centrarse en la música más que en los personajes. Cuando ven que hay “feeling” mutuo, ya es cuestión de hablar, abiertamente de muchos papagenos y papagenas mientras que los instrumentos de viento-madera potencian el efecto de la felicidad que se percibe en el escenario, el que genera la ilusión de un nuevo Papageno/Papagena. Destacar el final del dueto, cuando ambos alternan esa dicha de muchos niños que sean el orgullo de sus padres, donde cada uno de los personajes lo canta mientras el otro mantiene la nota, dejando quilates de maestría.

Aria: Pa-pa-pa-pa-pa-pa-Papagena

PAPAGENO
Pa-pa-pa-pa-pa-pa-Papagena!

PAPAGENA
Pa-pa-pa-pa-pa-pa-Papageno!

PAPAGENO
Bist du mir nun ganz gegeben?

PAPAGENA
Nun, bin ich dir ganz gegeben!

PAPAGENO
Nun, so sei mein liebes Weibchen!

PAPAGENA
Nun, so sei mein Herzenstäubchen!

BEIDE
Welche Freude wird das sein,
Wenn die Götter uns bedenken,
Unsrer Liebe Kinder schenken,
So liebe, kleine Kinderlein!

PAPAGENO
Erst einen kleinen Papageno!

PAPAGENA
Dann eine kleine Papagena!

PAPAGENO
Dann wieder einen Papageno!

PAPAGENA
Dann wieder eine Papagena!

PAPAGENO, PAPAGENA
Papageno! Papagena!
Es ist das höchste der Gefühle,
Wenn viele, viele
Pa-pa-Papageno,
Pa-pa-Papagena,
Der Eltern Segen werden sein.

  • Fernando Jesús Cansado Martíne

    PAPAGENO

    ¡Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Papagena!

    PAPAGENA

    ¡Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Papageno!

    PAPAGENO

    ¿Ahora eres toda mía?

    PAPAGENA

    ¡Ahora soy toda tuya!

    PAPAGENO

    ¡Bien, entonces sé mi mujercita!

    PAPAGENA

    ¡Bien, entonces sé mi pichoncito!

    PAPAGENO, PAPAGENA

    ¡Qué alegría habrá!

    Si los dioses conceden hijos

    a nuestro amor,

    ¡niñitos queridos, pequeñitos!

    PAPAGENO

    ¡Primero un pequeño Papageno!

    PAPAGENA

    ¡Y luego una pequeña Papagena!

    PAPAGENO

    ¡Y luego otro Papageno!

    PAPAGENA

    ¡Y luego otra Papagena!

    PAPAGENO, PAPAGENA

    ¡Papageno! ¡Papagena!

    Será la más grande de los dichas,

    cuando muchos, muchos

    Pa, Pa, Papageno,

    Pa, Pa, Papagena

    sean la bendición de sus padres