Momentos memorables: Oh tu, Palermo

Durante algunas de los “Momentos memorables” he incidido sobre el patriotismo de Giuseppe Verdi. Sus coros de principios de su carrera nos acercan a una Italia que sufre en su sueño de unificación. En 1855, en pleno proceso bélico por la unión del país transalpino, nos trae ya a un Verdi que logra mostrar en Procida una especie de alter ego, como si quisiera poner su corazón italiano y su pensamiento al servicio de la causa unificadora. No nos olvidemos que el personaje de Procida consta en la historia como uno de los instigadores contra la corona francesa de los Angiò. Un dato curioso es que el mismo Giuseppe Verdi se enojó ante el director de la Ópera de París por el libreto de Eugene Scribe, debido al trato que otorgaba al propio Procida, convirtiéndolo en un mero conspirador. Giovanni da Procida, cercano a la casa de Federico II, sin embargo, fue un médico y diplomático que buscó la ayuda que el pueblo siciliano necesitaba. Exiliado desde unos años antes por la derrota que derribó a la saga de los Hohenstaufen del trono siciliano, en favor de los franceses, vuelve a la isla(L’esule ti saluta…El exiliado te saluda). En la ópera, podríamos recordar que Monforte, personaje de un gobernador de la isla pregunta a Arrigo y su presencia en la corte de Federico II, para ponernos en la historia de rivalidades entre ambas casas en el gobierno de la isla.

Musicalmente, nos encontramos un breve preludio en el que los instrumentos de cuerda y viento madera se entrelazan. El recitativo(Oh, patria, o cara patria) comienza a cappella, acompañando los instrumentos de cuerda(violines, violoncelos,violas y contrabajos) para terminar con los instrumentos de viento-madera para darnos indicación del fin del recitativo. El comienzo del aria nos muestra una estructura cargada de orgullo(Alza la fronte tanto oltraggiata) que luego se repetirá nuevamente y, en medio, un mensaje de coraje que va in crescendo hasta llegar a ese “Su, sorgete, alla vittoria, all’onor”…(Vamos, alzaros a por la victoria, al honor”). En sí, es una aria en la que la belleza estaría más en su contexto de levantar los ánimos en pos de la añorada unificación italiana que Verdi lideró.

Aria:Oh tu, Palermo)

PROCIDA
Oh patria, o cara patria,
alfin ti veggo!
L’esule ti saluta
dopo sì lunga assenza.
Il fiorente tuo suolo
ripien d’amore io bacio,
reco il mio voto a te
col braccio e il core!
Oh tu, Palermo, terra adorata,
a me sì caro riso d’amor!
Ah! alza la fronte
tanto oltraggiata,
il tuo ripiglia
primier splendor!
Chiesi aita
a straniere nazioni,
ramingai per castella e città;
ma insensibili
ai fervido sprone,
dicea ciascun:
Siciliani ov’è
il prisco valor?
Su, sorgete, sorgete
a vittoria, all’onor!
Oh tu Palermo, ecc.