Momentos memorables: Obertura “Die Zauberflöte”

Es “Die Zauberflöte” o “La flauta mágica una de esas óperas que llaman la atención. Pocas obras, aparte de las bufas o cómicas, han contenido una doble línea de atención tan clara y precisa. Es una ópera a dos plataformas: por un lado, la visual y muy encaminada al público generalmente infantil(la flauta de pan de Papageno,la campanitas de plata,los personajes “animales” del primer acto o el mítico pa-pa-pa que, hace unos meses comentamos aquí); por otro lado, un perfil más maduro, al que se le desarrolla una ópera que, por momentos, es casi una iniciación a la masonería para al propio público, inmerso desde el comienzo en la trama que es, prácticamente, la lucha del bien, la sabiduría sobre el mal.

Una circunstancia que se nota desde los primeros tres grupos de acordes* del comienzo pero que, en sí, estamos hablando de cinco acordes(en ambos casos, Mozart estaría pensando tanto en el tres como número de la masonería masculina como en el número cinco de la masonería femenina. Otro aspecto que hay que destacar fue el aprovechamiento de unas (notas) que compuso Muzio Clementi para un duelo musical contra el propio Wolfgang Amadeus Mozart y en el que se notan con bastante claridad las notas que Wolfgang Amadeus Mozart incorporará en la obertura. Principal importancia, aparte de los instrumentos de cuerdas, la tiene la figura del fagot que, en buena parte, va a seguir una línea paralela a la de los violonchelos y contrabajos. En sí, lo mejor es escucharla y sentir, por un momento, como viento y cuerdas dialogan a lo largo de la obertura.

* Agradecido a los programas de “This is Opera” de Ramón Gener por ponerme sobre la pista de algunos aspectos más allá de la partitura.