Momentos memorables: Obertura de La fille du régiment

Estamos delante de una obertura que,desde el primer momento, nos pone en un estado de ánimo acorde para disfrutar de La fille du régiment(obra de Donizetti estrenada en 1840) desde el principio. Comienza con un ritmo primero pausado en el que los instrumentos de viento llevan la línea argumental inicial, propia de una instrumentación más “militar”, más de “regimiento”.A medida que se va desarrollando la obertura, podemos observar una música que nos recordará brevemente al aria del canto del 21eme que canta Marie en el primer acto y que, prácticamente, da pie a la segunda parte que es la que suele acabar llamando la atención a quién comienza a aficionarse a la ópera. Asistimos en ese momento a un “diálogo” entre los instrumentos de cuerda-que representarían, a mi parecer, a la vida noble de la duquesa de Berkenfield y en la que aspira a conducir a Marie- y los de viento y madera que representarían esa vida militar que nos relaciona con el deseo de Marie, Tonio y Sulpice. Concluye la obertura  con una fusión de ambas líneas que nos hace ver esa alegría final que tendrá la ópera cuando la duquesa acepta de buen grado que Marie y Tonio se casen. Aunque se suele decir que no es mejor que otras obras de Donizetti, lo que es cierto es que es de las que deja un buen sabor de boca y ánimo.