Momentos memorables: O souverain

La primera vez que tuve conocimiento de esta aria, lo reconozco, fue en una gala de Los Tres Tenores. Transcurría el año 1994, en Los Ángeles, cuando José Carreras la elegía como primera pieza que interpretaba. Pocos años después, tuve en mi mano la versión que les recomiendo al final del vídeo. Era una de las pocas versiones que había en el mercado en ese momento: Domingo, Plishka y Grace Bumbry en los papeles importantes.

Le Cid no es la primera gran ópera de Massenet. Más bien, tiene el inconveniente de tener delante dos grandes “transatlánticos” mediáticos de este compositor: Werther y Manon. Incluso, está a la altura de Thaïs. No suele ser muy representada, lo que sorprende especialmente en España, donde el Cid Campeador-aparte de sus historias que trataremos en un futuro en la sección de ópera e historia- tiene una imagen de héroe de la Reconquista.

En el acto tercero, escena tercera, Rodrigue está sólo en su tienda de campaña, meditando. La tristeza de un amor perdido le lleva a entregarse al Señor, a ponerse a su servicio “donde tu ley me reclame”. El apóstol aparece para indicarle que ha escuchado su suplica y que lo ayudará en la victoria. En sí, la descripción de la escena es sencilla pero también hay que fijarse en el modo en el que acompaña la música. Una solemnidad donde los instrumentos de viento marcan el camino y guían al resto de la orquesta.

La versión que hemos elegido para mostrar esta aria es una representación en teatro con Plácido Domingo interpretando a Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid. Comienza directamente con el O Souverain sin incluir el inicio. De todos modos, el enlace con la interpretación de José Carreras está íntegro por si están interesados.

Aria: O Souverain

RODRIGUE
(seul, avec un profond découragement)
Ah! tout est bien fini…
Mon beau rêve de gloire,
Mes rêves de bonheur S’envolent à jamais!
Tu m’as pris mon amour…
Tu me prends la victoire…
Seigneur, je me soumets!
O souverain, ô juge, ô père,
Toujours voilé, présent toujours,
Je t’adorais au temps prospère
Et te bénis aux sombres jours!
Je vais où la loi me réclame
Libre de tous regrets humains!
Ô souverain, ô juge, ô père,
Ta seule image est dans mon âme
Que je remets entre tes mains!

(Un lueur grandit peu à peu et se
détache sur le fond de la tente. C’est
l’image vivante de Saint Jacques le
Major qui apparaît pendant
que des voix célestes se font entendre)

VOIX DU CIEL
Ô souverain, ô juge, ô père!
Toujours voilé, toujours présent!

RODRIGUE
(extasié)
Ces voix! ces voix d’en haut!
la nuit s’éclaire!

SAINT JACQUES
Rodrigue!

RODRIGUE
Saint Jacques!

SAINT JACQUES
Jusqu’au ciel a monté ta prière!

RODRIGUE
Naguère, il a reçu ma foi!
Il m’entendait! il vient à moi! à moi!
Ô souverain ô juge, ô père!
Ta seule image est dans mon âme
que je remets entre tes mains
Ô souverain ô juge, ô père!


Massenet;Le Cid

  • Nando

    Sabemos que había una promesa de poner traducción. Sin embargo, problemas con la edición no me han permitido esa posibilidad. Esperamos en breve poder arreglar o encontrar un modo mejor de ponerlo sin provocar problemas en la web(tapar otros contenidos)

  • Jorge Rodolfo Velich

    Al finalizar la versión publicada, pasando a la página de you tube, pueden disfrutarse otra versión reciente de P Domingo, otra de di Stefano y la impresionante y muy bien masterizada versión de Enrique Carusso…