Momentos memorables: O mio babbino caro

Si miran en Internet, especialmente Youtube, y ponen “O mio babbino caro” seguro que encontrarán muchas versiones que llamarán la atención.Desde la pequeña Lucía, que en su tierna edad, canta esta canción, hasta la gran María Callas. Mayoritariamente, encontrarán esta aria en versión de concierto, pues da bastante juego con esa melodía que acompaña el sentir de Lauretta cuando se dirige a su padre, Gianni Schicchi, para pedirle ayuda para su prometido, Rinuccio, que ha perdido a un pariente. Para más inri, su familia ,que no se lleva con Gianni Schicchi, está con un “ligero” problema de herencia. Rinuccio que había recurrido al padre de su prometida para resolver el entuerto, ve que él no quiere prestar esa ayuda. Es ahí, cuando la música cambio de tono, cuando Lauretta se arrodilla o bien se abraza con su padre, y con palabras tiernas y, a su vez cargadas de dramatismo final, hacen que el padre cambie de opinión y les ayude…aunque el final de la ópera parezca más bien que se aprovecha de la situación. En sí, es una brillante y bella “isla” dentro de una ópera divertida, entretenida pero que no dispone de otros momentos tan maravillosos como este que pongo en este apartado.

Aria: O mio babbino caro

O mio babbino caro,
mi piace è bello, bello;
vo’ andare in Porta Rossa
a comperar l’anello!
Sì, sì, ci voglio andare!
e se l’amassi indarno,
andrei sul Ponte Vecchio,
ma per buttarmi in Arno!
Mi struggo e mi tormento!
O Dio, vorrei morir!
Babbo, pietà, pietà!