Momentos memorables: O Mimì, tu più non torni

La Bohème, la ópera que compuso Giacomo Puccini y estrenada 1896, tiene gran cantidad de grandes momentos que, en esta página, hemos ido comentando. Uno de esos instantes inolvidables es este inicio del acto IV desde que se levanta el telón, mostrándonos el mismo escenario del primer acto, hasta que irrumpen los amigos Schaunard y Colline en escena. Durante ese tiempo, Marcello y Rodolfo se pican sobre la supuesta fortaleza que tienen en su nueva situación de “solteros”. Rodolfo ya no ve a Mimì y Marcello tampoco a Musetta. El recuerdo de ese pasado de amor y felicidad nos traen a dos jóvenes sin esa “coraza” sino meláncolicos. Las echan de menos, más en el caso de Rodolfo porque su “ruptura” fue más dolorosa por la enfermedad de la joven enamorada, y eso se refleja en el sentir de ambos . Ese toque íntimo volverá a irrumpir al final de la ópera cuando llegue el reencuentro de Mimì y Musetta con ambos en un ambiente más triste en la buhardilla donde están viviendo los dos bohemios.

En sí, sería difícil comentar una escena como ésta sin incidir en esas tres momentos claves: el diálogo inicial, el comienzo en sí de ese dueto(O Mimì, tu più non torni) donde cada uno de ellos muestran sus sentimientos hacia las que fueron sus parejas y, por último, cuando Rodolfo encuentra el sombrerito que le regaló a Mimì en el segundo acto, cuando iban en dirección al Café Momus y que le despierta un amargo recuerdo de amor perdido, corazón muerto por la ausencia(Ven a mi corazón, sobre este corazón que ha muerto, cuando ha muerto el amor…). Por cierto, el sombrerito va a estar ahí: cuando es regalado, cuando Mimì le dice que se lo puede quedar como recuerdo de amor(acto III) y cuando la joven, ya enferma de muerte, lo reconoce(hacia el final de la ópera) y quiere recordar con Rodolfo esos bonitos momentos de amor.

Aparte del vídeo que va con esta entrada, os sugiero pulsar este enlace donde se podrá ver a dos grandes de la escena, Luciano Pavarotti(Rodolfo) y Plácido Domingo(Marcello) en la celebración del 25º Aniversario del Metropolitan en su actual ubicación(1991) cuando estaba aún reciente el éxito de los Tres Tenores en Caracalla un año antes.

Escena: In un coupé?…O Mimì, tu più non torni.

MARCELLO
(continuando il discorso)
In un coupé?

RODOLFO
Con pariglia e livree.
Mi salutò ridendo.
To’, Musetta! Le dissi:
e il cuor?
“Non batte o non lo sento
grazie al velluto che il copre”

MARCELLO
(sforzandosi di ridere)
Ci ho gusto davver !

RODOLFO
(fra sè)
Loiola, va! Ti rodi e ridi.

(Ripiglia il lavoro.)

MARCELLO
(Dipinge a gran colpi di pennello.)
Non batte? Bene!
Io pur vidi…

RODOLFO
Musetta?

MARCELLO
Mimì.

RODOLFO
(Ardentemente, smette di scrivere.)
L’hai vista?

(Fingendo noncuraza)

Oh, guarda!

MARCELLO
(Smette il lavoro.)
Era in carrozza
vestita come una regina.

RODOLFO
(allegramente)
Evviva ! Ne son contento.

MARCELLO
(fra sè)
Bugiardo, si strugge d’amor.

RODOLFO
Lavoriam.

MARCELLO
Lavoriam.

(Riprendono il lavoro, ma subito
gettano penne e pennello)

RODOLFO
(Getta la penna)
Che penna infame!

(sempre seduto e molto pensieroso.)

MARCELLO
(Getta il pennello.)
Che infame pennello!

(Guarda fissamente il suo quadro, poi
di nascosto da Rodolfo estrae dalla
tasca un nastro di seta e lo bacia.)

RODOLFO
(Fra sè)
Oh, Mimì tu più non torni.
Oh, giorni belli,
piccole mani,
odorosi capelli,
collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
(Fra sè. Ripone el nastro ed
osserva di nuovo il suo cuadro)
Io non so come sia
che il mio pennello
lavori ed impasti
colori contro la voglia mia.

RODOLFO
…collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
Se pingere mi piace
o cieli o terre
o inverni o primavere,
egli mi traccia due pupille nere
e una bocca procace,
e n’esce di Musetta
e il viso ancor…

RODOLFO
(Dal cassetto del tavolo leva la
cuffietta di Mimì).
E tu, cuffietta lieve,
che sotto il guancial
partendo ascose,
tutta sai la nostra felicità,
vien sul mio cuor!
Sul mio cuor morto,
poichè morto amor.

MARCELLO
E n’esce di Musetta
il viso tutto vezzi e tutto frode.
Musetta intanto gode
e il mio cuor vil…
la chiama e aspetta il vil mio cuor…

  • Fernando Jesús Cansado Martíne

    (by Kareol)…

    MARCELO
    (Continuando la conversación)
    … ¿en un carruaje?

    RODOLFO
    Con un criado de librea.
    Me saludó riendo.
    ¡Eh, Musetta! …le dije
    ¿y el corazón?
    “No late, o yo no lo oigo,
    gracias al terciopelo que lo cubre”.

    MARCELO
    (Esforzándose por reír)
    Pues, me alegro por ella.

    RODOLFO
    (Para sí)
    Farsante…Te mueres y ríes

    (Retoma el trabajo)

    MARCELO
    (Pinta una pincelada)
    ¿No le late?
    Bien, yo he visto también a…

    RODOLFO
    ¿A Musetta?

    MARCELO
    A Mimí.

    RODOLFO
    (Con viveza, deja de escribir)
    ¿La has visto?

    (Fingiendo indiferencia)

    ¡Caramba!

    MARCELO
    (Deja el trabajo)
    Iba en una carroza
    vestida como una reina.

    RODOLFO
    (Alegremente)
    ¡Qué bien! Me alegro…

    MARCELO
    (Para sí)
    Mentiroso. Se muere de amor

    RODOLFO
    Trabajemos.

    MARCELO
    Trabajemos.

    (intentan trabajar pero, de
    repente, arrojan pluma y pincel)

    RODOLFO
    (Arroja la pluma)
    ¡Qué infame pluma!

    (continúa sentado, muy pensativo)

    MARCELO
    (Arroja el pincel)
    ¡Qué infame pincel!

    (Observa, fijamente, su cuadro y,
    a escondidas de Rodolfo, saca del
    bolsillo un trozo de seda y lo besa)

    RODOLFO
    (Para sí)
    ¡Oh, Mimí, tú ya no vuelves!
    ¡Oh, bellos días
    pequeñas manitas,
    cabellos perfumados,
    cuello de nieve…! ¡Ah, Mimí,
    mi breve juventud!

    MARCELO
    (Para sí. Se guarda la tela
    y observa, de nuevo, su cuadro)
    Yo no sé cómo sucede
    pero mi pincel
    trabaja y empasta colores
    contra mi voluntad.

    RODOLFO
    … cuello de nieve!
    ¡Ah, Mimí, efímera juventud …!

    MARCELO
    Si pintar quiero
    cielos y tierras
    o inviernos o primaveras,
    él me traza dos pupilas negras
    y una boca procaz,
    y surge, de nuevo,
    el rostro de Musetta…

    RODOLFO
    (Del cajón de la mesa, saca el
    sombrerito de Mimí)
    Y tú, sombrerito ligero que,
    bajo la almohada,
    dejó ella al marcharse.
    Tú sabes de nuestra felicidad.
    Ven a mi corazón,
    sobre este corazón que ha muerto,
    cuando ha muerto el amor…

    MARCELO
    …y surge de nuevo
    el rostro de Musetta
    todo encanto y travesura
    Musetta es feliz y mi vil corazón
    la llama y espera…