Momentos memorables: Niun mi tema

A pesar de la exitencia de roles tales como Don José(Carmen),Canio(I Pagliacci), Santuzza(aquí, por el camino de “chivarse” a Alfio la infidelidad de su mujer, Lola), Silva(Ernani), Otello es el ejemplo del inmenso daño de los celos en el amor. Otello, profundamente enamorado de Desdémona(Già la notte densa, en el primer acto), se siente apoderado por esa poderosa hidra “hosca, lívida, ciega” a través de viles comentarios de Yago, alférez de su guardia, que le mete en la cabeza que Desdémona se ve con Cassio, el capitán y rival del propio Yago; con varias estratagemas sencillas, logra convencer a Otello de la “culpabilidad” de Desdémona. En el último acto, Otello ahoga a su pobre mujer intentando obtener una confesión. Es crudo ver esa escena pero agradeciendo el gran acierto con el que las notas plasman la tensión  de ese momento. Emilia que, entra en escena, encuentra moribunda a Desdémona y pide auxilio, apareciendo Yago, Montano, Cassio(que Otello creía muerto),  En ese momento acusan a Yago de todas las artimañas, entonces Otello cae en la cuenta de lo acontecido y lamenta haberla matado. Aquí os mostramos entera esta escena, subtitulada en español.

Sin duda, es impresionante por el primer acompañamiento de los instrumentos de viento en los primeros compases hasta “Oh, Otello!, Gloria fu”. De repente, toda la gloria que le acompaña no es nada, sólo es pesar por Desdémona(E tu, come sei pallida), arrepentido por haber desconfiado de ella hasta el punto de coger un puñal y clavárselo. Aquí el tono es un poco más íntimo, acentuándose al final con ese “Un bacio, un bacio ancora, un altro bacio” en el que se recuerda el final del primer acto, cuando sólo se veía el inmenso amor que se tenían ambos y que, por su cabeza, ha perdido.

Por supuesto, los videos que muestran esta escena han sido interpretados por Plácido Domingo. El tenor madrileño es uno de los mejores cantantes de ópera pero, sin duda, se puede catalogar como el mejor Otello

Aria-Escena final Otello.

Niun mi tema
s’anco armato mi vede.
Ecco la fine del mio cammin…
Oh! Gloria! Otello fu.

(lascia cadere la spada va presso
al letto, contemplando Desdemona)

E tu.. come sei pallida!
e stanca, e muta, e bella,
pia creatura nata sotto maligna stella.
Fredda come la casta tua vita…
e in cielo assorta.
Desdemona! Desdemona!…
Ah… morta! morta! morta!…

(estraendo furtivamente
dalle vesti un pugnale)

Ho un’arma ancor!

(si ferisce)

CASSIO
Ah! ferma!

LODOVICO, MONTANO
Sciagurato!

OTELLO
Pria d’ucciderti… sposa… ti baciai.
Or morendo… nell’ombra….
in cui mi giacio…
Un bacio… un bacio ancora…
ah!… un altro bacio…