Momentos memorables: Ma se m’è forza perderti

En el acto final de “Un ballo in maschera” nos encontramos esta aria que refleja la tristeza de un amor que se debe olvidar para bien de todos. Recordemos que el personaje de Gustavo/Riccardo se enamora de Amelia, mujer de su secretario fiel Renato. En el segundo acto, cuando todo parece reflejar que la relación ha quedado oculta a los ojos del marido y fiel secretario-cuando se marcha Gustavo(vamos a utilizar el verdadero nombre) desconoce los hechos posteriores que van a ocurrir y que servirán para desvelar el amor secreto- marcha hacia su palacio con la idea de que debe dejarla marchar con Renato. Lo que se puede definir como un sacrificio de amor, eso sí, “peligroso”. Desconocedor de los hechos posteriores, acabará arrepintiéndose y mostrarse clemente ante su asesino…, Renato.

En sí, el aria es de gran belleza. Un recitativo donde expone su idea de alejar a Amelia de su corazón. Ha estado a punto de ser descubierto por el marido y prefiere dejarlo y que calle el corazón. La música evoca brevemente momentos felices. La aria en sí comienza en ese “Ma se m’è forza perderti” más lírico en el que el amor toma un poco de fuerza sobre el deber(“a tí irá mi pálpito”, “encerrada la memoria en el íntimo del corazón”). Destinados a verse en el baile de máscaras en la que Amelia está invitada, ese giro musical(Y ahora, qué reo presagio me asalta….que volverte a ver fuese en la última hora de nuestro amor) en el que juega también el cruel vaticinio que pesa sobre él por la bruja Ulrica. Fíjense como cambia el tono de la música, que pasa a describir el triste amor de quien se despide a ese momento en que apela al vaticinio y ese final que, como sabemos, ocurre cuando el propio Renato lo mata.

Aria: Ma se m’è forza perderti

Forse la soglia attinse,
E posa alfin. L’onore
Ed il dover fra i nostri petti han rotto
L’abisso. Ah, sì, Renato
Rivedrà l’Inghilterra… e la sua sposa
Lo seguirà Senza un addio, l’immenso
Mar ne separi… e taccia il core.

(está a punto de firmar la orden pero deja caer la pluma en el escritorio)
Esito ancor? ma, o ciel, non lo degg’io?

(se decide, firma y sella el documento)

Ah, l’ho segnato il sacrifizio mio!

Ma se m’è forza perderti
Per sempre, o luce mia,
A te verrà il mio palpito
Sotto qual ciel tu sia.
Chiusa la tua memoria
Nell’intimo del cor.
Ed or qual reo presagio
Lo spirito m’assale,
Che il rivederti annunzia
Quasi un desio fatale…
Come se fosse l’ultima
Ora del nostro amor?