Momentos memorables: La vita è inferno all’infelice

Os traemos hoy esta escena de “La forza del destino”, compuesta por Giuseppe Verdi para San Petersburgo en 1862. Basada en la obra del Duque de Rivas “Don Álvaro o la fuerza del sino”, refleja en esta aria todo el poder malévolo del destino. Don Álvaro está en el campamento español, en Velletri, bajo identidad de un capitán de granaderos. Casi se puede decir que obligado está a esconder su nombre tras el incidente acontecido en la casa del Marqués de Calatrava-desarrollado en el acto I- en el que la pistola que él tira al suelo, desarmándose, dispara al impactar con el suelo…y mata al marqués, padre además, de su amada Leonora de Vargas.Y aún quedarán más desventuras en lo que quede de ópera, mas cuando se describa en esta sección, por sus méritos, el famoso “Pace, pace mio Dio”, desvelaremos esa evolución trágica del destino.

El aria en sí es inmensamente bella, especialmente en su parte final.Don Álvaro, descorazonado por el drama, siente por sus venas como echa de menos a Leonora. En la primera parte, la desazón se percibe con esas primeras notas en las que, además de mostrar su deseo de morir por la infelicidad que siente, recuerda su pasado y el de sus padres. Verdi nos describe a la perfección un personaje atormentado por las penas que le han acompañado casi desde niño. Su memoria y su corazón se dirigen al recuerdo de Leonora(O tu che seno agli angeli)y el deseo de piedad de su penas, invocando morir y dejar atrás su sufrimiento.

Aria: La vita è inferno all’infelice

ALVARO
La vita è inferno all'infelice. 
Invano morte desio! 
Siviglia! 
Leonora! 
Oh, rimembranza! Oh, notte 
Ch'ogni ben mi rapisti! 
Sarò infelice eternamente, è scritto. 

Della natal sua terra il padre volle 
Spezzar l'estranio giogo, 
E coll'unirsi 
All'ultima dell'Incas la corona 
Cingere confidò. 
Fu vana impresa. 
In un carcere nacqui; 
M'educava il deserto; 
Sol vivo perché ignota 
È mia regale stirpe!
I miei parenti 
Sognaro un trono, e li destò la scure! 
Oh, quando fine avran 
Le mie sventure? 

O tu che seno agli angeli 
Eternamente pura, 
Salisti bella, incolume 
Dalla mortal iattura, 
Non iscordar di volgere 
Lo sguardo a me tapino, 
Che senza nome ed esule, 
In odio del destino, 
Chiedo anelando, 
Ahi misero, 
La morte d'incontrar. 
Leonora mia, soccorrimi, 
Pietà del mio penar! 
Pietà di me!

 

ÁLVARO
La vida es un infierno para el infeliz...
¡En vano deseo la muerte! 
¡Sevilla! 
¡Leonor!
¡Qué recuerdos! ¡Oh noche 
que me quitaste toda la dicha!
Seré eternamente desgraciado, está escrito.

Del yugo extranjero, quiso mi padre
liberar a su tierra natal 
y, uniéndose 
a la última de los incas,
confió en ceñirse la corona. 
¡Vano intento!
¡Nací en una cárcel; 
el desierto me educó;
vivo porque se desconoce 
mi real estirpe!
¡Mis padres soñaban con un trono 
y les despertó el hacha!
¿Cuándo acabarán 
mis desventuras?

Oh tú, que al seno de los ángeles,
eternamente pura 
ascendiste bella, incólume,
de la mortal desdicha; 
no olvides volver tus ojos 
hacia mi miseria.
Pues sin nombre y desterrado,
odiado por el destino,
pido anhelante, 
pobre de mí, 
encontrar la muerte.
¡Leonor, socórreme!
Ten piedad para mis sufrimientos. 
¡Ten piedad de mí!