Momentos memorables: La calunnia è un venticello

Si alguien sigue sin saber qué es un calumnia, que ya es difícil, recomendad que escuche esta aria y podrá entender cómo se forma y el daño que puede causar a la persona calumniada. Es el arma que don Basilio, maestro de música de Rosina, pretende utilizar para masacrar al conde de Almaviva, del que ya se sabe que va rondando por Sevilla. Don Bartolo, tutor de la joven, acierta a comprender que es el que estaba el otro día ante la ventana de Rosina; la única solución que ve óptima es casarse ya con su pupila. Fígaro, que está presente en el escenario pero escondido de ellos, ve necesario que ella lo sepa todo.

Es una aria que interpreta un bajo profundo, una voz cuya expresividad en los graves provoca una sensación imponente sobre el escenario. En esta aria hay dos recorridos que van acertadamente paralelos: uno de ellos es la explicación de lo que es la calumnia; el otro es el que proporciona el compositor a lo largo de la aria. Así, mientras, don Basilio explica como poco a poco el rumor va entrando en la oreja de la gente, la instrumentación base son los violines, con escasa presencia de flauta, oboe y clarinete. A medida que don Basilio indica que el rumor coge más fuerza, Rossini va incorporando más instrumentos de viento, sea metal o madera, creando una atmósfera creciente, agobiante(pensando en el objeto del rumor, o sea, el conde de Almaviva), incluso con percusión(“come un colpo di cannone”, “ va a crepar”) que nos da una imagen del daño claro que habrá logrado la calumnia al pobre pisoteado por el flagelo público. Aunque la parte final es la repetición de esas cuatro lineas(E il meschino calunniato…), la particularidad es que repite parte de la pauta de esa aria: de menor a mayor presencia de los instrumentos de viento que son los que crean ese ambiente impactante en esta aria.

Aria: ”La calunnia è un venticello”

La calunnia è un venticello,
un’auretta assai gentile
che insensibile, sottile,
leggermente, dolcemente
incomincia,.
incomincia a sussurrar
Piano piano, terra terra,
sottovoce, sibilando,
va scorrendo, va scorrendo
va ronzando, va ronzando;
nell’orecchie della gente
s’introduce,
s’introduce destramente,
e le teste ed i cervelli,
e le teste ed i cervelli fa stordire,
fa stordire e fa gonfiar.
Dalla bocca fuori uscendo
lo schiamazzo va crescendo
prende forza a poco a poco,
vola già di loco in loco;
sembra il tuono, la tempesta
che nel sen della foresta
va fischiando,
brontolando, e ti fa d’orror gelar.
Alla fin trabocca e scoppia,
si propaga, si raddoppia
e produce un’esplosione
come un colpo di cannone,
come un colpo di cannone.
Un tremuoto, un temporale,
che fa l’aria rimbombar!
E il meschino calunniato,
avvilito, calpestato,
sotto il pubblico flagello
per gran sorte va a crepar.
E il meschino calunniato,
avvilito, calpestato,
sotto il pubblico flagello
per gran sorte va a crepar.
E il meschino calunniato,
avvilito, calpestato,
sotto il pubblico flagello
per gran sorte va a crepar.