Momentos memorables: Je ris de me voir(Aria de las joyas)

Cuando escribo sobre Faust(obra de Charles Gounod) no puedo evitar el recuerdo de una teleserie que vi a comienzos de los años 90.Lo comenté en su momento cuando traté el terceto final de esta ópera. Era “El fantasma de la ópera”(con Burt Lancaster y Charles Dance). Aún no tenía en mi poder alguna versión discográfica de Fausto y esa serie me ayudó a admirar la ópera de Gounod. Uno de los fragmentos en esa teleserie fue esta aria, más conocida como la “canción de la joyas”, porque en ella observamos como Marguerite se decanta por el joyero-que puso Mefistófeles- en vez del ramo que le había dejado Siebel, quién estaba enamorado de ella.

La aria está compuesta de tal manera que todo el protagonismo lo tiene la soprano con su voz. Es ella la que, además, tiene que mostrar esa alegría que le supone ver tanta joya junta y la alegría de sentirse, por un día, como una reina. Tras la canción de Thule(http://www.youtube.com/watch?v=1HFb1tq22IA), la cantante debe seguir adelante con el recitativo un poco exaltado porque es cuando encuentra el joyero y la llave para abrirlo. El valor escénico, a pesar de ser sencillo, -pues basta que esté extasiada ante las joyas- le exige que lleve adelante, como canta ella, esa metamorfosis(Achevons la métamorphose). Dos grupos de violines y flautas llevan el peso instrumental, con clarinetes en algunas fases. Repite la estructura a partir de “s’il était ici” hasta el final, donde se destaca ese “roi Qu’on salue au passage!”.

Es, sin duda, el momento estelar del rol de Marguerite, incluso más que el terceto final.

Aria:Ah, je ris de me voir

MARGUERITE

Me voilà toute seule!

Un bouquet C’est de Siébel, sans doute!
Pauvre garçon!

(Elle voit le coffret de bijoux.)

Que vois-je là?
D’où ce riche coffret peut-il venir?
Je n’ose y toucher et pourtant
Voici la clef je crois!
Si je l’ouvrais! ma main tremble! Pourquoi?
Je ne fais, en l’ouvrant, rien de mal,
je suppose!

O Dieu! que de bijoux!
Est-ce un rêve charmant qui m’éblouit,
Ou si je veille?
Mes yeux n’ont jamais vu
De richesse pareille!

Si j’osais seulement
Me parer un moment
De ces pendants d’oreilles!
Ah ! Voici justement,
Au fond de la cassette,
Un miroir! Comment n’être pas coquette?

Ah! je ris de me voir
Si belle en ce miroir
Est-ce toi, Marguerite, est-ce toi?
Réponds-moi, réponds-moi vite!
Non! non! ce n’est plus toi! non, non
Ce n’est plus ton visage;
C’est la fille d’un roi
Ce n’est plus toi
C’est la fille d’un roi
Qu’on salue au passage!
Ah! s’il était ici!
S’il me voyait ainsi!
Comme une demoiselle
Il me trouverait belle
Comme une demoiselle
Il me trouverait belle

Achevons la métamorphose.
Il me tarde encore d’essayer
Le bracelet et le collier!

Dieu! c’est comme une main,
Qui sur mon bras se pose!
Ah! je ris de me voir si belle en ce miroir!
Est-ce toi, Marguerite, est-ce toi?
Réponds-moi, réponds-moi,
Réponds, réponds. Réponds vite!
Ah! s’il était ici!
S’il me voyait ainsi,
Comme une demoiselle
Il me trouverait belle
Marguerite, ce n’est plus toi
Ce n’est plus ton visage!
Non! c’est la fille d’un roi
Qu’on salue au passage.


  • Fernando Jesús Cansado Martíne

    ( traducción vía Kareol)

    MARGUERITE
    ¡Aquí estoy completamente sola!

    (ve el ramillete colgado de la puerta.)

    ¡Un ramo!
    ¡Es de Siebel, sin duda! ¡Pobre muchacho!

    (ve el joyero)

    ¿Qué veo?
    ¿De dónde sale ese rico cofrecillo?
    No me atrevo a tocarlo, y sin embargo…
    ¡Creo que ésta es la llave!
    ¿Y si lo abriera? ¡Mi mano tiembla! ¿Por qué?
    ¡Abriéndolo, no hago nada malo!…
    Supongo

    (abre el joyero)

    ¡Dios mío! ¡Cuántas joyas!
    ¿Se trata de un sueño lo que me deslumbra,
    o estoy despierta?
    ¡Mi ojos no han visto jamás
    riquezas semejantes!

    (Dja el joyero sobre una silla y
    se arrodilla para mirar las joyas.
    Coge unos pendientes)

    ¡Si tan sólo me atreviera
    a probarme un instante
    estos pendientes!
    ¡Ah! ¡Precisamente aquí hay,
    en el fondo del cofre,
    un espejo! ¿Cómo no ser coqueta?

    (Margarita se prueba los pendientes
    y se mira en el espejo.)

    ¡Ah, me río al verme
    tan hermosa en este espejo!
    ¿Eres tú, Margarita, eres tú?
    ¡Respóndeme, responde rápido!
    ¡No! ¡No! ¡No eres tú!… no… no
    ¡No es ése tu rostro!
    Es la hija de un rey…
    No eres tú..
    ¡Es la hija de un rey,
    a la que se saluda al pasar!
    ¡Ah! ¡Si él estuviera aquí!
    ¡Si me viera así!
    ¡Me encontraría bella
    como a una damisela!
    Como una damisela
    me encontraría bella…

    (Se vuelve hacia el joyero)

    ¡Terminemos la metamorfosis!
    Me falta todavía probarme
    la pulsera y el collar.

    (se prueba el collar de perlas
    y la pulsera)

    ¡Dios mío! ¡Es como si una mano
    se posara sobre mí!
    ¡Me río al verme tan hermosa en este espejo!
    ¿Eres tú, Margarita, eres tú?
    ¡Respóndeme, responde rápido!
    Responde, responde. ¡Responde rápido!
    ¡Ah! ¡Si él estuviera aquí!
    ¡Si me viera así!
    ¡Me encontraría bella
    como a una damisela!
    Margarita, no eres tú
    ¡ese no es tu rostro!
    ¡No! ¡Es la hija de un rey,
    a la que se saluda al pasar!

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