Momentos memorables: Giusto cielo(monólogo Adriana Lecouvreur)

Adriana Lecouvreur es un personaje de ópera e intérprete. Aunque en un futuro comentaré en el apartado “Ópera e historia”, Adriana(o mejor dicho, Adrienne) fue una actriz del siglo XVIII que estuvo enamorada de Mauricio de Sajonia y asesinada por envenenamiento por la duquesa de Bouillon. Su vida y, especialmente, su muerte acabaron siendo objeto de obras que encumbraron al personaje, potenciaron su drama. En este tercer acto(la ópera de Francesco Cilea tiene cuatro), Adriana acude a una fiesta en el palacio de su rival. Con el susto en el cuerpo al escuchar que su amado Mauricio podría estar herido, éste aparece contento por sus últimas gestas. En la parte final de la velada, tras insistirle la propia noble, recita un monólogo de “Fedra”, de Jean Racine, dramaturgo francés del siglo XVII.

En sí, la verdadera belleza de este fragmento es la evolución del personaje: como va declamando al principio y como, con el paso del monólogo, a medida que van apareciendo los momentos de tensión, empieza a coger importancia la música para acentuar ese ambiente(en el que se va percibiendo tenuemente ese comienzo del acto II)y va in crescendo hasta que, al final, la propia soprano ya debe cantar como tal en esa última frase (che mai debba arrossir), en lo que es la definitiva demostración de un pulso entre la artista y la noble. La música ejerce una labor de acompañamiento de una forma clara, que, en todo caso, logra inyectar esa tensión a la escena. La escena que le sigue deja un elocuente “sconsigliata” de Michonnet, que teme el destino de Adriana, mientras ésta se despide con ira.

ADRIANA
(recitando)

“Giusto cielo!
che feci in tal giorno?
già s’accinge il mio sposo
col figlio al ritorno:
testimon d’un’adultera fiamma,
ei vedrà in cospetto del padre tremar,
tremar mia viltà,
e gonfiarsi il mio petto de’ vani sospir,
e tra lacrime irrise il mio ciglio languir!”
(guardando a Maurizio)

“Credi tu che, curante di Teseo la fama,
di svelargli non osi l’orrendo mio dramma?
che mentire ei mi lasci al parente ed al re?
e raffreni l’immenso ribrezzo per me?

Egli invan tacerebbe!
So il turpe mio inganno,
o Enon, né compormi potrei,
come fanno…”

(guardando alla principessa)

“…le audacissime impure, cui “gioia é tradir,
una fronte di gelo, che mai,
mai debba arrossir!”

TUTTI

Brava!…
MICHONNET
(sottovoce a Adriana)
O sconsigliata, che mai facesti?

TUTTI
…Sublima! Brava! Sublime! Sublime!

ADRIANA
(a Michonnet)
Son vendicata!

PRINCIPESSA
(fra sè)
Un tale insulto sconterà!

(a Maurizio)
Restate!

ADRIANA
Chiedo in bontà di ritirarmi.

  • Fernando Jesús Cansado Martíne

    ADRIANA

    (Recitando)
    “¡Cielos! ¿Qué hago yo en este día?
    Mi marido se dispone
    a regresar con su hijo.
    Testimonio de un adúltero amor,
    mi vileza verá temblar
    en presencia del padre,
    y mi pecho se llenará de vanos suspiros
    y las lágrimas de mis ojos
    harán languidecer mi vista.

    (mirando a Mauricio)

    ¿Crees tú que según la fama de Teseo
    desvelar no debo mi horrible drama?
    ¿Osaré mentir a su padres y al rey?
    ¿Y reprimir el inmenso secreto?
    ¡El silencio será vano!
    Conozco el torpe engaño.
    ¡Oh, Enón!, no podré comportarme
    como hacen…

    (se dirige
    directamente a la Princesa)

    …las impuras criatura que disfrutan
    traicionando y cuyas sienes de hielo
    nunca se ruborizan”.

    TODOS
    ¡Bravo!
    MICHONNET
    (En voz baja, a
    Adriana)
    ¿Qué has hecho, desdichada?

    TODOS
    ¡Sublime! ¡Maravillosa! ¡sublime!

    ADRIANA
    (Vehemente, a Michonnet)
    ¡Me he vengado!
    PRINCESA
    (Para sí)
    ¡Éste insulto me lo pagará!

    (A Mauricio, que
    va hacia Adriana)

    ¡Quédate aquí!

    ADRIANA
    Ruego que me permitan retirarme.