Momentos memorables: Giorno di pianto

Aunque Giuseppe Verdi ya había cogido una fama merecida, siguió buscando entre las pasiones humanas para dotarlas de música. También exploró en diferentes actitudes humanas, entre las que destaca la relación del padre con el hijo como hemos comentado varias veces con ocasión de las óperas de Verdi y su propia situación personal. En “I vespri siciliani” la situación es complicada porque, entre el padre y el hijo no hay situación de afinidad desde el principio pero, desde el momento en que Arrigo sabe que el gobernador de la isla, el malvado Monforte, es su padre cambia alguna de sus actitudes hacia él, destacando el hecho de desvelarle la trama que debía acabar en magnicidio en la fiesta(acto III), sólo por el hecho de proteger al padre, a pesar de la tirantez que hay en los sicilianos, dirigidos por Procida. Situación que veremos igualmente al final de la ópera. Para más inri, este hecho de la revelación lleva a Elena, su enamorada, a la prisión, camino del patíbulo, pues ella ha sido una de las personas que habían intentado matar a Monforte. Maldecido por los suyos por haber impedido el magnidio, agobiado por un lazo cruel como es su parentesco con el odiado gobernador. En este momento, es cuando Arrigo se siente compungido por el dolor de un desprecio cuando era el amor lo que debía haber entre él y Elena.

Tiene dos partes estructuradas y perceptibles. En una más lírica, que viene de un recitado(È di Monforte il cenno”), donde Arrigo muestra su dolor y pesar por la felicidad del pasado, turbada por un presente en el que el amor se ha transformado en repudio mientras que los instrumentos de viento madera van dejando, nota a nota,la influencia del apagado estado de ánimo del personaje; en la segunda parte, más movida, donde se espera la pronta llegada de Elena ante él, donde el remordimiento le lacera hasta el punto de desear la muerte(“la morte è men crudel del tuo sprezzo”) y que, siendo sinceros, es el que hace recomendable para disfrutar de esta aria.

Aria: Giorno di pianto

ARRIGO

Giorno di pianto,
di fier dolore!
Mentre l’amore sorrise a me,
il ciel dirada
quel sogno aurato,
il cor piagato
tutto perdè!
De’ loro sdegni crudo
il pensiero
fa in me più fiero
l’atro dolor!
Il tuo disprezzo, Elena mia,
è cruda,
è ria pena al mio cor!

(Odi attentamente)

Chi vien? Io tremo!
Appena, ahimè, respiro!
È dessa!
A maledirmi ella s’appresta!
A maledirmi! A maledirmi!
Ah, di terror io tremo!
Tutto ahi,
tutto or m’abbandona!
Grazia, deh, grazia, perdono,
pietade, mio bene, perdono!
Tutto or m’abbandona, ecc.
La morte è men crudel,
è men crudel
del tuo sprezzo!

  • Fernando Jesús Cansado Martíne

    Traducido por Kareol (http://www.kareol.es/obras/visperassicilianas/acto4.htm)

    Cuando ya el amor
    comenzaba a sonreírme,
    el cielo eclipsó
    aquel sueño dorado.
    ¡Mi atormentado corazón
    todo lo ha perdido!
    Su repudio
    hace más cruel
    el atroz dolor.
    Tu desprecio,
    Elena mía,
    es una dura y terrible
    pena
    para mi corazón.

    (Escuchando.)

    ¿Quién viene? ¡Tiemblo!
    Apenas ¡ay de mí! puedo respirar.
    ¡Es ella!
    ¡Se dispone a maldecirme!
    ¡A maldecirme!
    ¡A maldecirme!
    ¡Ah, espantoso terror!
    Todo ¡ah! todo me abandona.
    ¡Gracia, gracia, perdón,
    piedad, mi bien, perdón!
    Todo ¡ah! todo me abandona. Etc.
    ¡Menos cruel
    que tu desprecio
    me es la muerte!